Obvio si alguien nos descubría sería muy complicado resolver el problema, terminé de limpiarme y regresé con mis amigas, el profe Jaime me alcanzó a medio camino, me preguntó si había convencido al director, yo le sonreí y feliz le dije que sí. Podríamos continuar con la diversión siempre y cuando tuviéramos mucho cuidado para no levantar sospechas de nadie, se paró frente a mí y me dijo que me limpiara bien, aún tenía leche en el cabello, sonrojada me limpié mientras él me veía y se reía. Ya en casa me preparé para el torneo, debajo del short me puse una tanga deportiva, me depilé toda y acomodé mis cosas, quedamos en hacernos muchas trencitas para los juegos, pero cuando llegué a la escuela, todas llevaban el cabello suelto. No me avisaron del cambio de look, jugamos contra los equipos

