Mis jugos blancos escurrían por su tronco, volví a correrme y me la metí hasta el fondo, él me sujetó con fuerza, después de ese orgasmo delicioso, continué como pude, quería coger con él todo el día, pero el tiempo se terminaba. Estaba dándole unos buenos sentones, empezó a gemir y me quitó casi arrojándome al piso, se levantó como pudo, yo me arrodillé frente a él y se corrió en mi boca, su leche me cayó por toda la cara, por mi cabello, el cuello, y resbaló hasta mis pechos. La atrapé con los dedos y me la comí, después tomé su v***a y se la chupé para beber toda la leche que le salía, al terminar, nos vestimos súper rápido, ya pasaban de las 3 y debíamos volver, manejó súper rápido de regreso. Me dejó a unos 10 minutos de mi casa, subí a un taxi y apenas llegué a tiempo, tuve que volv

