Cada vez que cierro los ojos aparece mi hermana pidiéndome que la escuche mientras llora sin desconsuelo. A veces esas imágenes son reemplazadas por otras de tiempos más felices.. Ian y yo en casa de sus padres, en mi habitación, en el hospital cuando me sinceré, en mi ciudad.. Lo peor es que todas esas imágenes me duelen por igual. Ojalá pudiera sentirme mejor, sólo un poco, intentar excusarme en que esta vez yo no hice nada, sólo por una vez.. Pero no puedo. Los recuerdos con Ian me atraviesan como flechas directas y veloces, destruyéndome cada vez más. Ahora entiendo algo muy importante, el problema no es el amor, el problema son las personas. Después de pasear a Coco y de tomarme un café, decido ir al trabajo de Ian. No es que me haga mucha ilusión el interrumpir allí pero ya

