Una sonrisa se marcó en su rostro a medida que iba caminando y recordando lo que había sucedido hace pocos minutos. Su mente fantaseaba en lo que sucedería después, tanto así, que se volvió ajena a su alrededor por unos minutos, no fue sino hasta que su hombro colisionó con el de otra persona que ella consiguió reaccionar y regresar a la realidad. —¿Anthony? —¿Valeria? —¡Anthony! —La mujer abrió sus brazos como una mariposa abriría sus alas y se abalanzó sobre el hombre, que la recibió con un cálido abrazo. Su antigua pareja, Max, le había dejado muchas desdichas, más de las que era capaz de recordar, pero, debía de admitir que también le había dejado un par de cosas buenas, entre estas, se encontraba Anthony, amigo de Max; uno de los hombres más nobles que tal vez en su vida completa

