Me dolía la cabeza. Me dolía el hombro. Me dolía la panza. Me dolía todo el cuerpo. Los ruidos de las máquinas no favorecían a mis dolores. Me pesaban los ojos. Me costó abrirlos. -Tranquila amor, no te muevas-dijo Sebastián tocando mi mejilla, su voz suave, casi susurrándome. Intenté hablar y solo salieron cosas atropelladas de mi boca. Sebastián tomó agua y luego me besó. Me dio agua de su boca. Tomé un poquito y se lo agradecí. - ¿Solomon? -pregunte al recordar lo que sucedió. Todo pasó por mi mente muy rápido, como si fuera un sueño. -Perdón amor, él murió-dijo Sebastián besando mi frente. Me acarició el rostro con delicadeza mientras limpiaba algunas lágrimas que se me escaparon. - ¿John? -pregunte con algo de miedo, no recordaba que sucedió con él. -Solomon le desgar

