Al despertar salí a correr con Solomon como todas las mañanas, al regresar a la casa luego de casi una hora de ejercicio me encontré a Emily en la cocina preparando el desayuno.
-Eso se ve muy bien-dije señalando el arreglo de frutas cortadas que había puesto sobre un plato.
La decoración parecía una cara sonriente con cabello y todo.
-Gracias, ¿Quieres café? -preguntó ella al final con una sonrisa dándole los toques finales a su arreglo de frutas.
-No Emily, yo no tomo café, ¿ves esas cajas? -dije señalando cajas de diversos colores-elije el que quieras, yo sólo tomo té o leche fría en el desayuno o a cualquier hora-concluí con una sonrisa a modo de explicación.
- ¿Entonces porque tienes café en la cocina? -pregunto nuevamente la niña que tenía en mi casa arrugando la frente.
-Porque Jackjack toma, Sara también, pues la verdad no conozco a nadie que no lo tome-digo saliendo de la cocina-me daré una ducha rápida y regreso-digo yendo a mi habitación rápidamente.
Entré rápido en la ducha y unos diez minutos después ya estaba nuevamente en la cocina con un pantalón morado y una camisa blanca.
-Sabes estaba pensando en invitar a cenar a Jackjack esta noche-digo tomando la taza de té rojo que me entrega Emily, fue una excelente elección.
-Si tú quieres, está bien por mí-dijo ella sin mirarme a los ojos, se le notaba lo nerviosa que la ponía está situación.
- ¿Tu qué quieres? Si aún no estás lista para estar rodeada de muchas personas, podemos esperar-digo intentando que ella tenga el control de la situación ya que la reunión familiar sería para que la conozcan a ella.
-Tú me dijiste que ya nadie me iba a poder lastimar, me gustaría que lo invites a cenar-dice ella luego de unos minutos, esta vez sí me miró a los ojos e hizo un intento de sonrisa.
Sonreí ampliamente y terminamos de desayunar, Emily hizo huevos revueltos y cocinó un poco de jamón crudo para acompañar pan tostado.
Llame a Jackjack y sin dudarlo vendrían con Sara a cenar a casa en la noche, mi hermano se mostró muy contento ante la idea de conocer informalmente a Emily, ya que, aunque la conocía de antes siempre fue formalmente, representándola legalmente en el juicio contra su padre.
El día paso volando, al mediodía salí unas horas para almorzar con los dueños del proyecto Makin, cada vez estaba más cerca de cerrar ese proyecto y eso me estresaba bastante, los inversionistas del complejo habitacional de lujo estaban indecisos en muchas cosas aún, después de eso pase por la oficina en dónde arregle algunos documentos y también trabajé en las anotaciones del proyecto Makin, subiendo todos los archivos actualizados a la nube dónde mi asistente de proyecto los revisaría y me diría si algo no estaba correcto.
A las cuatro de la tarde estaba de regreso en el departamento, al entrar Solomon no se apartó de Emily, mi pequeño guardián ya se estaba olvidando de mí.
-Aproveche que estaba en el centro y averigüe que escuela podría recibirte a mitad de año, ¿Tú quieres seguir en la misma escuela o prefieres que te dé otras opciones? -digo cuando nos sentamos en los sillones a comer unas tostadas con té, la verdad tenía hambre.
-Me gustaría comenzar de nuevo-dijo ella intentando restarle importancia.
-Genial, hay varias opciones-dije trayendo una carpeta con información sobre las instituciones del centro de la ciudad que había visitado en la tarde, las escuelas tenían buenas expectativas con relación al estado emocional de Emily, tenían asistentes psicoterapéuticos propios de las instituciones, aunque también el juzgado tenía personal siguiendo el caso de Emily.
Nos quedamos charlando al respecto y al final Emily me delegó la tarea a mí.
Ella se fue a duchar y cuando terminó salió de la habitación con un vestido suelto color morado.
Toda una adolescente, se había pintado las uñas de un color amarillo patito y se había puesto varios accesorios que habíamos comprado el día anterior.
Jackjack y Sara llegaron 19:40, mi hermano como siempre muy puntual, me escribió un mensaje que saldrían a las 19:00 para llegar en veinte minutos a casa, pero al final terminaron saliendo veinte minutos después, aunque la tardanza vino de parte de Sara que tardó en arreglarse.
-No me mires así, tuve una cita de último momento-Sara en su defensa intentó restarle importancia a la tardanza que tuvieron, pero la verdad no le di importancia ya que solo fueron veinte minutos y en ese tiempo me encargué de dejar todo listo en la cocina.
La cena fue muy amena, Emily se reía o sonreía a los chistes rápidos de Jackjack, la comida no falló, lasaña con mitad salsa blanca y verduras y mitad salsa pomarola y carne.
El postre fue aún mejor, el helado lo servimos en la sala y cuando nos acomodamos en los sillones Emily ya estaba por completo relajada, no solo respondía a las preguntas con velocidad y sinceridad, sino que también ella se puso curiosa al hacer varias preguntas a la pareja.
Jackjack y Sara saben que no la deben presionar, intentar que ella sea parte de la conversación de forma natural y sin hacerle preguntas directas, mi cuñada es una excelente psicóloga, especializada en trastornos postraumáticos.
Y eso ayuda mucho a la hora de interactuar con Emily, aunque ella está especializada en tratar adultos, los niños también van a su consulta por apoyo en ocasiones.
-Se las ve muy bien juntas-cuando estamos en la cocina lavando los platos que usamos en la cena Sara decidió empezar esta conversación.
-Ella es muy inteligente, muy capaz, creo que saldrá adelante-sigo con mi tarea intentando que no se me note lo nerviosa que me pone el asunto en cuestión.
-Ambas se hacen muy bien una a la otra-Sara con su cara de profesional me mira fijamente.
Miro a mi cuñada y sé que ella no puede evitar estudiarme cada vez que me ve, ella sabe que le diré a continuación.
-Estos días las pesadillas se hicieron muy recurrentes y ella dice que me protegerá de ellas-mirándola fijamente a los ojos no necesito decir nada más, ella sabe que quiero solo con mirarme.
- ¿Quieres mi consejo profesional o el de tu mejor amiga? -pregunta ella completamente seria.
-Ya sabes la respuesta-digo rápidamente siguiendo con la tarea de lavar los utensilios que usamos en la cena.
-Creo que ya estás lista, que Emily es la oportunidad de avanzar y dar un paso adelante, eres inteligente y capaz Rei, aunque como profesional te diré que no será fácil, ambas tienen mucho pasado sobre sus espaldas-dice ella con su cara de profesional, aunque por tener una relación directa conmigo Sara jamás me trató psicológicamente, ella conoce muy bien mi caso, detalles que muchos otros tan cercanos ni siquiera se imaginan.
Abracé a mi cuñada y ella me devolvió el abrazo.
Una de las pocas personas a las que podía abrazar sin problemas.
-Sabes que tienes todo mi apoyo-dijo ella al finalizar el abrazo con una sonrisa de oreja a oreja.
-Lo sé-conteste con una sonrisa del mismo tamaño.
Al regresar a la sala, Emily tenía toda la atención de Jackjack mientras ella le explicaba cómo jugar al Candy Crush.
Nos acomodamos en los sillones mientras ellos seguían con su tutorial.
-Definitivamente seré campeón en esto-dice Jackjack luego de unos minutos al finalizar un nivel.
-Pues tendrás que superar más de seiscientos niveles amor-dijo Sara riéndose de él.
El ánimo de Jackjack cayó al suelo, pero se recompuso rápidamente diciendo que sería mejor empezar tarde que nunca haber empezado.
Los chistes siguieron hasta que terminamos poniendo una película e hicimos pochoclos para comer.
Eran casi las una de la mañana cuando Jackjack y Sara se fueron entre risas por toda la diversión que tuvimos en la noche familiar.
Nos fuimos directo a la cama sin esperar mucho más, ambas estábamos agotadas.
...
Mamá regresó a casa temprano, no tendría que haber regresado.
-Si gritas, te causare mucho dolor-él me susurro en mi oído de forma amenazante.
Salió de mi rápidamente y me dejó en la cama.
Se acomodó la ropa y salió de la habitación.
-Hola amor, pensé que regresarías mañana-dijo él fingiendo felicidad, siempre fingía con mamá.
-No amor, salí antes por suerte, Lorel me cubrió el turno, ¿Rei ya duerme? -preguntó mamá luego de su explicación.
Me acomode mejor en la cama, tapándome por completo.
Alguien entró en la habitación, era mamá, su perfume no me dejaba confundirla.
Odiaba el olor de él.
Mamá se acercó y me dio un beso en la frente.
Nunca tendría que haber entrado en la habitación.
...
Emily me despertó en el momento justo, con tranquilidad me senté en la cama.
-Estoy bien Emily, gracias por despertarme-haciéndole lugar en la cama abrí las sábanas para que ella se acueste a mi lado.
Eran las cuatro de la mañana, aún muy temprano para cualquier cosa.
-Él ya no te puede hacer daño Rei-Emily se acomodó en la cama rápidamente, esta vez ella me abrazó a mí.
-Lo sé-luego de unos minutos me calme y pude responderle sin que se me quiebre la voz.
No tardé en recuperar el sueño.
...
La alarma sonó y me levanté lo más silenciosa posible, Emily no se dio cuenta de nada.
Unos cuarenta minutos después estaba de regreso en el departamento, ya que no tenía muchos ánimos de hacer ejercicio.
Emily aún dormía así que me duché primero y después desperté a la niña que se quedaba en mi casa.
Juntas preparamos el desayuno bajo la atenta mirada de Solomon.
-Emily, hoy tengo una agenda complicada, ¿te parece mal si te dejo sola unas horas? -pregunté a la niña que tenía viviendo en casa.
-No está bien, me quedaré con Solomon-dijo ella en respuesta con una sonrisa.
-Te dejaré anotados todos los números de emergencia, creo que tendré que comprarte un celular, así será más fácil la comunicación-dije con una sonrisa, mientras terminaba el desayuno.
Emily como siempre intentó decirme que no tenía por qué gastar, pero mi respuesta fue la misma.
Eran las diez de la mañana cuando dejé a Emily en el departamento con Solomon.
Me fui al centro y luego de arreglar algunos papeles en la oficina, almorzar con unos promotores que pensaran si encargarme o no proyectos, decido ir a la oficina de Jackjack que no queda muy lejos del restaurante que uso siempre para las reuniones.
Debía hablar algo importante con mi hermano, tenía las esperanzas de que él me apoye en este nuevo proyecto para mi vida.