Al salir de la oficina voy directo a casa, ya que no tenía ninguna otra cita para ese día decido que me podría tomar el resto de la tarde libre.
Solomon me recibe con alegría al entrar en casa, mi departamento de una sola planta, es espacioso y amplio, tiene tres habitaciones y dos baños completos, una de las habitaciones la uso como estudio mientras que la otra está preparada para recibir visitas, mayormente Sara viene a quedarse conmigo cuando Jackjack debe salir de la ciudad por trabajo.
Al despojarme de mi traje de trabajo me doy una ducha rápida y me siento en la sala donde Solomon se acomoda a mis pies.
Llamó a Jackjack cuando estoy acomodada con una taza de té en mis manos.
*Llamada telefónica*
-Jack Luchestember-responde mi hermano al segundo tono, su voz neutra por sí es una llamada de trabajo.
-Jackjack, ¿Cómo terminó todo? -preguntó sin vueltas con cierta impaciencia.
-Mejor imposible Rei, el testimonio de Emily fue clave para que Robert Rizzeta terminará con cadena perpetua-dice él con cierta alegría en la voz, mejor dicho, parecía hasta feliz.
- ¿Ella cómo está? -pregunto luego de unos segundos.
-Ira a una institución de menores por ahora, los psicólogos no creen que esté lista para ir a una casa hogar-dice él en respuesta, su alegría se esfumó, seguramente ve en esa niña a su hermana pequeña.
- ¿Podrías hacerme un favor? -pregunto cuando mi hermano termina de hablar.
-Si claro, dime-dice él rápidamente poniendo toda su atención en mí.
-Quiero darle un hogar mientras ella se adapta y consiguen una familia a largo plazo-digo totalmente seria y sin dudar.
Mi hermano se toma su tiempo, pero al final habla muy tranquilo.
- ¿Estás segura? Rei esta niña ha pasado por mucho-dice él en respuesta a mi pedido con un poco de preocupación.
-Si Jackjack, leí el expediente, quiero ayudarla-digo sin dudas rápidamente.
-Está bien, haré algunas llamadas-dice mi hermano rápidamente a mi pedido.
Cambiamos de tema la conversación y hablamos de cosas menos serias, como por ejemplo cómo se encuentra su esposa, que de casualidad también es mi mejor amiga.
Sara está embarazada de cuatro semanas apenas, pero Jackjack ya se comporta como si el bebé estuviera aquí.
Al final me dice que llamará cuando tenga algo concreto.
-Tu qué crees Solomon, ¿Usaremos el cuarto de visita permanentemente? -pregunto a mi perro guardián que está a mis pies y ha escuchado con total concentración la conversación que sostuve con mi hermano.
El solo responde con un movimiento de cabeza y decido que hablar con Solomon no será bien visto por los psicólogos del juzgado si quiero que Emily venga a casa.
...
La llamada de Jackjack no tardó en llegar.
Tardaríamos toda la semana en rellenar los formularios y tener los permisos para darle un hogar transitorio a Emily, pero estaba emocionada de que las cosas fueran tan bien, desde el juzgado de menores no se sorprendieron al ver quién era la persona que quería darle un lugar en su casa a Emily, muchos de los trabajadores ya los conocía de antes.
...
-Quiero que te quedes callada, si gritas, te cortaré la garganta antes de que alguien pueda venir a ayudarte-dijo él sobre mi oído.
El dolor inicial me hizo gritar, pero las lágrimas hicieron que solo largara un chillido tras otro.
Él lo disfrutaba, le gustaba verme llorar...
Desperté gimiendo, Solomon lamía mi rostro que en parte estaba lleno de su baba y lleno de mis lágrimas.
-Tranquilo pequeño, ya desperté-dije a mi perro guardián.
La alarma del celular sonó y fui directo al baño.
Luego de mi rutina matutina fui a la cocina donde le di de comer a Solomon y me preparé el desayuno.
Le envié un mensaje a Jackjack que inmediatamente respondió.
"Si. Tengo todo listo, solo firmaras y ya la podrás llevar a casa"
Su mensaje me alegro la mañana.
Salimos a correr con Solomon como todos los días.
Casi cuarenta minutos después estábamos nuevamente en el departamento.
Una ducha más para quitarme la transpiración del ejercicio y estaba lista.
Decidí ponerme el traje azul oscuro, con una camisa azul marino.
Unos zapatos cómodos y estaba lista para irme.
Saludé a Solomon que se quedó en la puerta como siempre, esperando mi regreso y fui directo al ascensor.
Al subir al auto leí un mensaje de Jackjack que decía que ya estaba todo listo.
Quince minutos después estaba en el edificio de servicios infantiles en el centro de la ciudad.
Jackjack estaba vestido como un profesional y al saludarnos entramos directo al edificio, él me llevó con una de las asistentes sociales al entrar al lugar.
Una mujer mayor, no la conocía de antes.
-Señorita Luchestember, esta será su primera acogida de un menor, ¿porque específicamente pidió que sea Emily Rizzeta? -pregunto con total seriedad la mujer, parecía ser una persona que le gustaba hacer su trabajo con cuidado.
-Emily es una niña que necesita mucha paciencia, espacio y tiempo, creo que soy una persona que le puede dar esas tres cosas y más-digo en respuesta intentando que mi voz suene neutra.
La mujer me mira y luego de unos segundos toma los documentos y se los pasa a Jackjack.
-Me han hablado sobre usted, creo que Emily estará en buenas manos mientras encontramos un hogar adecuado para ella-dice ella mientras mi hermano revisa la documentación.
-Todo está en orden, puedes firmar-dice Jackjack mientras me entrega los papeles luego de unos minutos, los cuales usó para revisar la documentación.
Aunque mi hermano ya los reviso por costumbre leo los papeles que me entrega y en tiempo récord los firmo.
-Aguarden en la sala cuatro-dice la señora levantándose del escritorio y llevándose la documentación firmada.
Nos dirigimos a unos cuartos y esperamos en una sala amueblada con sillones y una mesa ratona en el centro, parecida a la del juzgado solo que esta sí tenía un ventanal que daba al estacionamiento de la manzana.
-Este lugar me trae viejos recuerdos-dice Jackjack cuando nos sentamos a esperar.
Yo solo me limito a no llevar mis pensamientos hacia allí y me acomodo a su lado.
Varios minutos después entra una joven de unos treinta años junto a Emily.
-Toma asiento Emily-dice la joven acomodándose en otro sillón, quedando frente a nosotros.
Emily me mira fijamente cuando se acomoda en el sillón a mi derecha.
-Como hablamos estos días Emily, una mujer quiere darte un hogar temporal mientras logramos acomodarte en un hogar permanente-explica la joven que creo que es asistente psicoterapéutica de Emily.
- ¿Me llevarás a tu casa? -pregunta rápidamente Emily al darse cuenta de lo que sucede.
-Si tu aceptas, ya está todo arreglado, solo falta tu aprobación-digo intentando no sonreír tanto, por dentro estaba muy feliz por toda esta situación.
Emily mira a la joven y luego a Jackjack, regresa su mirada sobre mí y dice algo que me hace saltar de felicidad, pero me controlo ocultando perfectamente mis pensamientos.
-Sí, quiero vivir contigo Reichel-dice la niña que tengo delante completamente seria.
Luego de unas palabras finales con la asistente psicoterapéutica de Emily salimos juntos del edificio y nos dirigimos al auto.
-Pondré esto en el baúl-dice Jackjack llevando la valija de Emily.
Emily sube al auto en silencio por el lado del acompañante.
-Creo que lo mejor es que vayamos a casa y nos acomodemos-digo a Jackjack cuando me alcanza en el lado del conductor.
-Sí, llámame cualquier cosa, esa niña se parece demasiado a ti-dice Jackjack y me da un beso en la frente a modo de despedida.
Veo cómo se dirige a su auto y yo subo al mío.
-Empecemos con el pie derecho-digo una vez estoy sentada en el auto-siempre, no importa a dónde vayamos, lo primero es ponerse el cinturón-digo haciendo lo que digo.
Emily no dice nada, pero también se pone el cinturón.
-Genial, te encantará Solomon, él estaba más nervioso que yo por todo esto-digo cuando al fin me acomodo con el tránsito.
- ¿Solomon? -pregunta Emily rápidamente mirándome con algo de miedo.
-Mi perro guardián, está entrenado así que no le tengas miedo a su tamaño, si te molesta de más solo le dices "Solomon quieto" y él se quedará en sus patas traseras-digo mientras estoy concentrada en el tránsito, pero prestándole atención a Emily.
-Solomon quieto-dice Emily como si estuviera practicando volviendo su mirada a la ventana de su puerta.
Luego de intentar averiguar qué música le gusta a Emily, termine poniendo la radio que a mí me gusta, una mezcla entre música de viaje y romántica.
Cuando llegamos al departamento le indique a Emily el plan de emergencias del edificio y la invite a pasar al departamento que sería su nuevo hogar, al menos hasta que consiga uno permanente.
Emily se quedó en la puerta viendo a Solomon, el Rottweiler de sesenta kilos estaba sentado esperando por mi regreso.
-Solomon la intimidas-dije acariciando la cabeza de mi pequeño guardián cuando entré en el espacio.
El perro se dio media vuelta y se fue a su sillón, dónde se recostó ignorando a Emily.
Al fin ella se animó a entrar cuando vio que el perro estaba a varios metros de la entrada.