¿Acaso era imposible de evitar que el incendio sucediera?
Eran las palabras que Ava repetía así misma en su cabeza, ya se encontraba en su habitación, recién acababa de terminar su tarea y ya no tenía nada que pudiera hacer, eran apenas las 7:30 pm.
Acostada en su cama empezo a recordar un par de cosas que hasta ahora no había tenido tiempo de pensar, como el hecho de que antes de ese trágico accidente ella acostumbraba a ir a fiestas como sus padres, nunca le había gustado ir pero con el hecho de que Blake estaría ahí le daba motivos para asistir.
Antes de lo ocurrido el chico siempre se mostraba cariñoso con Ava, siempre la esperaba con una sonrisa a la salida de la escuela, todos los días iba a su casa para tomar el té, siempre se tornaba rojo cada que ella le daba un cumplido y sobretodo siempre le decía lo linda que era, el actual Blake era diferente al anterior.
Con 2 días de verlo pudo darse cuenta que aquel chico era más serio, si el le regalaba una sonrisa era por educación, su tono de voz era más calmado y su cabello estaba mejor arreglado, si ella antes era la que lo protegía este nuevo Blake ya no necesitaba protección.
Volvió a observar el techo para así posar su mano sobre lo alto y decirse así misma unas palabras de aliento.
- Lo lograré.
- ¿Que lograrás?
- ¡¡Aaah!!
Gritó Ava al escuchar una voz dentro de su habitación, volteo su vista hacía su escritorio y pudo notar que ahí se encontraba Kian sentado, ella inmediatamente le regaló una sonrisa, su tarde ya no sería tan aburrida.
- ¡¡Tomate!! - grito la chica haciendo que esté se quedara perplejo.
- ¿A quien llamas tomate?
- Oh vamos, no te enojes tomate, mejor dime, ¿ah qué has venido?
- Primero que nada, voy a fingir que nunca escuche eso, eh venido por que Lucía me dijo que tenía que adaptarme a ustedes así que me ah ordenado hacer mi tarea, soy un demonio y los demonios no seguimos reglas, jugamos sucio, así que eh venido a copiar la tuya - hablo Kian mostrando una sonrisa traviesa, lo cuál hizo que Ava se admirará.
- Tu sonrisa es hermosa, estoy segura que si sonríes más Lucía definitivamente se enamorará de tí - hablo con cierto brillo en los ojos, esté al escuchar aquellas palabras no pudo evitar sonrojarse, acto seguido volteó su rostro para que ella no lo pudiese notar.
- ¿Por que los estúpidos humanos creen que todo tiene que ver con el romance? Hay cosas mucho más importante que eso sabes, el amor es sólo algo superficial, deja de creer en el felices por siempre - dijo el chico un poco molesto, esté volteó a ver a Ava creyendo que sus palabras le habían afectado pero al verla, está seguía con una sonrisa.
- Puede que tengas razón, el amor puede que no exista pero, si tu corazón salta de emoción cada que vez sonreír a esa persona especial entonces, ¿como le llamarías a ese sentimiento? Sea amor o no, las personas somos felices por tener estas emociones, es lo que nos hace sentir vivos - habló la chica mientras tenía sus manos en su pecho, Kian sólo la observaba atentamente.
- M..me tengo que ir, ya eh terminado - habló el chico parándose de golpe decidido a irse.
- ¡Espera! ¿No te gustaría quedarte a cenar? Tengo galletas.
- No quiero seguir perdiendo el tiempo aquí, como ya te dije, no es mi intención ser tu amigo - después de aquellas palabras el desapareció.
***
Él estaba algo inquieto, no podía creer lo que acababa de escuchar, el se repetía así mismo que los humanos eran seres miserables, que sólo se preocupan por ellos mismos, después de todo fueron los mismos humanos quienes lo llevaron a la locura eh hicieron que se convirtiera en un demonio.
- ¿Y bien? Que te parece - habló Lucia llegando a un lado de él, ahora mismo se encontraban a las afueras de la ciudad sentados en las ramas de un gran árbol.
- Es una chica positiva, diferente a las demás personas que hicieron un pacto con nosotros, no quiero tener eso a lo que los humanos llaman esperanzas pero espero que está vez sea la correcta.
- Hablas como si tu nunca hubieras sido un humano, fue un error habernos corrompido mientras estábamos vivos y a causa de eso estamos pagando un gran precio, ella será quien nos liberará, ten por seguro eso - mostró una sonrisa dejando a la vista sus colmillos haciendo que el corazón podrido de Kian se acelerará, ¿era ésto a lo que Ava se refería?
***
Un nuevo día acababa de comenzar y Ava ya no podía aguantar las ganas que tenía de ver a Blake, ya había tenido la oportunidad de conversar con él así que hoy estaba decidida a dar otro paso, en cuanto lo viera lo saludaría sin importar que estuviera con Emilia.
Se arreglo lo más rápido que pudo y antes de salir al colegio se observo una vez más al espejo, este día una de sus sirvientas le había ayudado a arreglarse el pelo haciéndole una trenza, su cabello era largo, le llegaba hasta la cintura y eso le agradaba.
Salió en dirección al colegio sin haber desayunado, no le gustaba desayunar en casa debido a que su padre no siempre se encontraba en casa y aún no conocía bien a su madrasta así que le tenía un poco de miedo.
Llego al colegio y antes de que su chófer se bajará para abrirle la puerta ella se apresuro a hacerlo.
- Gracias por haberme traído, el día de hoy creo que me iré caminando - le comentó Ava mientras le dedicaba una sonrisa.
Giro en dirección hacía la entrada y observo que ahí se encontraba Kian aparentemente esperándola.
- ¡¡Tomate!! - grito una alegré Ava mientras extendía su brazo en forma de saludo.
Pronto se hicieron blanco de las miradas de las personas que ahí se encontraban, Kian se encaminó ignorando por completo a Ava.
- ¡Espera! Por que me ignoras tomate - hablo Ava llegando aún lado de él.
- Deja de llamarme así, me llamo Kian - hablo el chico un poco molesto.
- Bien, sólo te llamaré tómate cuando estemos solos - sonrió.
- Has como quieras - esté rodó los ojos en señal de fastidio - y podrías dejar de sonreír, es algo molesto - contesto el chico mientras empezaba a jugar con el rostro de Ava dejando en su rostro una expresión sería.
- ¡Auch! Podrías ser un poco más amable, quieras o no estaremos unidos por un tiempo.
- Tch - hizo un gesto.
Iban doblando en dirección hacía el aula cuando Kian se tropezó con un chico haciendo que esté se cayera, era Blake.
- Perdón, fue mi culpa, no me eh fijado - habló Blake mientras seguía en el suelo, Kian sólo lo ignoró y siguió su camino.
- Disculpa, él es así, ¿No estás herido?- pregunto Ava preocupada mientras lo ayudaba a levantarse.
- No ah sido nada, en verdad, ¿Acompañas a tu prometido a su aula? Ya están por comenzar las clases.
- Oh, no, yo estudio con él - las palabras de la chica hicieron que esté se sorprendiera.
- Perdona que lo pregunté, se que esto puede sonar grosero pero, ¿Que edad tienes?
- 14, estoy en el cuarto nivel ¿y tú?
- ella ya sabía la respuesta pero no entendía a que venía su pregunta.
- Eh, tengo 13, estoy en el tercer nivel, si que me has sorprendido creí que eras menor que yo, es que, emm verás - comentó el chico un poco nervioso, no sabía como decirle aquellas palabras.
- Dime - esperaba que el chico por fin se acordara de ella.
- Bueno, no me lo tome a mal lady Ava, pero, usted es un poco enana como para tener 14 años ¿no? - ésto hizo sorprender a Ava, el anterior Blake jamás le había comentado acerca de su estatura, comenzó a reír ante dicho comentario.
- Gracias por notarlo, agradezco su sinceridad, tal vez te busque cuando quiera que me bajes el tarro de azúcar - estaba avergonzada, el chico comenzó a reír.
- Okey, entonces es un trato, te dejo, tengo que ir al aula.
- Oh cierto, yo también tengo que ir, nos vemos - Se despidió de él con una leve reverencia pero al girar se golpeó con la pared haciendo un gesto de dolor.
- Auch, eso debió doler ¿estás bien?
- Eh si, no es nada, jaja nos vemos
- habló sin dirigirle la mirada y se apresuró al aula, tenía vergüenza que la hubiera visto en ese estado.
Llego al aula y observo que la profesora aún se encontraba ausente, busco a Kian con la mirada y cuando lo encontró vio que este se encontraba durmiendo ¿Acaso los demonios dormían? Logro llegar a el a pasos ligeros y se agachó para observarlo mejor, sus colmillos no estaban, tal parecía que los ocultaba a la vista de los demás.
Sentía curiosidad por aquellos demonios, el temor que tenía cuando los conocio se había esfumado, incluso se había olvidado por un momento que ellos tomarían el alma de Blake y la de ella si no cumplía su objetivo, incluso el tiempo se había acortado, estaba tan metida en sus pensamientos que no se dió cuenta en el momento en el que él despertó.
- ¿Que estabas haciendo? - Pregunto el chico recuperando la compostura.
- Sólo te observaba dormir, babeas mucho - ante dicho comentario su rostro empezó a tornarse rojo, ella sólo río - Estaba bromeando, tu rostro se ha vuelto color tomate.
- ¿Y culpa de quien ah sido? - el sólo se cubrió el rostro pero volteó a ver de nuevo a la chica al ver algo inusual en ella - ¿Y a ti que te paso? Tienes la nariz roja.
- No quiero hablar de eso.
Sus compañeros empezaron a entrar y frente a todos se paro una de sus compañeras, era prima de Emilia, su nombre era Daliah Santana.
- Necesito que me presten un minuto de atención, el domingo haré una fiesta en celebración de mi cumpleaños y todos están invitados, la hora sera a las 3:45 pm. por favor no lleguen tarde - dicho esto empezó a darle invitaciones a todos, incluído Kian quien se asombro por ello.
- Vendrás a mi fiesta ¿Verdad? Necesito hablar contigo - preguntó a Ava quien se extraño por dicho comentario, ella sólo asintió.
Sabía que en está fiesta no podía faltar, Blake seguro estaría ahí y era una oportunidad perfecta para acercarse a él.