Las clases transcurrieron normal mientras que Ava sólo se la pasaba haciéndose preguntas sobre la llegada de Kian a la clase, no sabía como sentirse ante tal sorpresa, ¿Kian estaba aquí para ayudarla o para arruinar sus planes? ¿Por que Lucía no le comentó nada de eso? y sobretodo pensó en algo que también la intrigaba, ¿Por que tenía guardadas fotografías de él si a quién amaba era a Blake?.
Se la paso con esas preguntas rondando por su cabeza en toda la clase y como el día anterior, no se había percatado que sus compañeros ya se habían ido, se levantó de su pupitre con sus libros en mano dispuesta para irse, al mirar a la puerta se encontró con Kian que aparentemente se encontraba esperándola.
- No quiero que lo malinterpretes, sólo estoy aquí por ordenes de Lucía, no es mi intención ser tu amigo - Hablo Kian con un tono muy amargo en su voz.
Ava negó con la cabeza.
- No te preocupes, mi sueño nunca ah sido ser amiga de un demonio - no lo podía negar, ella tenía curiosidad acerca de Kian y Lucía pero si el no quería ser su amigo ella no lo podía obligar.
- Ella ah dicho que quiere verte en la biblioteca de tu casa.
- Está bien, pero antes me gustaría pasar por un lugar antes de ir a casa.
Ava y Kian comenzaron a caminar en dirección a la salida, ella buscaba con la mirada a Blake pero no lo veía por ningúna parte, quizás ya se había ido, hoy también era un día de lluvia y se preguntaba si está vez Blake había traído su paraguas.
El coche llego y se subió junto a Kian.
- Podría dejarme en la biblioteca central por favor - le habló amablemente a su chófer.
- Con gusto lady Ava, yo estoy aquí para servirle.
- Gracias.
Ava no podía evitar sentirse un poco incómoda ante la presencia de Kian, el era guapo pero no lo suficiente como para llamar su atención.
- ¿Por que has venido conmigo? - Por fin se decidió a hablar Ava.
- Ya te lo eh dicho, son órdenes de Lucía, yo sólo cumplo con lo que ella me pidió - habló Kian mientras miraba por la ventana del coche.
- ¿Cuántos años tienes?
- Eso no te importa.
- ¿Y cuántos años tiene Lucía?
- Eso tampoco te importa.
- ¿Por que no me miras a los ojos mientras hablamos?
- ¿Acaso estamos hablando?.
Con aquellas palabras concluyó su pequeña charla, el no estaba dispuesto a abrirse con nadie, después de todo el ya no tenía tiempo de tener amigos.
Llegaron a la biblioteca central y con una cálida sonrisa la chica le comentó a su chófer que se retirará y que volviera por ella dentro de dos horas, el sólo asintió y se retiro del lugar.
Entraron a la biblioteca y pudo observar como Kian miraba todo con curiosidad, ¿Acaso a él también le gustaban los libros?, No, era imposible que aquel demonio estuviera interesado en algo que no fuera en el mismo.
Caminó a la estantería de siempre con Kian a su lado, deseaba que su libro favorito estuviera a su alcancé ya que sería vergonzoso el tenerle que pedir ayuda a él ya que sabía que seguramente esté se negaría.
- vaya, parece que esta vez eh ganado yo - contestó un chico con una delicada sonrisa con el libro entre las manos.
Ava lo miro fijamente, era Blake, era ese dulce chico nuevamente, quedo paralizada al sentir el aroma de su perfume, quería abrazarlo, quería decirle lo mucho que lo extrañaba, quería decirle lo mucho que sufrió en esos seis meses por su partida, quería contarle sobre el contrato con un demonio, que el supiera lo que había hecho por amor, pero sabía que si lo hacía eso implicaba perderlo para siempre.
- Yo iré a dar vueltas por ahí - hablo Kian retirándose de aquel lugar dejando solos a los dos chicos.
¿Un amigo? - pregunto Blake.
- Eh no, es mi prometido ¡¡Pero yo no lo amo!! - grito Ava nerviosa pero enseguida se cubrió la boca recordando que estaban en una biblioteca.
Blake la quedo viendo un tanto sorprendido y acto seguido estallo de risa.
- Descuida, no tienes por que darme explicaciones, estoy seguro que muchos hijos de nobles tampoco están enamorados de sus prometidos - habló Blake un poco más calmado.
- Hoy no te ví a la salida, ¿no fuiste a la escuela? - contesto Ava.
- No, Emilia se resfrío y sus padres me pidieron que la cuidará, es un poco estresante ¿Sabes? Todo el tiempo se la pasó diciendo "Blake tráeme un vaso de agua", "Blake quiero que me des de comer en la boca" "Blake dame masaje" "Blake léeme un cuento" - habló el chico imitando a Emilia.
- ¿Tan irritante es? - Preguntó Ava, seguía sin creer que su amiga fuera así.
- No te imaginas cuánto, hace poco llegaron sus padres así que eh decidido venir a la biblioteca a despejarme un poco - habló Blake con tranquilidad pero de pronto se le cruzo un pensamiento por su cabeza.
- Espera, ¿me estabas buscando en la escuela? ¿Por qué? - preguntó el chico algo curioso.
Ava se puso nerviosa y no sabía ni que decir.
- Pues, verás, quería preguntarte si habías llevado tu paraguas si no para prestarte el mío, ya que el día de ayer pude notar que no llevabas uno.
- Gracias por tu amabilidad, ayer no llevaba uno debido a que no anunciaron que habría lluvia, pero si hubiera ido hoy seguro que si lo hubiera llevado.
- Bien, oh, cierto, te debo estar quitando tiempo para leer, disculpa - habló Ava al percatarse del libro que Blake sostenía entre sus manos.
- Oh descuida, puedo volver mañana, no es como si la biblioteca fuera a cerrar.
- No podemos estar seguros de eso.
- ¿A que te refieres?
- No es nada, sólo me refiero a que nunca hay que dejar las cosas para lo último por que no sabemos lo que el destino nos deparara mañana, si, me refería a eso - habló la chica con una gran sonrisa.
- Está bien, gracias por tan lindas palabras, las tomaré en cuenta - habló aquél chico dándole de vuelta otra sonrisa.
Aquél chico al que el día anterior lo había visto con una mirada vacía y sin emoción alguna hoy le estaba regalando una cálida sonrisa, y eso hacía palpitar cada vez más el corazón de la chica.
- Bueno me tengo que ir, fue un gusto haberte hecho compañía - habló Ava despidiéndose del chico con una leve reverencia.
- Y fue un gusto tener tu grata compañía, nos vemos.
Ava se encaminó hacia la salida con un leve sonrojo en sus mejillas, iba tan metida en sus pensamientos que se detuvo al recordar que había llegado con Kian, se regresó a buscarlo y cuando lo encontró se sorprendió por lo que veía.
Sentado en un cojín, se encontraba Kian con un libro, a lado de él se encontraban otros cuatro más, estaba tan metido en su lectura que no se dió cuenta en el momento en el que Ava había llegado.
Ella pudo notar algo interesante en los libros que tenía, todos eran del género romance, ¿Acaso ese demonio estaba enamorado? Y si así fuera ¿De quien sería?, Ella carraspeó haciendo que él se diera cuenta de su presencia, Kian al percatarse de ello se paró de golpe y se apresuro a irse dejando los libros tirados.
Ava iba atrás de el aguantando la risa por lo que acababa de presenciar, salieron de la biblioteca y como aún no habían pasado las dos horas para que su chófer los fuera a recoger ambos empezaron a caminar, la lluvia aún continuaba y cada quien con sus propios paraguas, Ava lo observaba mientras que el chico sólo la ignoraba.
- Entonces, ¿Estás enamorado?
- Eso a ti no te importa.
- Dime quién es.
- ¿Puedes callarte de una vez?
- ¿Es de quien yo creo que es?.
- No se de quién hablas y no me interesa.
- ¿Es de Lucía?.
El chico se detuvo y observo hacía otro lado, Ava intento hacer que él la mirara mientras que él sólo la evitaba, ella lo miraba de forma divertida y en un descuido por parte de él pudo observar que su rostro estaba rojo.
- Lo sabía, estás enamorado, tu rostro se ha vuelto tan rojo como tu cabello.
- ¿Puedes dejarme tranquilo? - hablo Kian mientras apresuraba sus pasos.
- ¿Como debería llamarte?, Que te parece, ¿Tomate? - Ava lo miraba de una forma divertida y juguetona.
- ¿Quien te crees que eres para llamarme así? Eres una simple humana si yo quisiera puedo tomar tu alma aquí mismo.
- Pero no lo harás - habló la chica con una sonrisa, estaba tan alegré que no lo podía ocultar, la razón era por que había vuelto a ver a su querido Blake.
Siguieron todo el camino sin dirigirse la palabra, aunque este la ignoraba completamente ella en algunas ocasiones lo miraba con discreción, aunque a está le divertía la idea de pensar que aquel demonio estuviera enamorado también sentía curiosidad del por que lo estaba de Lucia puesto que ella se veía de un aspecto mayor que él.
Por fin llegaron a la casa de Ava, y está tocó el timbre esperando a que le abrieran para poder entrar, era un portón grande de color n***o, Kian observo el jardín que saltaba a la vista, era grande pero sólo lo rodeaba el pasto, no habían señales de flores.
Ella detestaba que los sirvientes supieran cuando regresaba a casa ya que la recibían con reverencias como si de la realeza se tratará, por eso siempre le gustaba pasar de inadvertida con el coche, cuando está llegaba con el chófer era siempre esté el que se bajaba y decía que había llegado sólo para así ayudarla a bajarse sin nadie que la pudiese ver pero está vez dadas las circunstancias no le quedo de otra que pasar ante las miradas de sus sirvientes.
Acto seguido su ama de llaves de nombre Marie se acerco para abrirle y recibirla con una gran sonrisa.
- Buenas tardes mi lady, es un honor tenerla de regreso tan pronto.
- Muchas gracias Marie, siempre tan linda, estaré en la biblioteca por si mi padre me desea ver, aunque lo dudo - hablo la linda chica mientras se encaminaba con Kian aun lado de ella.
- lo que usted ordene mi lady.
En el camino se encontraron con algunos sirvientes que los saludaban con gran alegría, la casa era conformada por, 4 sirvientas, 3 mucamas, 2 jardineros, 2 chóferes, 1 mayordomo, 1 cocinero y 1 ama de llaves, al padre de Ava no le gustaba estar rodeado de muchas personas por lo cual no tenía contratado muchos empleados.
Llegaron a la biblioteca y apenas entraron Ava inmediatamente cerro la puerta para evitar que fueran interrumpidos, Lucia apareció ante sus ojos y por la manera en que se veía se mostraba un poco sería.
- Pequeña, tienes un problema, algo ah ocurrido y es imposible cambiarlo - las palabras de Lucía sólo hacían que Ava se preocupara aún más.
- ¿De que hablas? ¿Que ha pasado?
- ¿Recuerdas que te dije que tenías hasta el 1 de abril de 1943 para que Blake te recordara? Pues algo ah ocurrido, algo que no estaba previsto, el conde Phillips conoció a su prometida antes de lo esperado y ahora se a acortado el tiempo, ahora tu tiempo es hasta el 1 de abril de 1942.
Ava y Kian observaron a Lucia sorprendidos, la chica se preguntaba que tenía que ver el conde Phillips con ella, inquieta por eso decidió preguntar.
- ¿Que tiene que ver el conde conmigo?
- Por que en su fiesta de compromiso fue donde se originó todo.
¿Acaso era imposible de evitar que el incendio sucediera?