Después de aquella pequeña visita por parte de Blake siguieron hablando un poco más hasta qué el chico finalmente se fué.
Aquella chica quedó completamente sola en su habitación esperando volver a verlo en la fiesta del conde Ahmed, el pensar que el asistiría del brazo de Emilia ocasionaba que se le hiciera añicos el corazón.
Suspiró, al fin de cuentas no tenía nada qué hacer hasta qué llegará la noche, quería acostarse en su cama pero le era imposible, no podía hacerlo o de lo contrario su cabello quedaría completamente arruinado.
Se observo frente al espejo, sonrió, sintió que se veía bien para la ocasión.
Cerro sus ojos y volvió a poner sus manos en posición de baile, está vez no pudo completar su baile puesto que la habitación se lleno de carcajadas.
- ¿Pero qué se supone qué eres? ¿Has enloquecido completamente y creés que estás bailando con tu prometido? - aquél demonio se encontraba sentado en la cama de Ava estallando a risas.
La actitud de la chica está vez fue todo lo contrario qué con Blake, en vez de sentirse avergonzada se sorprendió al ver a quién tenía frente a ella, esa expresión pronto se volvió una inmensa alegría.
- ¡Tomate! - gritó con entusiasmo la chica dirigiéndose en su dirección para abrazarlo ocasionando que el chico desapareciera y apareciera nuevamente en el lado contrario de la habitación.
Esté se encontraba algo ruborizado.
- ¡¿Qué crees qué estás haciendo?! Hasta la fecha ya debes de saber qué no me gusta el contacto físico - desvío su mirada.
Ava sonrió.
- Hace tanto qué no te veía, me alegra qué estés aquí, tú, ¿Ya no estás ocupado? ¿Estarás conmigo todos los días?
- ¿A qué viene ese comentario? Por supuesto que sí, al menos hasta que nuestro contrato terminé.
- Qué alegría me da escuchar éso, éstos días eh estado algo aburrida, Blake casi no viene a verme y ya debes saber lo del incidente de la escuela - Ava se quedó pensando un momento y prosiguió hablando - además eh estado un poco enferma ¿Cómo es qué fuiste capaz de avisarle a Blake sobre mi estado pero no fuiste capaz de venir a verme?
Kian seguía sin dirigirle la mirada.
- Primero paso por paso, lo de tu prometido no me interesa, lo del colegio si me enteré pero nosotros no tenemos idea de quién lo ocasionó, y lo de tu estado de salud tampoco me interesa - empezó a estirarse - Blake era mejor candidato para venir a verte por eso le eh avisado, no me lo agradezcas.
Ava sonrió.
- Gracias, aunque digas que no, yo sé que ya me consideras tu amiga - Ava dudo un poco y volvió a dirigirse a él con una gran sonrisa - incluso creo que soy tú mejor amiga.
- ¡¿Q..que?! Éso es ridículo - cruzó sus brazos y le dió la espalda a Ava - Ni siquiera te considero una amiga, ¿Por qué debería considerarte mi mejor amiga?
- Tómate, te estás poniendo rojo - habló la chica poniéndose a un lado de el chico ocasionando una gran sorpresa por parte de el.
- Bien, y ¿A qué hora es esa dichosa fiesta? - intentó cambiar el tema.
- Oh cierto, lo había olvidado - hizo un puño con su mano y con éste golpeó la palma de su otra mano - Será a las 20:40 pm. ¿Vendrás conmigo?
- No me queda de otra, necesitamos tenerte vigilada - miró de reojo a Ava y está lo miraba atentamente ocasionando nerviosismo por parte de él - Deja de mirarme, es algo tedioso.
- Perdón, es qué, no puedo creer que estés aquí, hace semanas qué no te veía y verte tan de repente en verdad que me sorprende mucho - sonrió.
Kian se frotó ambos ojos, por un instante le pareció haber visto un aura negra por medio de esa sonrisa, tragó saliva y se acerco a Ava, la tomó de los hombros y la miró directo a los ojos.
Está se sorprendió por ello.
- ¿Qué ocurre? Me estás poniendo nerviosa.
Kian la soltó y bajo su mirada, acto seguido la volvió a subir.
- No es nada - el chico golpeó a Ava en la frente con sus dedos.
- ¡Auch! Se más cuidadoso.
- Si claro - rodó sus ojos.
Ava observo su reloj de bolsillo y aún eran las 18:54 pm.
- Aún es muy temprano, ¿Te apetecería tomar el...
Antes de qué Ava pudiera terminar de hablar Kian se acostó en su cama.
- Me despiertas cuándo sea hora - cerró sus ojos y fingió dormír.
Ava suspiró.
- Tal parece qué está será una tarde muy larga - se sentó en la silla frente a su escritorio y poso su cabeza sobre su mano.
**********
Ava abrió lentamente sus ojos, por lo qué podía observar, se había quedado dormida, tomó su reloj de bolsillo qué tenía entre sus dedos y pudo darse cuenta de la hora qué era.
- ¡Al fin! Las 20:25 pm. - se levantó de golpe de su escritorio haciendo qué por el ruido Kian despertará.
- ¿Tan pronto? - empezó a estirar todo su cuerpo - Bien, entonces yo te veo halla, recuerda que irás con tu padre y sería extraño qué me vean salir de aquí sin haberme visto entrar.
- Tienes razón, pero espera, aún no te eh dado la dirección del conde Ahmed.
- Descuida, se dónde queda - dicho ésto desapareció.
- Bien, es hora de bajar - se dijo para sí misma, se acomodó su ropa y salió de su habitación.
Escaleras abajo ya se encontraba Evelyn esperando a Ava, en su cuello se podía apreciar aquel dije que Ava le había obsequiado.
- No sé si los demonios existen pero los ángeles seguro qué sí, y tú mi dulce Ava eres uno de ellos - Habló Evelyn tan alegre como siempre.
- Gracias, tú tampoco te ves nada mal, por cierto, ¿Dónde está mi padre? - Ava buscó con la mirada al rededor de toda la sala pero no lo encontró.
Sabía que su padre nunca estaba en su casa pero sabía que el no se podía negar a ir a la fiesta de un conde, y más si se trataba de uno muy conocido.
- Él ya se encuentra en el coche esperándonos, vamos - Ava asintió y se dirigieron a dónde su padre se encontraba.
El camino fue silencioso, pudo percatarse que su madrastra y su padre no se llevaban muy bien, no se explicaba cómo es que se habían casado.
- Hemos llegado, Ava, te pediré que por favor te comportes como toda una señorita, sé qué el ser cortés no se te da, ni siquiera los modales pero está noche te pido que practiques todo lo qué se te ah inculcado desde pequeña - habló su padre severamente.
- Si padre - después de aquello procedieron a bajarse del auto.
Cuándo el tiempo retrocedió y vió por primera vez a su padre esté mostraba ser más alegre, se notaba un gran cambio drástico en él.
- Descuida, si haces algo qué le desagrade entonces tendré que abogar por tí - habló su madrastra entre susurros haciendo sonreír a Ava.
Entraron a la fiesta y ya muchos invitados se encontraban dentro, incluso pudo notar a los padres de Blake dando por intuición qué el chico ya había llegado.
- Aquí estoy - comento Kian quién acababa de llegar y poniéndose a un lado de la linda chica.
Ava lo volteó a ver, inmediatamente le tapó la boca, el estaba desconcertado por su acción.
- Quita tus colmillos, aún los tienes - habló entre susurros.
- Oh, cierto, perdón - sus colmillos desaparecieron.
- Así estás mucho mejor, incluso te ves cómo una persona normal, hasta me podría enamorar de tí - dijo entré risas haciendo ruborizar a Kian - es mentira, no te asustes.
- Eres una tonta, no digas ese tipo de cosas - desvío su mirada para otro lado y pudo notar a un pelinegro a lado de una rubia - ¿Te has dado cuenta de quién está ahí?
Ava dirigió su vista al mismo lugar dónde observaba Kian, al ver a Blake se puso nerviosa.
- Es él, ¿Qué se supone qué debo hacer?
- Háblale, yo iré a ver qué hay de comer.
Se empezó a ir pero fue detenido por Ava.
- Tú vendrás conmigo - lo tomó de la mano y con pasos decididos se dirigió a Blake.
- Hola, muy buenas noches tenga usted jóven Blake - Ava acababa de llegar a dónde el se encontraba.
Emilia la miró de mala manera.
- Gracias, esperó que ustedes también se la estén pasando de maravilla - Blake tenía una sonrisa.
- ¿Sé té ofrece algo? - Emilia agarró más fuerte del brazo al chico, no soportaba el hecho de que Ava siempre estuviera merodeando a su alrededor.
- Eh venido a saludarlos, ¿Cómo estás está noche? - Ava intento tomar de las manos a Emilia pero está las quito, aún así la hermosa Ava seguía manteniendo su sonrisa.
- No necesitó tus saludos, cómo verás me encuentro bien así que puedes irte, hay muchas más personas de nuestra edad aquí así que intenta hablar con ellos - tomó de la mano a Blake y lo empezó a jalar, esté se soltó bruscamente de su agarré.
- ¿Emilia qué es lo qué te ocurre? No seas grosera, además de qué si sigues teniendo esa actitud llamaremos la atención, ya no eres una niña para estar peleando - la regaño Blake.
Sin previo aviso Ava tomó las manos de Emilia.
- Si me lo permites me gustaría ser tú amiga, quiero conocerte mejor - sonrió, volteó a ver las manos de Emilia y notó algo diferente en estás, la rubia se soltó bruscamente.
- Has lo qué quieras, estaré tomando aire fresco por si me necesitas - se dirigió a Blake ignorando por completo a Ava.
- Bien.
Aquella chica salió de la vista de éstos, Blake y Kian suspiraron.
- ¿Es algo pesada no lo crees? - Kian le pregunto al pelinegro.
- Ni me lo digas.
En un instante Kian se percató de algo.
- Sí me disculpan ahora vuelvo, necesito atender un asunto.
Acto seguido se retiró.
- Y bien ¿Cuántos años te faltan? - la pregunta qué Blake le acababa de hacer dejo desconcertada a la castaña.
- ¿A qué te refieres?
- Me refiero a la edad en la qué te escaparás de casa para irte a vivir al bosque rodeada de osos.
Ava recordó su primer encuentro y sonrió.
- Falta poco.
**********
Kian se dirigía al segundo piso de la casa del conde Ahmed, estaba siguiendo los pasos de una persona que se había escapado de la fiesta y al parecer nadie lo había notado.
El destino era la biblioteca.
Vió cómo aquel sujeto se metía observando de un lado a otro qué no hubiera nadie cerca.
Kian miraba atento a esa persona, aproximadamente habían pasado 10 minutos desde que aquella persona estaba en la biblioteca y su búsqueda no tenía sentido.
- ¡No está! ¡Ése estúpido libro no está! - seguía ojeando los libros sin tener éxito - ¡Agh! Me rindo, el libro no está aquí, ¡Sólo eh perdido el tiempo!
Aquella persona salió furiosa de aquella gran habitación.
Kian suspiró.
- Así qué, es eso lo qué están buscando, parece ser qué, se han complicado las cosas - hablaba mientras levantaba algunos libros qué habían quedado tirados.
Quedó observando uno, trataba sobre romance.
- Por el bien de ella, voy a reprimir éstos sentimientos.
**********
- ¿Por qué ya no regresaste a la fiesta? - Preguntó Ava quién ya se encontraba en su habitación.
- Eh tenido cosas qué hacer, no es la gran cosa.
- Bien, me la eh pasado increíble está noche, Blake y yo hablamos por un largo tiempo, esperó qué ésto esté funcionando - sonrió.
- Me alegró por tí - habló sin dirigirle la mirada.
- Aunque, hay algo qué me dejo inquieta, es sobre Emilia, tu me has dicho con anterioridad qué en su interior se puede ver la bondad qué tiene pero, ¿Me has mentido cierto?
Aquellas palabras pudieron nervioso al demonio.
- ¿Por qué crees qué te eh mentido?
- Conozco a Emilia desde qué éramos pequeñas, jamás podría olvidarme de algo como éso, ella tiene un lunar en su muñeca izquierda sin embargo, hoy qué la tomé del brazo pude notar cómo esté se encuentra en su muñeca derecha ¿Hay algo qué no me han dicho de ésto? Además, eh esperado mucho, quiero saber el secreto de tu prometida, el por qué dices qué es idéntica a mí.
Kian suspiró y bajo su mirada algo triste.
- Necesito hablar primero con Lucía, si está de acuerdo entonces te lo contaré, sólo, ten paciencia.
Ava tomó de las manos a Kian.
- Descuida, creó qué fuí algo apresurada y no pensé en como te sientes al respecto, si no estás listo entonces esperaré, quiero que confíes en mí, así qué, por favor, sonríe.