*1 de abril de 1941*
Ava no podía creer lo que estaba pasando, si este era un sueño no quería despertar jamás, tenía la oportunidad de volver a ver a Blake aunque esté no la recordará.
Sus sirvientes siempre la ayudaban a arreglarse pero esta vez seria diferente, se apresuro a arreglarse tan rápido como pudo y se miro al espejo una última vez antes de partir al colegio, su uniforme era conformado por una falda recta color azúl que le quedaba 7 dedos arriba de las rodillas, una playera blanca y un chaleco manga larga del mismo color que la falda.
Iba en el coche pensando que sería lo que le diría a Blake cuando lo volviera a ver, quizás lo invitaría a tomar el té como siempre lo hacían.
Ese día llevo su paraguas dado a que sabía que habría lluvia más tarde, tuvo un recuerdo en donde al parecer ese día no habían anunciado lluvias así que Blake y ella tuvieron que esperar a que fueran por ellos, sonrió al recordar que ese día ambos se terminaron mojando y a la madre de Ava casi le da un infarto por que como podía ser posible que una señorita jugara en la lluvia.
Llego al colegio y antes de ir directo a su aula decidió recorrer los pasillos hasta llegar a una de las aulas de los del tercer nivel esperando que el se encontrará ahí, al asomarse por la ventana no podía creer lo que veía, sus ojos se empezaron a nublar, Blake se encontraba ahí hablando con otros chicos, sus ojos se encontraron y timidamente desvío la mirada, tan rápido como pudo apresuro los pasos en dirección a su aula, se toco el pecho sintiendo su corazón tan acelerado, era una mezcla de emociones entre alegría y nervios.
Las clases empezaron pero ella no se podía concentrar bien, todo el tiempo se la paso pensando en Blake y en como le haría para acercarse a el, quizás cuando el esté cerca se tiraría al suelo fingiendo un infarto, no, eso no era creíble debido a que era muy mala actuando, pensó que quizás se debería tropezar con el, no, tampoco funcionaria, si eso pasara seguro el la recordaría como una chica muy torpe.
Sin darse cuenta las clases ya habían terminado y no quedaba nadie en el aula, se le hizo raro que Emilia no hubiera llegado a clases así que pensó que tal vez estaría enferma, seguro la visitaría más tarde, camino por los pasillos y al girar a la izquierda, frente a la salida Blake se encontraba parado esperando a alguien, quizás a que lo pasaran a recoger.
Ava observo su paraguas y pensó en ofrecerlo, se dirigía con pasos lentos, estaba nerviosa y sentía como su corazón latía con fuerzas hasta que se detuvo a unos cuantos pasos de ahí, abrió sus ojos tanto como pudo y quedo completamente paralizada, Emilia acababa de llegar con un paraguas y se dirigía a el.
- ¡¡Cariño!! Ya estoy aquí ¿me has extrañado? - preguntaba Emilia mientras le ofrecía el paraguas y lo abrazaba.
- Claro, me alegra verte.
- ¡¡Que alegría!! ¿Te parece si vamos a mi casa a tomar el té?
- Está bien - contesto Blake mientras Emilia lo tomaba del brazo y se iban alejando, finalmente se subieron al coche en donde hacía unos momentos atrás se había bajado Emilia y se fueron.
¿Pero que acababa de pasar? Se pregunto Ava sin retirar la vista del lugar donde hacía unos momentos estaban, pero hubo algo que noto en Blake, su tierna y hermosa sonrisa ya no estaba y sus ojos tan llenos de luz tampoco, parecía un chico más para ella.
***
- ¡¡Pero que es lo que está pasando!! - Gritaba Ava entrando en la biblioteca de su casa, cerro la puerta y se arrojo al piso mientras ya no podía contener más las lágrimas.
- Así que, ¿ya te has dado cuenta verdad? En qué esto no sería nada fácil - hablo el demonio llegando junto a Ava.
- Jamás me comentaste esta parte del trato, explícame, ¿por que Emilia fue tan cariñosa con Blake? - Hablo Ava entre llantos.
- ¿No te lo imaginas? Recuerda que el también es hijo de un Marqués por lo tanto si tú no estás en su vida es lógico que alguien más lo estará, y en cuanto a su personalidad también cambio respecto a la persona que está con el - comento entre risas.
- Pero, si el tiene otra prometida entonces yo, ¿También tengo uno? - comentó Ava preocupada.
- JAJAJA, ¿hasta ahora te das cuenta? Valla, esto parece que será muy divertido, al paso que vas terminaré tomando sus almas y serán atormentados por el resto de la existencia - hablo el demonio entre risas lo que ocasiono que Ava se asustará.
- ¡¡Voy a lograrlo!! - grito Ava decidida mientras se levantaba del suelo, volteó a ver a aquel demonio y prosiguió hablando - Voy a lograr que el se enamore de mi y haré que retires tus palabras y también borraré esa asquerosa sonrisa de ese asqueroso rostro - esas palabras sólo hicieron que el demonio riera más.
- Me paso a retirar pero antes de irme, me gustaría pedirte que por favor te pongas algo de ropa, ¡es vergonzoso verte así! - habló avergonzada mientras se cubría los ojos.
Salió de la biblioteca familiar pensando en quien sería su prometido y como haría para averiguarlo, se dirigió a su habitación buscando entre sus cosas haber si tenía alguna pista de el y por fin encontró una fotografía de el en una cajita que tenía guardado en su armario.
El chico era pelirrojo y sus ojos eran verdes, su piel era muy palida ¿Acaso ese chico estaba vivo? Tenía una sonrisa hermosa pero eso no hacía latir el corazón de Ava, estaba segura que por siempre amaría a Blake.
Decidió ir a la biblioteca de la ciudad ya que en su casa no se sentía muy cómoda, sus papás nunca estaban en casa y aunque tenía la compañía de los sirvientes no servía de nada ya que ellos no se atrevían a tomar el té con ella debido a la clase social y se repetían asi mismos que eran sólo unos simples criados.
Llego a la biblioteca y le dijo al chófer que se retirará y volviera por ella dentro de unas 2 horas debido a que ella acabaría de leer un poco más tarde de lo usual, el chófer sólo asintió y se retiro del lugar.
Ava entro a la biblioteca admirando todos los libros que se encontraban en ella, el 12 de julio de ese mismo año la biblioteca desapareció debido a un incendio, a los nobles no les afecto debido a que tenían su propia biblioteca en casa pero aquellos a los que consideraban "plebeyos" les afecto demasiado, ahora la chica le temía al fuego debido a que no tenía gratos recuerdos de ello.
Ava iba tocando los libros con la yema de sus dedos y sonreía al recordar que ahí siempre iba con Blake después del colegio, había un libro que Ava disfrutaba leer demasiado titulado *Al final del túnel* era un libro que ya no estaba disponible debido a lo viejo que era y el único lugar que lo poseía era esa biblioteca.
Cuando la biblioteca fue destruida Ava se sintió muy triste debido a que ya no podría terminar de leer ese libro que tanto disfrutaba, se alegro mucho cuando Blake se lo regaló, días antes de que la biblioteca se incendiara el compro el libro, era el libro favorito de ambos y ella lo atesoró mucho.
Se dirigió al estante en donde el libro se encontraba pero no recordaba que estuviera en un lugar más alto que ella, se puso de puntillas para intentar alcanzarlo pero le era imposible, empezó a dar saltos y justo cuando estaba por alcanzarlo alguien más lo tomó.
- Toma - contesto el chico.
- Gracias y disculpe las molestias - contesto Ava un poco apenada y tímida por la situación, aquel chico que se encontraba a unos pasos de ella era Blake.
- Descuida - contesto Blake y acto seguido observo el título del libro - Oh ¿también te gusta este libro? Es mi favorito.
- ¿En verdad? El mío también, las palabras y la historia son tan hermosas - contestaba Ava regalando una sonrisa aunque por dentro sentía que el corazón se le hacía añicos.
¿Como era posible que 2 enamorados ahora se trataran como desconocidos?
- A mí en lo personal me ah gustado más la química que tienen ambos personajes, el amor mutuo que se tienen me hace querer vivir algo igual - comento Blake mientras se paseaba por las hojas del libro.
- ¿Pero que dices? Hoy a la salida del colegio ví que una chica muy linda te paso a recoger, ¡¡No creas que te acosaba!! Sólo lo ví por casualidad.
- Oh ella, se llama Emilia, es mi prometida - contesto Blake de una manera algo sería - pero no la quiero, nuestro compromiso es arreglado.
- ¿Así que tu también tienes un matrimonio arreglado eh? Yo también tengo uno pero sabes - comento Ava acercándose al oído de Blake - cuando tenga 19 años me iré de casa e iré a vivir al bosque rodeada de osos.
- Entonces cuando tengas esa edad me buscas y nos vamos juntos - acto seguido ambos comenzaron a reír pero fueron interrumpidos por alguien que no se encontraba para nada feliz.
- ¡¡Cariño!! ¿Donde te habías metido? Te eh estado buscando por todas partes y ya estoy cansada de estar rodeada de tantos libros, ¡¡Quiero ir a casa!! - gritaba una muy enojada Emilia haciendo que todas las miradas fueran dirigidos para ellos.
- Ya voy, sólo estaba ayudando a esta chica a bajar un libro.
- ¿Y quien eres tu para ayudarla? Que la ayuden los empleados.
El sólo la ignoró.
- Bueno me tengo que ir, fue un gusto conocerla - contesto Blake haciendo una pequeña reverencia.
- Mi nombre es Ava Copper.
- Yo soy Blake Mitchell.
- Si si y yo soy Emilia Santana - contesto de una manera indiferente.
Ambos se fueron dejando sólo a Ava, ella no podía creer como era posible que su amiga fuera una persona tan desagradable, no sabía si era a causa de que había cambiado el pasado o si ella siempre había sido así, no, seguramente era la primera opción, ahora se sentía algo mal por haberle hecho eso a su amiga.
Llego a casa y se dirigió a su habitación sin avisarles a los sirvientes de su llegada, estaba feliz por haber conversado aunque sea un poco con su amado, ahora que sabía que el no estaba enamorado de Emilia sabía que tenía una oportunidad.
Unos pasos antes de llegar a su habitación escucho un ruido que provenía de ella, se acerco sigilosamente y cuando estuvo a punto de abrir la puerta se escucho un estornudo, por el tipo de sonido que hizo pudo darse cuenta que de un chico se trataba, abrió la puerta de golpe y se sorprendió por lo que veía.
Sentado en su cama se encontraba el mismo chico que había visto en la fotografía de esa tarde pero a lado de el se encontraba aquel demonio con el que había hecho un contrato.