Han pasado algunos segundos desde que Fred se separó de mí, brindándome nuevamente mi espacio personal, pero aun así no he tenido el valor suficiente para mover alguna parte de mi cuerpo o incluso para hablar y todo porque Daniells no retira sus profundos orbes de mí, como si estuviera esperando una reacción negativa de mi parte. Para ser honesta no tengo ganas de reaccionar negativamente, muchos menos formar un problema innecesario, ya tenemos muchos para sumar uno más; aunque no niego el hecho de estar aterrada por la situación, por el momento, por la seriedad que siento en Dan, por la sonrisa misteriosa del hombre frente a mí. Daniells se acerca a nosotros con pasos extremadamente lentos, hace que mis vellos se crispen ante el suspenso ¿Por qué me siento en una estúpida película? En u

