—¡Por favor!… Escucharlo, repetir anhelantemente él, por favor, me envuelve en un sentimiento cálido y de confianza; y aunque aún continuo entre la fina línea entre el pánico y la realidad, me atrevo a pronunciar algunas palabras. —… Tuve una crisis… Logro pronunciar en medio de tartamudeos y sollozos, hago respiraciones profundas en un intento de regular las sensaciones, pronunciar aquellas palabras es como un consuelo, silencio, una señal mínima de que si lograre salir de esta… —No puedo respirar… —Lo sé, mi pequeña… Dice en un susurro ahogado. —Perdóname, por haberte dejado sola, princesa. Las lágrimas continúan descendiendo en silencio, extrañamente el que se disculpe me hace tener sentimientos encontrados. —Lo… sé… lo sé todo… Digo entre sollozos —Él… incendio… Termino d

