Escuchar semejante afirmación de parte de ellos hizo, que cada palabra, cada pensamiento, simplemente se esfumara de mi ser, dándole paso al sentimiento de nostalgia e incertidumbre, por lo que sucederá de ahora en adelante entre nosotros, luego de estas declaraciones. Es inquietante reconocer que desde ahora no será igual, nada lo será; lidiar con tantos cambios repentinos es agotador, me siento exhausta de estar luchando por mantenerme cuerda. Aunque los chicos han sido de gran ayuda en toda esta situación, siento que no puedo con tanto, no quiero ni imaginar que sería de mí si ellos no estuvieran, más allá de saber lo que sienten por mí, se siente realmente agradable poder contar con alguien, ellos merecen estar conmigo cuando llegue lo bueno… si es que llega. Una pregunta se abre pa

