De regreso a la oficina después de pedir que regresaran el carro a la agencia, solo mientras decido que hacer con él si revenderlo o donarlo.
Me siento indignada, y algo extraña, ¿Por qué Helena no aceptaría un regalo como ese? ¿fue demasiado para ella? O me equivoco y ella cree que es poco.
Miles de preguntas y confusiones invaden mi mente.
Cuando las puertas del ascensor se abren, ella no se encuentra en su lugar de trabajo, me preocupa ya que no se si decidido no venir o si le pudo haber pasado algo.
Rápido entro a mi oficina, y decido marcarle, pero no tengo respuesta, también marco al número de la casa de su amiga, pero tampoco tengo éxito.
Escribo mensajes sin parar a su WhatsApp
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Una llamada entrante me alerta y rápido tomo la llamada sin ver la pantalla.
—¿Helena? —pregunto angustiada.
—No, jefa soy Susan.
—Susan, hola.
—¿Paso algo?
—Nada, solo nada —repito —dime ¿Qué te dijo el doctor?
—Me dieron incapacidad por dos semana más, mis huesos del pie no quieren reforzarse por completo.
—No te preocupes por el trabajo por favor, solo pido tu recuperación.
—Gracias, salude a Helena de mi parte.
Cuelgo el teléfono, dejo caer mis brazos en el escritorio, solo pensando en que Helena este bien.
Del otro lado de la puerta escucho unos tacones así que me levanto y camino hasta afuera.
—Helena. —le llamo sorprendida cuando está sentada en su escritorio.
—jefa, ¿necesita algo?
—Pasa a la oficina por favor. —pido.
Ella pasa por un lado mío y cierro la puerta detrás de nosotras.
—¿Qué paso? —pregunto hasta quedar frente a ella.
—¿Qué pretende? —da un paso hacia atrás.
—Solo quería darte un obsequio, no me gusta que andes en autobús o taxi.
—¿Porqué? Siempre he andado así.
—¿Crees que el Porsche es poco?
—No, eso es demasiado para mí, no me lo merezco y aun no entiendo que le hizo pensar que estaría bien regalarme algo así. —su voz suena furiosa.
—Helena —le tomo una de sus manos y la beso —háblame de tú.
Ella me la arrebata —¿Cree que con regalos así puede compensar algo? —pregunta —yo solo necesito una cosa —se acerca a mi —te necesito a ti, solo a ti.
—No puedo ofrecerte algo formal por el momento —me aparto de ella —eso no es posible.
—Si no fueras tan cerrada o si tan solo no te importaran el qué dirán de las personas, serías más feliz.
—¿Crees que no soy feliz? —furiosa pregunto.
Ella niega.
—Claro que lo soy, tengo una compañía que me da ganancias millonarias cada dos meses, tengo los lujos que siempre quise tener desde que era niña, tengo la vida soñada de muchas personas.
—Menos un corazón feliz —murmura cabizbaja —eso te falta.
—No quiero seguir discutiendo —finalizo pasando por un lado suyo —termine.
Ella sale de la oficina cerrando la puerta detrás de ella.
¿Qué soy haciendo?
Ahora si la perdí para siempre.
Helena
Yo no entiendo lo que ella realmente cree que necesito. Pienso cuando subo al taxi.
—A Sugar and Cream. —pido al taxista.
Se que este lugar me tranquilizara, cuando vine a comprar el café para ella me hizo sentir en armonía, la cafetería representa algo hogareño en las personas.
—¡Buenas tardes! —me saluda la chica en el mostrador —¿Qué le puedo ofrecer?
—Unos canolis por favor.
Se que son los favoritos de Courtney, así que le comprare una bolsa para que se pueda relajar un poco y no esté dando ese tipo de regalos cuando no los necesito.
Debo de pensar en la manera más sutil de rechazar su regalo, para que no creo que soy una grosera.
Se que mi reacción no fue la que esperaba, pero, a decir verdad, yo no podría mantener ese carro conmigo, es muy lujoso para lo que soy.
Tomo los canolis y me retiro de la cafetería, sé que la oficina está lejos desde aquí, pero aun así decido irme caminando para despejar mi mente y encontrar la manera más amable de decirle a Courtney que yo solo la quiero a ella y no lo que me puede ofrecer.
No sé qué hora es así que saco el celular de mi bolso, pero este está apagado, olvide ponerlo a cargar la noche anterior.
Camino despejando mi mente de todo, paso a un parque y tomo asiento por unos momentos, desde que conocí a Courtney nunca me imaginé que estuviera en este punto de mi vida, y si me refiero a estar enamorada, ella ha provocado en mi tantas emociones que no sé cómo describir cada una de ellas.
Cuando está cerca, cuando me deja tocarla, aunque lo raro es que no he podido desvelar sus sueños, dormir junto a ella.
Después de 4 canolis decido tomar camino de regreso, ya estoy más cerca de la oficina, pero ahora un sentimiento de dudas llega a mi ser, y si ella solo quiere intimidad y no algo serio como lo que he imaginado.
Saca esas ideas de tu cabeza. Pienso.
Tomo el ascensor y presiono el botón número cinco, mi corazón late acelerado, sé que es por los nervios de ver a Courtney después de lo sucedido.
Llego hasta mi escritorio, dejo mi bolsa de canolis para poder darme un retoque de maquillaje con esta caminata el sudor entro por muchos lados de mi cuerpo.
Ella me llama así que paso a su oficina.
***
Estamos teniendo nuestra primera discusión, no entiendo por qué su empeño por solo decir que la felicidad es el dinero, que el amor se puede comprar con cosas lujosas.
Cuando regresa a su asiento dando por terminada la discusión, salgo cabizbaja y regreso a mi asiento.
Tomo la bolsa de canolis y la tiro a la basura.
—Helena. —Erick llama mi atención.
—Hola. —saludo tratando de contener mi llanto.
—Mañana es cumpleaños de la gran jefa, tenemos planeado ir a celebrarlo a un bar después del turno, lo más seguro es que ella no venga así que lo haremos hoy ¿Qué dices?
—Claro. —contesto con una sonrisa.
—Pero no le digas, Kendall se la llevara con engaños.
Solo asiento y él se retira.
Tomo el calendario, pero no está marcado como su cumpleaños, lo que, si se es que tiene 3 juntas el día de mañana, pero todas son fuera de la oficina, lo más seguro es que no le gusta celebrarlo, pero ¿Por qué no lo menciono antes?
Sigo con mi tarde alejada de ella a menos que me pida algo, pero desde hace 2 horas no sale de su oficina.
En punto de las 6 después de 4 horas de aquella discusión, Kendall pasa por mi escritorio directo a la puerta de Courtney, entra sin que yo avise.
—Entonces vamos antes de que se nos haga tarde. —dice ella cuando salen de la oficina —Nos vemos hasta el miércoles —informa sin voltear a verme y pasarse de lago con Kendall.
Esto realmente duele.
En cuanto se suben al elevador y las puertas se cierran, los chicos se apresuran a tomar sus cosas para salir juntos e irnos al bar.
—¡Vamos! —me hace señas Erick para que avance a ellos.
—Los alcanzo en unos momentos más, tengo que enviar unos archivos —miento.
En menos de 15 minutos todo el piso está vacío.
Tomo el cargador de uno de los cajones de mi escritorio y conecto mi celular, en cuanto marca 1% de carga aprieto el botón de encendido.
Mi teléfono suena con varias notificaciones entrantes, algo que a decir verdad no tomo importancia.
Abro una nueva ventana de Google Chrome y tecleo YouTube.
En el buscador escribo Ariana Grande.
En la lista de videos escojo love me harder
Then take my breath
And never let it go
If you just let me invade your space
I'll take the pleasure
Take it with the pain>>
La primera vez que la escuche no entendía por completo la letra, pero ahora que estoy pasando por algo complicado, realmente puedo sentirla.
You got to, got to, got to... love me harder
And if you really need me
You got to, got to, got to... love me harder
Baby, love me harder
Love me, love me, love me
Harder, harder, harder>>
Esta vez tomo mi celular y veo las notificaciones de w******p.
Leo los mensajes a nombre de Ci, así la registre desde el primer día que me entrego el teléfono.
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¿Poco?
Tomo el cargador y el teléfono los meto a mi bolsa, tomo las llaves y salgo del piso, en el ascensor maldigo el día en que la conocí.
Sera difícil aceptar que existe la posibilidad de no volver a tenerla conmigo.