Narra Dominic Salí del restaurante un poco antes, necesito reponer mi tiempo en la lavandería, el administrador debe estar odiándome como loco, así que salgo escabullida pues también temo a que me hagan preguntas sobre la conversación incomoda que tuve en la cocina; en eso soy buena, en no hacerme notar. Camino a toda prisa con mis cosas en el morral hasta llegar a la lavandería, las señoras que aquí trabajan me miran sonrientes, la verdad han sido muy lindas conmigo, en especial la más adulta. - Ayer pensé que vendrías, te había guardado un poco de pastel – menciona susurrándome como si fuera un secreto muy importante - ¿En serio? – le digo con desilusión porque si quería de ese pastel - Aquí lo he traído, lo refrigeré para que estuviera perfecto, pero no digas nada, solo te traje

