—Tranquila, no va a suceder nada— le dijo Devil al abrir aquella puerta del vehículo, con cierta desconfianza la mujer de cabellos castaños negó sin antes abrazar su cuerpo por aquel frío del lugar. —No lo haré, no tengo por qué subirme— atajó esta no muy convencida de aquel plan, pues sabía que estar con Devil solo le traería cosas desagradables, además el recuerdo de Ashur la torturaba inconscientemente. —Eider, estas al lado del mal... y mientras yo no lo desee nada desagradable para ti ocurrirá— bufó el hombre de traje al observarla tener aquel debate interno, por su parte Eider no tuvo más remedio que aceptar, puesto que no tenía la valentía de regresar a su hogar completamente sola. —Mierda— susurró en un hilo de voz para después entrar al vehículo en color blanco, el cual era

