Y eso era lo que le iba a pasar, por esa razón le preguntaron si era virgen. Ese hombre la estaba comprando. —Como puedes ver, no es como las demás —Antonio mira a Vittorio —. Ella es virgen, nadie la ha tocado desde que llego aquí, por esa razón la he guardado para ti —el rubio sonríe abiertamente. El CEO vuelve la vista hacia ella, le da otra calada a su cigarro y es cuando nota que ella no levanta la mirada. Nunca se había involucrado con una de las mujeres de Vittorio, de hecho, no le agradaban las putas. Pero ella… Frunce el ceño puesto que le causaba intriga. Mira sus ropas, debía de ser muy pobre y necesitada para buscar empleo en la casa de Vittorio. Pero no aparentaba ser una de esas mujerzuelas. —Levanta la mirada—musita entre dientes Isabella y es cuando Bianca alza la mira

