El Desconocido Aliado El eco de los disparos seguía resonando en sus oídos mientras Emma y Alexander corrían a través del edificio, sabiendo que su única opción era seguir avanzando, sin mirar atrás. La desesperación de la situación era palpable, especialmente cuando llegaron a la salida y encontraron una escena aún peor. Los vehículos enemigos bloqueaban todas las salidas. Un cerco inquebrantable. Emma sintió un nudo en la garganta al ver cómo los hombres armados se acercaban, cada vez más decididos a no dejarlos escapar. Las balas impactaban cerca, rebotando en las paredes y el asfalto. Estaban acorralados. —¡Maldita sea! —gruñó Alexander, mirando a su alrededor, calculando sus opciones. De repente, un estruendo poderoso rompió el caos. Un vehículo desconocido, n***o y blindado, irru

