Al día siguiente, Narcisa se fue temprano, pero prometió volver apenas yo le avisara que mi casa estaba lista. La noche anterior, estuvo durante mucho tiempo tratando de darme ánimos, diciéndome que debía intentar disfrutar esa casa, aun sabiendo que él vivía al frente. De seguro la mujer ya estaba instalada en aquel departamento, sobre todo después de haber sacado mis cosas sin mi autorización. Durante ese domingo, le envié un correo a Wolfgang solicitándole que investigara a la mujer y a su padre. “Entendido”, fue lo único que me respondió. Por un momento me pregunté si ese “entendido” era una palabra de alguien que se había enojado por pedirle otro trabajo más. Así que, le escribí un mensaje. —“Lena: Siento escribirte, pero… ese “entendido” ¿fue escrito desde el enojo, por haber solic

