Todo esto es una locura, ayer fue un día lleno de reuniones y nuevos clientes, bueno no dejemos atrás la no grata conversación con Adrián la cual no he podido contarle a Alex, debo decir que es su culpa pues una vez llegué a casa me tenía preparada toda una sorpresa. Un matrimonio improvisado que resultó maravilloso, sé que las comparaciones no son buenas pero recordé el día que me casé con Adrián. La iglesia estaba decorada, los dos éramos unos huérfanos, que se iban a unir en santo matrimonio, mi hermana como mi dama de honor estaba sentada al frente, yo sentía que era el día más feliz de mi vida, hasta ahora que comprendí como un hombre enamorado me mira de verdad. Dos hombres diferentes habían preparado las bodas, una muy a su estilo y la otra pensando solo en mi, tantas cosas

