La cantidad de periodistas en la puerta de la compañía es alucinante, todo el país quiere una fotografía de los nuevos esposos Williams, un mal día para que Alex trajera a nuestra pequeña a trabajar. -Aún no entiendo por que la has traído.- -He decidió que un día a la semana la traeré, le llamaré el día con papá.- Veía como le daba besos, mi hija lo abrazaba con fuerza, no quería soltarse, fue un caos ingresar pero lo logramos. -Quiero la salida despejada, en caso de una emergencia ellos traerán el caos.- mencionó Alexander, su mirada era oscura, no saludó solo llegó dando órdenes, los hombres de seguridad salieron corriendo, en definitiva alejarían a los periodistas. Nos subimos al ascensor, mi esposo volvía a ser el mismo, sonrisas y besos, yo solo lo observaba. -Te dejo en tu pis

