.:. CHAPTER SIXTEEN .:.
( THE MARAUDER'S MAP )
DENTRO DEL CASTILLO HABIA AMBIENTE NAVIDEÑO. El profesor Flitwick, ya había decorado su aula con luces brillantes que resultaron ser hadas de verdad, que revoloteaban.
Ron, Hermione y Lyra habían decidido quedarse en Hogwarts a pasar las navidades para hacerle compañía a Harry.
Para satisfacción de todos menos de Nix y de Harry, estaba programada otra salidaa Hogsmeade para el último fin de semana del trimestre.
-¡Podemos hacer allí todas las compras de Navidad! -dijo Hermione-¡A mis padres les encantaría el hilo dental mentolado de Honeydukes!
La mañana del sábado de la excursión, Harry y Lyra se despidieron de Ron y de Hermione,envueltos en capas y bufandas. Los dos subieron la escalera de mármol queconducía a la torre de Gryffindor. Habla empezado a nevar y el castillo estaba muy tranquilo y silencioso.
-¡Pss, Harry, Rubia!
Eran Fred y a George que los miraban desde detrás de la estatua de una bruja tuerta y jorobada.
-¿Qué hacen? -preguntó Harry- ¿Cómo es que no estan camino de Hogsmeade?
-Hemos venido a darles un poco de alegría antes de irnos -le dijo Fred
guiñándole el ojo a Lyra- Entren aquí...
Les señaló con la cabeza un aula vacía que estaba a la izquierda de la
estatua de la bruja.
-Un regalo navideño por adelantado -dijo Fred sacando algo de debajo de la capa y lo puso en una mesa, haciendo conel brazo un ademán rimbombante. Era un pergamino algo viejo y Harry podia jugar que ya lo había visto antes.
-¿Qué es?
-Esto, es el secreto de nuestro éxito -dijo George.
-Nos cuesta desprendernos de él -dijo Fred- Pero anoche llegamos ala conclusión de que ustedes lo necesitas más que nosotros y sabemos que Nix le va a dar un buen uso.
-De todas formas, nos lo sabemos de memoria. Ahora es de ustedes.
-¿Y para qué necesitamos un pergamino viejo? -preguntó Harry.
-¡Un pergamino viejo! -exclamó Fred, haciendo unamueca de dolor- Explícaselo, George.
-Bueno, cuando estábamos en primero.. y éramos jóvenes,
despreocupados e inocentes... -Lyra solto una risita- Bueno, más inocentes de lo que somosahora... tuvimos un pequeño problema con Filch.
-Tiramos una bomba fétida en el pasillo y se molestó.
-Así que nos llevó a su despacho y empezó a amenazarnos con el
habitual...Nix tu sabes de lo que hablamos.
La rubia asintió comprendiendo.
-Fue inevitable que viéramos en uno de sus archivadores un cajón en
que ponía «Confiscado y altamente peligroso».
-George se encargóde distraerlo lanzando otra bomba fétida, yo abrí a toda prisa el cajón y cogí...esto.
-No fue tan malo como parece -dijo George- Creemos que Filch no
sabía utilizarlo. Probablemente sospechaba lo que era, porque si no, no lohabría confiscado.
-¿Y saben utilizarlo?-preguntó Lyra.
-Si -dijo Fred- Esta pequeña maravilla nos ha enseñado más que todos los profesores del colegio.
George sacó la varita, tocó con ella el pergamino y pronunció:
-Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas.
Inmediatamente, a partir del punto en que había tocado la varita de George, empezaron a aparecer unas finas líneas de tinta, como filamentos de
telaraña. Se unieron unas con otras, se cruzaron y se abrieron en abanico encada una de las esquinas del pergamino. Luego empezaron a aparecerpalabras en la parte superior. Palabras en caracteres grandes, verdes yfloreados que proclamaban:
Los señores Lunático, Colagusano, Canuto y Cornamenta proveedores de artículos para magos traviesos
están orgullosos de presentar
EL MAPA DEL MERODEADOR
Era un mapa que mostraba cada detalle del castillo de Hogwarts y de sus terrenos. Pero lo más extraordinario eran las pequeñas motas de tinta que semovían por él, cada una etiquetada con un nombre escrito con letra diminuta.
Lyra miro con emoción en mapa buscandose a ella misma.
Los nombre Lyra Black y Harry Potter se encontraban juntos.
La rubia penso que Lyra Black sonaba muy bien.
Aquel mapa mostraba una serie de pasadizos en los que no había entrado nunca. Muchos parecían conducir...
-Exactamente a Hogsmeade -dijo Fred, recorriéndolos con el dedo-Hay siete en total. Ahora bien, Filch conoce estos cuatro -los señaló- Pero nosotros estamos seguros de que nadie más conoce estos otros. Olvídense deéste de detrás del espejo de la cuarta planta. Lo hemos utilizado hasta elinvierno pasado, pero ahora está completamente bloqueado. Y en cuanto aéste, no creemos que nadie lo haya utilizado nunca, porque el sauce boxeador está plantado justo en la entrada. Pero éste de aquí lleva directamente al sótano de Honeydukes. Lo hemos atravesado montones de veces. Y la entradaestá al lado mismo de esta aula, como quizás hayas notado, en la joroba de la bruja tuerta.
-Lunático, Colagusano, Canuto y Cornamenta -suspiró George, señalando la cabecera del mapa- Les debemos tanto...
-Hombres nobles que trabajaron sin descanso para ayudar a una nueva
generación de quebrantadores de la ley -dijo Fred solemnemente.
-No olviden borrarlo después de haberloutilizado.
-De lo contrario, cualquiera podría leerlo -dijo Fred en tono de
advertencia.
-No tienen más que tocarlo con la varita y decir: «¡Travesura realizada!», y se quedará en blanco.
Lyra se abalanzó sobre los gemelos Weasley para abrazarlos mientras les agradecía.
Luego los dos pelirrojos salieron del aula sonriendo con satisfacción.
La ojigris miro un rato el mapa sin poder sacar de su cabeza lo que habia leído al principio "Los señores Lunático, Colagusano, Canuto y Cornamenta". Ella le decia lunático a el profesor Lupin ¿Sería una coincidencia?
Lyra tomo a Harry de la mano y jutos se colocaron detrás de la estatua de la bruja tuerta.
-¿Qué teniamos que hacer? -le preguntó Harry.
Lyra que era la que habia guardado el mapa lo saco para mirar.
-Hay que golpearla con la varita -dijo la rubia.
Harry extrajo su varita yle dio a la estatua unos golpecitos. Nada ocurrió.
Lyra volvió a mirar el mapa. Al
lado de la mota había un diminuto letrero, como un bocadillo de tebeo. Decía: «Dissendio.»
-¡Dissendio! -susurró Harry, volviendo a golpear con la varita la estatua
de la bruja.
Inmediatamente, la joroba de la estatua se abrió lo suficiente para quepudiera pasar por ella una persona delgada.
Lyra guardo el mapa y se metio primera, Harry la seguía.
Se deslizaron por un largo trecho de lo que parecía un tobogán de piedra
y aterrizaron en una tierra fría y húmeda. Harry ayudo a su amiga a pararse.
El lugar estaba totalmente oscuro.
Los dos conjuraron un ¡Lumos!. Se
encontraba en un pasadizo muy estrecho, bajo y cubierto de barro.
Lyra levantó elmapa, lo golpeó con la punta de la varita y dijo: «¡Travesura realizada!» El mapa se quedó inmediatamente en blanco. Lo dobló con cuidado, se lo guardó en la túnica. No pensaba darselo a Harry, estaba segura que al chico no le iba a importar mucho y a ella le iba a servir más para jugar sus bromas.
El pasadizo se doblaba y retorcía.
Después de una hora más o menos, el camino comenzó a ascender. Procurando no hacer ruido, los dos comenzaron a subir los escalones. Lyra paro cuando sintió a Harry golpearse con algo.
Parecía una trampilla. Harry fue quien levantó ligeramentela trampilla y miró por la r*****a, el chico subió y ayudo a Lyra a subir. Llegaron a la puerta que estaba al final de la escalera, la atravesaron y se encontraron tras el mostrador de Honeydukes.
Salieron a gatas, Honeydukes estaba tan abarrotada de alumnos de era facil pasar desaparecidos.
Lyra le hizo señas a Harry, señalando a Ron yHermione quienes observando una bandeja de pirulíes con sabor a sangre.
-Uf, no, Harry no querrá de éstos. Creo que son para vampiros -decía
Hermione.
-Yo creo que a Nix si le van a gustar estos -Hermione lo miro alzando una ceja- ¿Que? Le gustan todas estas cosas.
-Ron tiene razón -dijo Lyra logrando asustar al nombrado.
-¡Lyra! ¡Harry! -gritó Hermione- ¿Qué hacen aquí? ¿Cómo... como lo han
hecho...?
Harry les contó lo del mapa del merodeador.
-¿Por qué Fred y George no me lo han dejado nunca? ¡Son mishermanos!
-¡Pero Nix y Harry no se quedaran con él! -dijo Hermione- Se lo entregará a la profesora McGonagall. ¿A que sí?
-Estas demente Herms, no le vamos a entregar nada a nadie.
-Pero ¿y Sirius Black? -susurró Hermione- ¡Podría estar utilizando
alguno de los pasadizos del mapa para entrar en el castillo! ¡Los profesores tienen tienen que saberlo!
-Herms, deja a mi tío en paz -dijo Lyra.
Los cuatro salieron a laventisca de la calle.
Hogsmeade era como una postal de Navidad. Las tiendas y casitas con
techumbre de paja estaban cubiertas por una capa de nieve crujiente. En laspuertas había adornos navideños y filas de velas embrujadas que colgaban delos árboles.
Subieron por la calle, inclinando la cabeza contra el viento.
Ron y Hermione gritaban con la boca tapada por la bufanda.
-Ahí está correos.
-Zonko está allí.
-Podríamos ir a la cabaña de los gritos.
-Oh si, definitivamente quiero ir ahi -dijo Lyra sonriendo.
-Les propongo otra cosa -dijo Ron- ¿Qué tal si tomamos una cerveza de mantequilla en Las Tres Escobas?
Así que cruzaron la calle y a los pocos minutos entraron en el bar.
Estaba calentito y lleno de gente, de bullicio y de humo. Una mujer guapa yde buena figura servía a un grupo de pendencieros en la barra.
-Ésa es la señora Rosmerta -dijo Ron- Voy por las bebidas, ¿eh? -añadió sonrojándose un poco.
Lyra, Harry y Hermione se dirigieron a la parte trasera del bar; donde quedabalibre una mesa pequeña, entre la ventana y un bonito árbol navideño, al lado de la chimenea. Ron regresó cinco minutos más tarde con cuatro jarras de caliente y espumosa cerveza de mantequilla.
-¡Felices Pascuas! -dijo levantando la jarra, muy contento.
Lyra amaba la cerveza de mantequilla aunque su abuela no la dejara tomar mucho.
Se había vuelto a abrir lapuerta de Las Tres Escobas. Flitwick y McGonagall acababan de entrar en el bar con una ráfaga de copos de nieve. Los seguía Hagrid muy de cerca, inmersoen una conversación con Cornelius Fudge.