xv.

1510 Palabras
.:. CHAPTER FIFTEEN .:. ( CONFESSION WITH REMUS ) -¿CON QUE VAMOS A EMPEZAR, HAGRID? -preguntó Lyra emocionada. Los dos se encontraban en el bosque prohibido, y se suponia que esta iba a ser la primera clase donde Hagrid le iba a enseñar las criaturas. -Unicornios... la unica vez que vimos uno no fue con la mejor condición, asi que pense que quizas te gustaría ver uno, claro si ya no lo viste con tu abuelo, porque sino podemos buscar otra... -Hagrid empezó a divagar por lo que la rubia lo corto. -Tranquilo Hagrid, estamos entre amigos. Y no, no lo vi -Lyra le regalo una sonrisa. -Entonces empecemos. Los dos empezaron a caminar por el bosque mientras la ojigris alumbraba el camino con su varita. -Los potros unicornio son de color oro, y cambian a color plata cuando tienen cerca de dos años de edad -comenzó a explicarle Hagrid- Crece su cuerno en torno a los cuatro años. Cuando tienen siete años de edad, se han desarrollado completamente y adquieren un tono blanco que es tan brillante que hace que la nieve sea de color gris a la mirada en la comparación. Sus cascos son de oro, y su sangre es de color plata azulada y brilla bajo la luna. -Lo de la sangre lo presenciamos lastimosamente -dijo la rubia- Lei una vez que los unicornios se dejaban tocar por la mujeres. -Si -afirmó- Los Unicornios prefieren tocar a una mujer, pero los jóvenes son más confiados y los hombres no les importan tanto. -Eso es interesante, ¿Crees que me pueda acercar a uno? -preguntó y Hagrid asintió sonriendo. -Por supuesto. -¿Y su clasificación del ministerio de magia? -XXXX. Lyra asintió recordando que XXXX significaba que la criatura era peligrosa y que requiere conocimientos especiales. Solo los Magos experimentados pueden manejarlas. ↺ - SI SANPE VUELVE A DAR LA CLASE de Defensa Contra las Artes Oscuras, me pondré enfermo -dijo Ron, mientras se dirigían al aula de Lupin, tras el almuerzo- Mira a ver quién está, Hermione. Hermione se asomó al aula. -¡Estupendo! El profesor Lupin había vuelto al aula. Ciertamente, tenía aspecto de convaleciente. Las togas de siempre le quedaban grandes y tenía ojeras. -Buenos días, lunático -dijo Lyra tomando asiento en uno de los primeros bancos. El profesor Lupin la reprendió con una mirada pero solo recibió una sonrisa de parte de la chica. -Lyra, quiero hablar contigo al final de la clase -dijo antes de que los demás alumnos llegaran. Los alumnos hicieron notorias sus quejas sobre el comportamiento de Snape durante la enfermedad de Lupin. -No es justo. Sólo estaba haciendo una sustitución ¿Por qué tenía que mandarnos trabajo? -No sabemos nada sobre los hombres lobo... -¡... dos pergaminos! -¡Yo nisiquiera sabia que habia tarea! -protesto Lyra- ¡Me saco de la clase y no hice nada! -¿Le dijieron al profesor Snape que todavía no habíamos llegado ahí? -Si, pero dijo que íbamos muy atrasados... -... no nos escuchó... -¡... dos pergaminos! -No se preocupen. Hablaré con el profesor Snape. No tendran que hacer el trabajo. -¡Oh, no! -exclamó Hermione, decepcionada- ¡Yo ya lo he terminado! -Traidora -murmuró Lyra hacia su amiga- Lo hiciste no me dijiste nada. Al sonar el timbre, todos, fecogieron sus cosas y se dirigieron a la puerta, la rubia se quedo sentada en su lugar. -Espera un momento, Harry -le dijo Lupin- me gustaría hablar también un momento contigo. Harry freno y se fue a sentar junto con Lyra. -Me han contado lo del partido -dijo Lupin- Y lamento mucho lo de tu escoba. ¿Será posible arreglarla? -No -contestó Harry- el árbol la hizo trizas. -Plantaron el sauce boxeador el mismo año que llegué a Hogwarts. La gente jugaba a un juego que consistía en aproximarse lo suficiente para tocar el tronco. Un chico llamado Davey Gudgeon casi perdió un ojo y se nos prohibió acercarnos. Ninguna escoba habría salido airosa. -¡¿Un ojo?! -preguntó Lyra sorprendida- ¿Harry, que te parece si jugamos con Malfoy? A el profesor Lupin se le escapo un risa que topo con una tos fingida. -¿Ha oído también lo de los dementores? -dijo Harry. -Sí, lo oí. Creo que nadie ha visto nunca tan enfadado al profesor Dumbledore. Están cada vez más rabiosos porque Dumbledore se niega a dejarlos entrar en los terrenos del colegio... Fue la razón por la que te caíste, ¿no? -Sí -respondió Harry- ¿Por qué? ¿Por qué me afectan de esta manera? ¿Acaso soy...? -No tiene nada que ver con la cobardía -dijo el profesor Lupin tajantemente- Los dementores te afectan más que a los demás porque en tu pasado hay cosas horribles que los demás no tienen. Los dementores están entre las criaturas más nauseabundas del mundo. Infestan los lugares más oscuros y más sucios. Disfrutan con la desesperación y la destrucción ajenas, se llevan la paz, la esperanza y la alegría de cuanto les rodea. Incluso los muggles perciben su presencia, aunque no pueden verlos. Si alguien se acerca mucho a un dementor; éste le quitará hasta el último sentimiento positivo y hasta el último recuerdo dichoso. Si puede, el dementor se alimentará de él hasta convertirlo en su semejante: en un ser desalmado y maligno. Le dejará sin otra cosa que las peores experiencias de su vida. Y el peor de tus recuerdos, Harry, es tan horrible que derribaría a cualquiera de su escoba. No tienes de qué avergonzarte. -Sirius la habrá pasado fatal -comentó Lyra con lastima sin darse cuenta del profesor Lupin. -Cuando hay alguno cerca de mí... oigo el momento en que Voldemort mató a mi madre. -¿Por qué acudieron al partido? -preguntó Harry con tristeza, la rubia apoyó su mano sobre la de Harry. -Están hambrientos -explicó Lupin- Dumbledore no los deja entrar en el colegio, de forma que su suministro de presas humanas se ha agotado... Supongo que no pudieron resistirse a la gran multitud que había en el estadio. Toda aquella emoción... El ambiente caldeado... Para ellos, tenía que ser como un banquete. -Usted ahuyentó en el tren a aquel dementor -dijo Harry de repente. -Hay algunas defensas que uno puede utilizar -explicó Lupin. -Como el patronus -dijo Lyra, Remus asintió dandole la razón. -¿Puede enseñarme? -No soy ningún experto en la lucha contra los dementores, Harry. Más bien lo contrario... -Pero si los dementores acuden a otro partido de quidditch, tengo que tener algún arma contra ellos. -Bueno, de acuerdo. Intentaré ayudarte. Pero me temo que no podrá ser hasta el próximo trimestre. Tengo mucho que hacer antes de las vacaciones. Elegí un momento muy inoportuno para caer enfermo. -¿Yo también puedo venir? -preguntó Lyra- Quiro aprender a hacer el patronus. -Solamente si a Harry no le molesta -el nombrado nego- Bien, eso es todo Harry, si no te molesta, quiero hablar a solas con Lyra. Cuando el chico Potter se fue el profesor Lupin miro atentamente a Lyra. -Creo que descubriste algo sobre mi, Lyra -comentó. -Si, yo... lo lamento sabia que no tenia que meterme pero no puedo con mi genio. Le juro que no se lo conte a nadie y tampoco pienso hacerlo -la rubia dijo eso todo rápidamente- Y lo respeto profesor, es una gran persona. -Realmente gracias, Lyra -dijo Remus regalandole una sonrisa- Aunque debo admitir que no pense que lo descubrieras tan pronto, a tu madre le costo un poco más de tiempo. -¿Mi mamá sabia? -Remus asintió- Wow, eso quiere decir que soy más inteligente que ella. Remus solto una carcajada. -Bueno, en mi materia eres una de las mejores, también me contaron que te va muy bien en Herbologia y en Transformaciones. -Si, en la que no me va tan bien es en pociones, pero es porque odio a Snape. -Lyra, se que quizás no me incumbe, pero me preocupo por tu bienestar -dijo Lupim cambiando de tema- No pude dejar pasar algo que dijiste hace un rato, nombraste a Sirius Black con tanta familiaridad que me asusta un poco. Lyra penso en decirle la verdad. Remus era un amigo de su madre, y se preocupaba realmente por ella. ¿Que podia pasar si le contaba lo que sabia de Sirius? -Te voy a contar algo pero no tenes que contárselo a nadie -recalcó la ojigris- Mis abuelos nunca quisieron decirme quien fue mi padre, asi que busque por mis medios y lo encontré. El profesor Lupin empezo a mover la pierna incomodamente. -Estoy segura que mi padre fue Regulus Black y Sirius es mi tío. -¿Sirius tu tio? -preguntó Remus incredulo. -Si, el sombrero me dijo que toda mi familia por parte de padre estuvo en Slytherin. -Lyra, Sirius Black fue a Gryffindor, fue junto con tu madre, los padres de Harry y conmigo -dijo en tono dolido. -Bueno, eso no cambia nada -dijo Lyra- Solamente que ahora somos dos Black en Gryffindor.
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