¿Había dicho…? —¿Ryan?. Me doy la vuelta de nuevo con mi entrecejo fruncido y mi mejor cara de confusión, encontrando la mirada fulminante de la morena puesta fijamente en mí, y un par de lágrimas resbalando por sus mejillas. No sé de dónde ha sacado tal disparate, pero es que en realidad ni siquiera sé a lo que se refiere. —Todo este tiempo te apoyé todo lo que pude, Emma. Estuve cuando nadie más estuvo y jamás te di la espalda, aún cuando ni siquiera la que decía ser tu familia te quería o te soportaba, y aun cuando fuiste un fastidio para todos estuve ahí, apoyándote en el embarazo, dándote todo lo que podía... —reprocha, limpiando con una barrida rápida del dorso de su mano, la humedad que crece con fluidez en sus ojos, sólo para continuar hablando de algo de lo que parece muy

