¿Jugador eliminado?

5000 Palabras
Siempre hablas más sobre lo que mejor te parece, conoces aquellas historias que te parecen buenas, son embargo siempre intentas encontrar un mejor modo en que las cosas sean diferentes, buscas alternativas, buscas una nueva historia... Siempre buscas una nueva historia. Cambias las historias, porque odias los finales. El modo en el cual el desastre aumentaba era desastroso, tragué en seco para después fruncir los ojos, presionando los tirantes de mi mochila entre mis dedos con demasiada fuerza, mis nudillos quedaron blancos mientras que sentía como mi corazón comenzaba a latir con fuerza, demasiada, sentía como si este poco a poco luchará por salir de mi cuerpo, era una mierda. Limpié mis manos frías y sudorosas debido a los nervios sobre mi ropa, para terminar por tomar una bocanada de aire, “tranquila Katherine, todo estará bien”, repetí una y otra vez mientras comenzaba a caminar con pasos lentos, esto se sentía horrible. No podía calmarme y los nervios solo se disipaban por mi cuerpo, uno a uno. Mordí mi labio con fuerza, caminando con pasos lentos sobre aquel frio y espeluznante pasillo que no hacía más que ponerme aun mas nerviosa. Como si eso fuera posible. ¿Cómo termine por llegar aquí? ¿Cómo es que accedí a bajar a la morgue? ¿Cómo es posible que controlara todo siempre? —Va a estar todo bien. Todo estará bien—, susurré repetidas veces. Me adentré con pasos lentos sintiendo como apenas estuve dentro el frío se estrelló en mi cuerpo—, Todo va a estar bien, estaremos bien… Me giré sobre mis talones para ver por un segundo a Drey, quien se encontraba ya parada en el marco de la puerta mirando atentamente a todo lo que pudiera pasar. Este estaba la mitad dentro y la otra mitad fuera, parecía estar segura de lo que hacía, ¿En realidad lo estaría? Yo estaba que me carcomían los nervios del miedo. Fruncí las cejas al sentir un vuelco en mi estómago, las nauseas llegaron a mi cuerpo con rapidez mientras no paraba de pensar en lo que haría, en lo que estaba haciendo en realidad. Estaba irrumpiendo una morgue, seguramente todo esto no estaría bien nunca. Estaba tan nerviosa, sin parar de pensar en las personas que se encontraban sin vida dentro de este lugar, no podía dejar de pensar en que esto solo era el principió del desastre. El principio del caos. De la mismísima mierda en persona. Me quedé parada en medio de la habitación, mirando con lentitud y detallé cada uno de los rincones que se encontraban dentro de la habitación, observaba con cautela, sin embargo, los nervios crecientes dentro de mi vientre aumentaban. No sabía con claridad lo que hacía aquí, mucho menos que era lo que estaba buscando. Apreté mis puños con desesperación, ¿Qué era lo que ella quería de mí?, ¿Qué quería de todos nosotros? Di pasos lentos por toda la habitación, intentando buscar una sola cosa que logrará ayudarme, que pudiera ser aquello que ella quería enseñarme o darme, pero eran intentos en vano, no encontraba absolutamente nada, ni respuestas, ni un objeto, ni una señal. No veía absolutamente nada. —Katherine... Deberías apurarte—, presionó Drey sin girarse hacía acá—, Debemos salir lo más antes posible. Asentí a pesar de saber que ella si quiera podía verme, miré nuevamente aquel lugar, girando sobre mis talones esperando una respuesta pronta lograr a ver, de nuevo era otro intento en vano, no había nada que pudiera ayudarme, sentí nuevamente otro vuelco dentro de mi estómago, las nauseas aumentaron sintiendo la presencia de esta en mi garganta. Iugh, Paso mi mano por mi cabello, mientras que con la otra me tiro un poco de aire esperando que con esto logré tranquilizarme, nuevamente era un intento en vano, nada parecía querer si quiera funcionar. Miré hacía el frente encontrando un pequeño sobre sobre los cajones que guardaban los cuerpos, con pasos apresurados camine hacía allá tomando el sobre entre mis dedos, tome el sobré entre mis dedos, le abrí con cuidado esperando no dañarle, encontrando una pequeña nota dentro. » Número 32, tic, tac” Apreté entre mi mano aquella nota dejando esta caer en el suelo con furia, ¡¿Cómo mierda planeaba que yo abriera en donde se encontraban los cuerpos?! Apreté los ojos con frustración para después buscar con la mirada aquel numero entre todo esto, esto era una mierda, mierda, mierda. Apenas encontré el número alcé las cejas y rodé los ojos con furia, esto debía ser el mismo desastre. Caminé con pasos lentos hacía esta para después abrir la caja, encontrándome el cuerpo sin vida de alguien, frío, sin color, cerré los ojos sintiendo como una arcada atravesaba mi cuerpo, apreté nuevamente mis puños, enterrando mis uñas en la piel con desesperación, debía estar jodidamente loca para invadir así el espacio de una persona, encontré un sobre lila en este, lo tomé con rapidez sintiendo como estaba grueso, cerré rápidamente aquel lugar, esperando que aquella imagen saliera de mi cabeza, esto era demasiado para mí, era más que demasiado. Abrí el sobre con cuidado, esperando que no se rompiera, ni dañara, apenas lo abrí las esperanzas de que aquel nudo dentro de mi garganta desapareciera, sin embargo, fue otro intento en vano. Abrí los ojos con sorpresa ante lo que mis ojos miraban. No juegues. Las comisuras de mis labios tiraron hacia abajo en una mueca, Fruncí las cejas y miré levemente hacía arriba conteniendo la respiración. Esperando que el nudo de mi garganta desapareciera, un intento en vano, era ridículo, pasé saliva y recargue mi cuerpo en aquellos cajones soltando el aire de mis pulmones, dentro del sobre de encontraban fotografías de nosotros, junto con una nota hasta el frente. » ¡Bienvenida al siguiente nivel! Te presento a los jugadores, sus habilidades, debilidades ¡Y secretos! Uno de estos jugadores será eliminado, ¿Te imaginas cuál? « Una arcada recorrió mi estómago, abrí el sobre nuevamente esperando que aquello que vi fuera una broma, no lo fue. Lo cerré inmediatamente y tomé una bocanada de aire frunciendo las cejas y sintiendo como la presión subía a mi cabeza. No quería ser yo quien dijera una y otra vez que lo que hacíamos no podía seguir, no podríamos a pesar de que quisiéramos. No podíamos ir por ahí descubriendo crímenes, ni mucho menos creando escenarios ficticios en los cuales las cosas tuvieran un poco de "sentido", no éramos detectives, la verdad la historia me tenía cansada, solo quería que esto finalizará. Alce las cejas con sorpresa ante el sonido de la puerta chocar, note como Drey entraba con rapidez mientras que sus ojos se miraban desorbitados. Se recargó en la puerta mirándome con demasiada preocupación, mordió sus labios y frunció las cejas con fuerza, dejando su rostro arrugado. —¡Joder! ¡Joder! ¡Viene alguien! —siseó preocupada. Se acercó con pasos veloces a mí, tomando mi muñeca con un poco fuerza—¡Estamos jodidas! Negué. Pero los pensamientos que tenía eran menos que nada, con Drey aun tomando mi brazo caminé detrás de una mesa en el centro, donde suponía que colocaban los cuerpos para poder hacerle los análisis. Ambas nos pusimos en cuclillas, cerré los ojos esperando que lo que fuera a pasar no fuera malo. Mire hacia Drey, ella miraba hacia arriba susurrando algo que era capaz de entender. —Estoy tan segura de que nos pueden arrestar por estar aquí—, susurró. Sus ojos se cerraron y un suspiro demasiado pesado salió de sus labios. —Cálmate—, le pedí en tono bajo. Recargue mi cabeza en la mesa fría y suspire—, Pensaremos en algo. Mentía. No podía pensar en algo que fuera más allá de lo que estaba pasando, no podía pensar si quiera por un segundo en otra cosa, estábamos escondidas en una morgue, junto a los cuerpos sin vida y en el punto del desastre, podíamos ser arrestadas, quizá. O podía ser que todo se fuera al carajo en un par de segundos, ella siempre tenía el control de todos nosotros, el control de arruinarnos. No paraba de pensar en aquellas palabras que leí, en los latidos de mi corazón que latía con demasiada fuerza, el estómago revuelto con las ganas de vomitar en mi garganta, estábamos perdidas, no había nada que se pudiera hacer. Lo habíamos perdido todo sin si quiera darnos cuenta, estaba segura de ello, escuché un par de pisadas resonando en el suelo, la puerta se abrió de golpe logrando que diera un pequeño brinco, apreté mis puños con fuerza y cerré los ojos nuevamente. Seríamos atrapadas, tendríamos el destino menos que perfecto, encontradas irrumpiendo en un lugar como este. —Lo hice de nuevo. No estoy seguro de que las cosas estén funcionando como quisiéramos—escuché. Abrí los ojos con sorpresa e intenté mirar, un intento en vano—¿Hasta dónde quieres llegar? ¿Qué tanto te quieres lastimar? Mire a Drey, sin ninguna expresión, sin parecer que lo que sucedía parecía ser más allá de lo que podríamos llegar a controlar, no entendía nada. Poco de nada. Presioné el sobre lila sobre mi pecho, con la mano de Drey aun tomando la mía, cerré los ojos, para después mirar hacia arriba. —Si, lo tienes claro. Lo hice porque tú me lo pediste—enfatizó con tono molesto. Su voz me resultaba familiar, me alce un poco pero no demasiado, intentando enfocarlo—, Lo entiendes, ¿No? No sé qué sea lo que estés planeando, pero dudo que las cosas terminen bien. Mire por un par de segundos, encontrando sus ojos mirando hacia arriba, con sus dedos sobre el puente de su nariz, un poco desesperado. Relamí mis labios, para terminar, ejerciendo presión sobre estos. Ricky. Mire como se recargaba en la pared, para después ocultar nuevamente mi cuerpo detrás de aquella mesa metálica. Debía ser una broma, debía ser un juego estúpido que solo nos estaba jugando un mal rato. Lo era en cierta parte, pero... Ricky, Julieta lo conoció años atrás, el... —Se que mencionaste que era una broma, pero suena demasiado fuerte, te odiara—, espeta. Para después dar un par de pasos, logrando que mi estómago se encogiera—Y no habrá nada que puedas hacer para que más cosas cambien. Ricky había salido con Juls en California, había sido de sus primeras citas, no recordaba con claridad si habían sido novios o si su historia había llegado un poco más lejos o si quiera hubiera una historia... Solo sabía que habían formado algo. —Claro que te amo, sólo me preocupa, ¿Ésta embarazada no? —, fruncí las cejas y miré como Drey me entregó una mirada—, Bien, sí ya lo recogieron, no se encuentra el papel aquí. Te llamo después tengo que ir al piso tres, nos vemos después. Escuché como sus pisadas se iban alejando y después la puerta se cerró, miré hacía donde se encontraba el letrero que decía que uno de los jugadores sería eliminado, ya no se encontraba él, había salido de la habitación. Le hice una señal a Drey para irnos, así fue, ella se levantó y después de corroborar que el pasillo se encontraba vació subimos en el elevador, sentía como mis piernas flaqueaban, poco faltaba para terminar por ponerme a llorar de los nervios. —No puedo creer esto—, susurró. Recargándose en la pared del elevador—, Nunca creí que vería una morgue. Nunca creí que haría esto. —Vaya aventura. —Sí, un reto. Fue horrible, a decir verdad—admitió bajando los hombros. Tomo el sobre de mis manos para después mirarme a mí—, ¿Fue por un sobre? —Quizá sea algo bueno lo que hay adentro. Fueron pocos minutos y se sintió una eternidad. Ella asintió dándome la razón. Mire en mi celular la hora 1:43 p:m, poco menos de veinte minutos se sintieron como una tortura para mí. Grace había sido dada de alta ya, ¿Se habrían ido sin nosotras? Mordí mi labio con un poco de fuerza para después introducir el sobre dentro de mi mochila, aferrándome a los tirantes de esta con fuerza, mis nudillos comenzaron a ponerse blancos ante la presión, solté un suspiro pesado mirando a los ojos castaños de Drey. —Gracias por ayudarme a hacer esto. Significa mucho para mí— Ella me miró con confusión, pero asintió—, ¿Puedo pedirte otra cosa? —Si. Siempre y cuando no sea algo parecido a esto—, bromeo con una sonrisa nerviosa. Podía notar como una parte de ella lo decía enserio. —No digas nada de esto. A nadie—, pedí en tono bajo. Gire mi cuerpo en su dirección y una mueca pequeña salió en mis labios—No por ahora. No hoy, si Juls se entera que tiene que ver Ricky... No sé cómo podría reaccionar, está embarazada. Ella rodó los ojos para terminar por negar—No me pidas esto. —Drey, por favor. Ricky fue una pieza importante en la vida de Juls... No quiero que les afecte a sus bebés—suplique. —Kathy, estas cosas se hablan. Lo que vimos, ¿No lo crees? —pregunta. La puerta del elevador se abre, está por salir, pero le tomo del brazo—Kathy... No creo que irnos ocultando las cosas funcione bien. Terminaremos sin saber cómo seguir con todo esto. Ella miró hacia afuera, para después regresar su vista hacia mí. Hice un puchero pequeño, quería poder encontrar un modo en el cual las cosas dejaran de afectar a los demás. Juls había saltado de un piso alto estando embarazada, había sufrido demasiada presión y eso era nada saludable—mucho menos para sus niños—, mordí mi labio inferior, y ella soltó un suspiro tallando su rostro con demasiada frustración. —Solo será poco, quiero descubrir que hacía aquí Ricky. No quiero equivocarme al decirle. —Bien—, espeta a regañadientes. Sus dedos tomaron el puente de su nariz para terminar asintiendo—Bien. Pero tienes que mostrarme eso. Salte hacia ella en un abrazo sonriendo. Me separé y asentí—Hecho. Llegamos a la habitación donde se encontraban todos ya, Gisela me miro con una mueca para después mirar a Drey, parecían estar un poco desesperados ante la gran tardanza que tuvimos, mire de reojo a Drey quien parecía estar tranquila, ella parecía fingir bien, no parecía acabar de salir de la misma morgue. —¿En dónde estaban? —, pregunta con curiosidad, inclinándose hacía adelante—, Casi nos íbamos sin ustedes. No dudaba que pudiera ser una posibilidad, en realidad si habíamos tarado un tiempo para solo haber ido al “baño”, pero creía que lo que encontramos podía ser algo bueno… Algo que pudiera impulsarnos hacía adelante. Sólo quería que esto terminará de una vez por todas. Estaba absorbiendo mi energía por completo y temía que así siguiera, con el poder entre las manos y de modo burlón, temía que siguiera encontrando modos de lastimarnos, apretar la herida con fuerza causando que esta nos rompiera. Esto era más que horrible. —En el baño—, mentí para después acercarme a Grace—, Por fin serás libre del hospital, ¿Entonces a que llegaron tú y Liv? Ellas se miraron, parecía que Olivia no estaba del todo segura de la decisión que ella había decidido tomar. Sin embargo, una parte de mi sintió demasiado alivió. Era que ambas debían quedarse aquí, en Nueva Jersey, así lo había citado “ella”, no podía hacer nada al respecto. —Buscaremos un hotel, para unos días—, contesta Liv mirando a Grace—, Sólo un par de días nos quedaremos. Su tonó no era seguro, dudaba entre ella lo que debía decir, o lo que en realidad debía decir. Sujeté con un poco más de fuerza los tirantes de mi mochila. —Es más alegre si la conoces a fondo, tierna—, dice Grace en broma—, Nos quedaremos solo un “par de días” —, repite rodando los ojos—¿Podemos ir a comer? Estoy cansada de comer lo que dan aquí. Solté una risa divertida, para después mirar en su dirección—Podemos ir a comer al restaurante donde trabajaba Juls, la comida es muy buena. —Sí, buena. Cuando Drey y yo trabajamos ahí, después perdió el glamour—, alardeo Juls con una sonrisa burlona—¿Cierto? —Sí, ahora tiene el estilo del dueño. Parece del año del caldo—, se burló Drey siguiendo la corriente—, Pero… Ahí trabaja… —No lo digas—, le para Caleb con las cejas fruncidas y el tono celoso—, No digas su nombre. —Porque el chico se pone celoso—, se encoje Drey rodando los ojos. Noté una mirada incómoda de Grace, para después sonreír levemente de lado, con un toque aún incómodo. —Entonces… Cualquier lugar estará bien—, espetó rascándose la nuca. Apartando la mirada, ¿Por qué Grace reaccionaba así? —, Andando, muero de hambre. —Entonces, ¿Fueron al baño? —, insistió Gilberto mirando hacía mí—, Las fuimos a buscar y no las encontramos—, miró hacía Gisela quien le dio la razón apartando la mirada segundos después—¿Sucedió algo? ¿Recibieron algún mensaje? Mire a Drey quien soltó un bufido rodando los ojos—, No todo se trata de quien nos envía los mensajes. Pero, tenía razón. Miré hacía él, quien intentaba mantener contacto visual conmigo, esperando que dijera la verdad. Odiaba mentir, odiaba ser yo quien guardará este secreto, pero… Podía ser que esto afectara a Julieta, estaba cerca de dar a luz, no quería que esto dañara a los bebés, ni a ella. Sólo quería que todo saliera en orden, mantener las cosas en control, pero era difícil cuando nadie confiaba en los demás, todos mentían, ahora yo estaba en la misma lista. Era absurdo. —Entonces, ¿En donde estaban? —, preguntó Gisela alzando las cejas. Esta vez mirando a mí—, En el baño no estaban ustedes. —Al baño. Cuando fuimos ese estaba lleno, por lo cuál fuimos al de otro piso—, mentí mirando directamente a sus ojos, sin flaquear—, ¿Por qué tantas preguntas? ¿Está mal visto que vayamos al baño? Saith me miró, el pareció entender que mentía. Me conocía de inicio a fin, suponía que para el sería fácil notar ese tipo de cosas dentro de mí, sentí las miradas cayendo sobre nosotros, presione con más fuerza los tirantes de mi mochila, nerviosa. Nos habían descubierto. —Vamos. No sean exagerados—, interrumpió Saith pasando su brazo sobre mi hombro, lo cuál logró que mis músculos se relajaron—, Solo fueron al baño. No tiene que ser una gran historia siempre—, sentencia rodando los ojos—, Vamos por unas hamburguesas, no me imagino el sufrimiento de ti consumiendo solamente gelatinas. Grace le sonrió agradecida, para terminar por asentir. Después de unos cuantos minutos terminaron por acceder y creer que nada había sucedido, dejando de lado lo que había sucedido en realidad. Pero Saith lo sabía, no podía parar de pensar por solo un segundo en lo que había sucedido. Era más que evidente lo que se me había plasmado enfrente. Era un hecho, todo esto giraba más en torno a Juls que en nadie más. Querían afectar a Juls, de un modo u otro y quizá esa era la razón que nos había introducido aquí. Quería decirle lo que vi, pero temía su reacción. Quizá si solo tuviera un poco más de información, saber un poco más de él y lo que había sucedido, quizá de ese modo las cosas terminarían de ser así. ¿Cómo podía investigar sobre él? Conseguir si quiera solo un poco más de información al respecto. Lo único que podía llegar a suponer es que había terminado por ser forense y por ello se encontraría en ese piso, de otro modo no encontraría si quiera una sola razón para haberlo visto ahí, para haber escuchado que hablaba por teléfono con alguien sobre Julieta… —¿No vienes? —, la mano de Olivia me sobresalta al sentirla en mi hombro. Mire en su dirección notando como parecía confundida ante mi reacción—, ¿Estás bien? —Sí, estoy bien. Muy bien—, solté sonriendo levemente. Debía despejar mi cabeza, debía despejar mis ideas sobre todo esto. —Ven. Anda. —No necesitan quedarse en un hotel—, solté de repente a lo que ella me miro confundida—, La casa donde vivo es demasiado amplia, pueden quedarse conmigo—, sugerí encogiéndome de hombros—, Además de que la compañía nunca viene mal. Ella miró hacía Grace, quien se detuvo para mirarme con un poco de confusión, no podía decir el por qué, o si quiera entenderlo, pero una parte de mí había tomado el cariño hacía Grace de un modo peculiar, quería que se encontrará a salvo. Ella miró hacía Olivia quien tenía el mismo semblante que ella, estaban confundidas. —No, no queremos ser una molestia—, comienza Olivia mirándome con una sonrisa de lado—, Estaremos bien en un hotel. No lo sabía. Era una ciudad peligrosa, después de que había estado cerca de los bandos últimamente, de ambos. Ambos bandos tenían enemigos que seguramente podrían intentar dañar a las personas que se quedarán cerca. —No lo serán, además es más seguro—, insistí, a lo que ella se miró con una mirada… Parecía que estaban hablando entre sí con ello. Después de tardar varios minutos durante el trayecto al restaurante—minutos que parecían ser más que eternos—, terminé por convencerles de que sería la mejor decisión, a mi punto de vista así lo sería. No creía que estar solas les funcionará bien, quizá tendrían la seguridad del hotel, solamente. No es que yo fuera la gran cosa, para poder frenar un ataque o algo parecido, pero mantenernos unidas podía cambiar algo, podría hacer que las cosas no fueran tan pesadas…. Después de unos minutos más terminamos por legar al restaurante, todo parecía normal, como si nada a nuestro alrededor hubiera avanzado, como si nos hubiéramos quedado en el mismo lugar, sin el tiempo avanzar. Las cosas se habían quedado en el mismo lugar, con el mismo matiz que antes y el dolor de esta familia no se conociera, sin embargo, tristemente, este estaba oculto debajo de todo lo demás. Sin embargo, no importaba que fuera, conocíamos el dolor de modo brutal, como si este se tratase de una vieja amiga que no nos quisiera dejar. —¿Puedes pedir por mí? —, le pregunté a Saith quien me miro con confusión—, Por favor. El miró hacía mi mochila, la cuál seguía aferrando entre mis manos con cada más fuerza, con el corazón latiendo a máxima velocidad en mi interior. —Anda—, señaló con su cabeza—, Lo haré. Le agradecí para después levantarme rápidamente y caminar en dirección al baño como una bala, seguramente pensarían mal de que no saliera del baño. Pero era importante. Todo esto terminaba siendo importante. La curiosidad era mucho más fuerte que yo, por demasiado, a decir verdad, y aquellas fotografías que había visto dentro del sobre en la morgue solo hacían más que llenarme de dudas, miré sobre mi hombro hacía atrás notando como no habían mirado hacía acá. Estaría bien. Apenas me adentré al baño cerré la puerta detrás de mí, me miré por unos segundos frente al espejo, me encontraba demasiado pálida, como si hubiera visto un fantasma, el miedo no hacía más que crecer dentro de mi interior ocasionando este tipo de cosas. Me incliné hacía el lavabo mojando mi rostro esperando calmar mi interior. Escuché un par de pasos hacía acá, limitándome a ingresar dentro de un cubículo, bajé la tapa del inodoro para sentarme sobre este, sentí un sobresalto apenas escuché como la puerta se abrió de golpe, logrando resonar los zapatos de tacón por el suelo. Estaba a punto de sacar el sobre lila cuando eso sucedió. Demonios. —Kathy, ¿Tienes un tampón? —, pregunta Gisela a lo que miré en mis cosas, para después estirar mi mano por debajo de la puerta del cubículo—, Recibí otro mensaje, pero estoy un poco confundida con las cosas que suceden. —¿Por qué lo dices? —, pregunte apoyando el peso de mi cabeza en las palmas de mis manos. ¿Cuánto tiempo tenía que fingir estar aquí? —, ¿Qué te enviaron? Es decir, no había pasado mucho tiempo en el cuál llegué, si tardaba demasiado seguramente pensarían que estaba enferma, pero de no tardar seguramente levantaría las sospechas de que estaba mintiendo. —Una fotografía, un rumor…—, menciona mientras escuchó como la puerta se cierra—, ¿Quién dijo que Caleb y Danik eran familia? En realidad, solo lo había escuchado, nunca me límite a ir detrás de cada una de las cosas que había escuchado en esta ciudad, así me la habían presentado, más no sabía en realidad mucho de ellos. Caleb era de los cinco con el que menos me relacionaba, era con quien menos hablaba, una parte de mí solía alejarse de personas cómo el. Me recordaba a Saith, tenía una especie de vibra similar a la de él… —Lo escuché cuando llegué, pero creo que fue Drey—, mencioné, para después fruncir las cejas levemente—, ¿Por qué preguntas? Se mantuvo callada por un par de segundos, sin embargo, fuera de darme la respuesta que creí, cambio de tema. —Danik, nos ha estado apoyando, mi mejor amiga, esas cosas—, dice, para después dejar un silencio presente en la habitación—, ¿Sabes si Uriel y Julieta en realidad fueron novios? Lo sabía. Sabía perfectamente que el día uno que pisaron esa casa eran una relación fingida, cuando los vi en el aeropuerto, noté como el ojo izquierdo de Juls temblaba levemente, ella no decía casi nada respecto a la relación, la mayoría lo decía Uriel. Después… Supe que fingían cuando salimos de fiesta, regresé y escuché que el le decía que fingía bien, noté los ojos de decepción de Juls… Ahí las sospechas no hicieron más que aumentar. Después llegó el día de la fiesta, donde el acudió a mí, supongo que fuimos honestos uno con el otro. —Lo arruiné. Quiero arreglarlo… Se que ella ya tiene su disfraz, ¿Sabes de que es? —En realidad no son novios, y se jodió porque ambos sienten y ninguno lo admite, ¿Cierto? —Pregunté quitando una fotografía de la pared—, Los escuché ayer. —Sí. En realidad, la amo… y se que nunca había amado a nadie del modo en que amo a tu prima—admitió bajando la mirada—, Lo jodí por no querer presionarla, por no querer que se alejará. Pero fui yo quien terminó alejándola. —Ella en realidad también siente por ti—, mencioné—, se ve en su mirada, ambos tienen la misma mirada de enamorados. —¿Crees que funcione? —Se, que ella será una preciosa Marilyn Monroe, y quizá encuentres tu un modo de solucionar las cosas. —¿En serio me estas ayudando? —Creo, que alguien en esta historia debe de tener si quiera un final feliz. Uriel me lo confesó, que lo había arruinado, pero que en verdad amaba a mi prima, me convertí en la cómplice que elaboro que tuvieran los mismos disfraces y la noche solos en la casa de playa, sin embargo, sabía que Gisela jamás se enteró, todos lo sabíamos, a excepción de ella y Mich, Cam y Kyara lo hicieron a la perfección. Juls siempre estuvo para nosotras, siempre nos apoyo en las buenas y en las malas… Mintió por nosotras. Sabía que Gisela la estaba “chantajeando”, de cierto modo para lograr que ella se quedará, nunca había visto a Juls tan feliz antes de irse a Nueva Jersey, ella estaba viviendo su vida, sería demasiado egoísta haberle arruinado eso. —Por algo van a tener un hijo, ¿No lo crees? —, espeté levantándome del asiento del inodoro—, Además, planeamos una cita romántica, ¿Lo recuerdas? Lo que Gisela vio en el grupo, fue poco, solo que había un momento Juriel, solamente… uno dulce. —Se que ahora son novios Kathy, no soy idiota—, me dice, podría jurar que rodaba sus ojos—Hablo del día que fueron a casa, cuando recién paso… Todo. Jale la cadena del baño y salí de aquel cubículo, no sabía con claridad porque preguntaba esto, supongo que sería aquel rumor que ella escucho. —Lo eran, eso creo yo—, mencione lavándome las manos—, ¿A qué viene todo esto? —No me parece del tipo de personas con las que Juls se relacionaría. En su momento, debo de admitir que a mi tampoco, Juls se había mantenido lejana a la realidad, como una chica buena que no decía si quiera una sola grosería, había hecho demasiadas cosas por mantener la realidad del modo en que ella lo quería. Era extraño, muy extraño... Pero cierto. —Lo hicimos todos… —espeté—, Las cosas sucedieron así y no creo que encontremos un modo de explicarlo, si no hubieran sido novios no creo que a ella la hubieran secuestrado si esto no fuera real…
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR