Después que Lía gritó estas palabras se escuchó un ruido sordo, la rodilla derecha de Horacio cayó al suelo, él puso sus manos una sobre otra en su rodilla izquierda y agachó la cabeza – Si, mi princesa- gritó; muchas veces había escuchado esa misma orden, tantas como las veces que había intentado matar a Jonah por hacerle bromas tontas, su cuerpo actuó de manera involuntaria, la voz que gritó era la de Mildreth, había cambiado tal vez un poco, pero estaba seguro que era ella, miró hacia arriba y a la que vio fue a Lía, así que dio un salto atrás y le preguntó asustado. - ¿Quién eres? – Luego miró a Jonah y también preguntó - ¿Quién es esta mujer?- Jonah lo miró y le contestó. - ¿Si te dijera que es Mildreth me creerías?- Horacio miró a Jonah como si estuviera loco, s

