CAPÍTULO FINAL Suspiro embobada tomando el último sorbo de café con una gran sonrisa en mi boca que no puedo eludir con simplicidad. Me muerdo el labio de lado en un intento vano de dejar de sonreír como estúpida pero es que no puedo. No me es posible. Bridget delante de mí parlotea acerca de su planificación matrimonial porque, según ella, no quiere ser parte de esas personas que llevan años y años prometidos sin llegar al altar a final de cuentas. Consternada por la disputa interminable que conllevan la madre de Josh y la de ella, que creen que son sus bodas y no dejan que los pobres den su opinión real sin ser azorados por sus críticas incesables. Lo último que la escucho es discutir acerca de la pelea que se armó entre su suegra y su madre por la importante elección entre el tono cre

