Quita su mano de mi barbilla, sin despegar sus ojos de los míos y se aleja un poco de mí. Me siento como una niña que esta a punto de ser regañada por sus padres pero sé de sobra que Gabriel no me va a regañar, solo soltará al animal que se oculta en su interior. La ligera sonrisa que tenía dibujada hace un momento se ha borrado de sus labios y el odio parece dominar cada parte de su cuerpo. No sé que carajo sucede ahora mismo pero sé siente tanta pesadez y terror en el aire que me impide pensar en otra cosa. Como en cámara lenta, veo como gira en su sitio y comienza a avanzar hacia la mesa donde se encuentran todos sus colegas. Ahora mismo estoy sintiendo una terrible sensación en el cuerpo que me impide seguirlo hacia allí. De repente y como si hubiera olvidado algo, se detiene en su

