Le rogué a Nath que se quedara en mi casa a dormir. Para ser honesta, no la iba a dejar irse a su casa donde le toca vivir con ese animal que le ha tocado por padre y si se negaba, la iba a noquear para que se quedara. Ok, no soy capaz de noquear, pero haría todo lo que este a mi alcance para obligarla a quedarse. Mucho antes de que el reloj marcara las siete y media, ella ya se estaba yendo de mi casa, pero no sin antes darme la advertencia de que si sucedía algo y no la llamaba, me encerraría en un cuarto y no me dejaría salir por lo que resta de mi vida. Apesta para darme advertencias, pero ni siquiera debería dudar de que la llamaré si algo pasa. Ella es el único salvavidas que tengo. Después de despedirla, quería aprovechar mi día libre (que le pedí a Joe ayer) para dormir un poco m
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