Pasé todo el día dándole vueltas a ese breve momento en el que estuve bajo su encanto. Me avergüenzo de mi actitud de conejo asustado, pero más me avergüenza el hecho de dejarme vencer por el deseo que tengo hacía él. Accedí a ir a una fiesta a la que solamente he ido una vez con un estúpido y en la que ocurrió un desastre, ahora nuevamente voy a ir y esta vez será con la viva imagen de la lujuria. ¿Es que acaso estoy loca? Nada cambiará porque cambie de pareja. El desastre volverá a ocurrir cuando el reloj marque las doce de la noche. Nath no tardó ni tres minutos en contestar el mensaje de "Ayuda" que le envié hace unos instantes y sé que no exagero cuando digo que prácticamente me amenazó para que la esperara cuando saliera del trabajo. Necesito contarle todo lo de Gabriel y en el tre

