Sábado 17 de mayo 2015

2474 Palabras
“Una tentadora casualidad" Despierto motivadísima, comienzo llamando a mi mamá y a mis abuelos, compartiendo con ellos la gran noticia, asegurando que ahora podré visitarlos más seguido, felices comparten mi alegría, hablo con mi mamá mientras avanzo con el aseo del departamento, satisfecha, cuando veo mi reflejo en el ventanal de la mini terraza. La tarde pasa entre las compras del supermercado y retomando el libro que tenía entre manos "El silencio de los inocentes", me tiene atrapada, amo las historias de misterios. Le envío un w******p a Coni, para invitarla a relajarnos un ratito, coordino con Nicole también y nos reuniremos a las 22.00 en Patio central, nuestro local favorito para las previas. Coloco la lista en Spotify los 50 más escuchados en Chile, para ponerme a tono con lo que está de moda, pero me aburro y voy por lo clásico, mi playlist old school, mientras coreo la canción "El ritmo no perdona" de Don Omar. Comienzo a arreglar mi pelo, lo seco, ondulo con calma, voy tomando mechón por mechón, lo acomodo pero de forma casual, me maquillo de forma natural pero con un toque dramático por parte del labial color burdeo, termino en el baño y me voy al closet a elegir el outfit de esta noche, me inclino por un jeans n***o ceñido, un top de Umbralle, sencillo pero lindo, con pequeñas mostacillas, chaqueta de cuero con tachas metálicas, calzo mis botines de taco cuadrado, tomó mi clutch, guardo lo necesario, llaves, teléfono, labial, tarjeta, carnet de identidad y un par de billetes para el pago del Uber, aplicó perfume Daisy de Marc Jacobs en las zonas estratégicas, cuello y ante brazo y doy una última repasada a mi look, me aplaudo a mí misma. Hoy me siento poderosa, me repito al espejo, lanzo un beso al espejo y cierro un ojo como coqueteando conmigo misma, se me borra el gesto al ver que no me sale como en los comerciales, me detengo a mirarme y vuelvo a cerrar el ojo, es como si tuviera un tic nervioso, pongo los ojos en blanco, baaah, debo registrar en mi mente que no debo usarlo como estrategia de coqueteo, aunque la verdad, no se me da bien coquetear, hay mujeres como Nicole, que florecen al hacerlo, cómo dominar un tipo de arte, cómo se tocaba el mechón de pelo, cuando hablaba con Levin, los pequeños contactos hacia su brazo, admirable, yo prefiero esconderme atrás del sillón antes de hacerme la sexy, en fin, es bueno reconocer sus límites. Pido el Uber hacia el bar donde me reuniré con las chicas, me paro en el umbral de la puerta -todo cerrado- hecho un vistazo a la cocina- gas cortado, ventanal cerrado, listo- me persigno rapidito, me paso el cuarzo por la frente, como cábala -Pedro Engel estaría orgulloso de mi, deseando que las energías del universo estén conmigo esta noche. Tardo 20 minutos en llegar, mientras les envío mi ubicación en tiempo real, como estrategia de seguridad, llegó al local, haciendo una vista panorámica para localizar a las chicas, Constanza, una de mis mejores amigas de la vida, a quien quiero como una hermana, alza la mano, ya se encuentra con Nicole y Paula, las saludo, destaco lo gupas que están y ellas hacen darme una vuelta, aprobando mi elección -Te pedimos una michelada- inquiere Coni- le regalo una sonrisa tierna, mientras aleteo las pestañas rápidamente, por conocerme tan bien, sacó mis Lucky strike de naranja y le doy una calada al cigarrillo, mientras comenzamos a ponernos al día, Nicole le habla de "Señor todo bien puesto"y la cara de sorpresa de Coni, es evidente - Pero Cata, ¡porque omites siempre lo más importante- coloco los ojos en blanco - Porque, le faltó mencionar a la Nico, ¡que fue súper grosero el wn -Coni coloca una cara de sorpresa fingida- ¿Pero que ha hecho, te tocó una bubi sin permiso?, porque si es así, se lo agradecería, ¡después de tu eterna abstinencia- ay wnaaa, nooo! – Exclamó, sin evitar soltar una carcajada- nada que ver, ¿pero se nota que es el típico paquetito bien envuelto para esconder una personalidad de mierda- Nicole interrumpe -Espero que sea un buen paquetito eh?- Mueve las cejas de forma picarona- todas reímos, así nos tomamos nuestros tragos, mientras paula nos cuenta sobre sus experiencia como odontóloga y los tediosos tratamientos de ortodoncia, Coni por su parte, nos adelanta sobre los próximos eventos que habrán en la ciudad, ya que trabaja en él área de gestión cultural, Admiro su trabajo es tan entretenido. Cuando ya es la 1 de la madrugada y después de 2 micheladas, que, como consecuencia, me han dejado con los labios ardiendo por el exceso de sal y limón. Decidimos que estamos listas para dejarnos llevar por la música, pedimos la cuenta y caminamos hasta Liv, que se encuentra a un par de cuadras. Tomó del brazo a Nicole, ya que Coni continúa haciéndole preguntas a Paula sobre lo que le gustaría mejorar de su sonrisa, cosa que me parece una exageración, sabiendo que tiene una sonrisa perfecta. Nos adentramos y esto es lo que necesitaba, me sube la adrenalina, cuando el ambiente de las luces y la música me envuelven, nos gusta llegar cuando el ambiente ya está armado, por eso es infaltable nuestra previa, sin dejar de mencionar que nos ayuda ahorrar, ya que los tragos acá, pareciera que viniesen con pelo de unicornio o algún polvo mágico, por el excesivo precio. El zumbido de la música nos guía primero hacia la barra, pedimos un vodka berries con canada dry, le doy un sorbito y está perfecto, dejo el resto de la lata de bebida sobre el mesón. Nos abrimos paso en fila hacia el lateral de la pista, comenzamos a movernos junto a "Él ritmo no perdona" de Daddy Yankee. Comienzo a sentir como mi cuerpo se relaja y se acompasa al ritmo del reggaeton, algunos chicos se nos acercan para bailar, pero esta noche es de chicas, eso pensaba hasta ese momento. Los tragos nos comienzan a deliberar, estamos con un pie arriba del balón por decirlo así, por lo que los pasos prohibidos, salen a la luz, el paso satélite, perro gato, la caña de pescar, no paramos de reír al integrarlos a nuestras coreografías. De pronto Nicole chilla - Aaaahhh ha venido, ha venido! – miro a Coni, con extrañeza, ya que no sabía que estaba esperando a alguien- mientras, Nicole se acomoda su body n***o y repasa su labial- ¿Quien?- Le preguntó a Nicole, quien me mira con cara de culpabilidad exagerada- Aaah me mataras, pero si te lo contaba antes, no ibas a querer venir- y ya puedo intuir de quien habla - Pablo?- la interrumpo con ojos levemente cerrados y enarcando las cejas -Quién?- interrumpe Coni- el del auto- respondemos las 2 al unísono- le tocó el brazo a Nicole, suelto el aire y le digo-Dale Nico, tranqui, sé que te trae loquita, así que quien soy yo, para impedirlo? Más que mal, soy la cupido oficial, ves acá arriba- dibujo una aureola con mis dedos, me abraza de golpe y da pequeños saltitos, mientras hago el intento de localizarlo, alzando la barbilla, pero cómo soy baja no logro ver más allá, de la pareja que está en llamas. Una pequeña Alarma se enciende en mi cabeza: ¿Habrá venido Pablo con Cris?, lo borro, lo borro, lo borro, mientras aprieto los ojos, niego con la cabeza y pasó la mano por mi cara de lejos resoplando para que se vaya ese escueto pensamiento. - Me acercó? - Nos pregunta Nicole mordiéndose una uña, esperando ilusionada que le digamos, si, corre y hazle un koala, pero interrumpe Paula- Noo, prima, debes esperar que él te encuentre, debes generar expectativas, deja que se vuelva loco mientras intenta localizarte, confía en mí- le da un guiño. Nicole asiente – Si prima, tienes toda la razón, que este bomboncito se hará de rogar- sonríe y continuamos moviéndonos ahora al ritmo de Zion y Lenox con Zundada-Coreamos a todo pulmón con los ojos cerrados - Te besaré, hasta sentirme tuyo, te inventaré un mundo para los 2, te abrazaré y sentirás mi calor..."-Cuando comienza la música electrónica casi por telepatía, nos movemos a la terraza para fumar, me quedo detenida casi en el umbral del acceso a la terraza, pero sin entorpecer el tráfico de personas que entra y sale, rebusco en mi cartera mis cigarrillos, mientras las chicas se adelantan, pero no puedo quitar el seguro del clutch, cuando unas manos se posan en mi cintura y se quedan un par de segundos demás en ellas, inmediatamente subo la cabeza con el ceño fruncido, adquiriendo una postura a la defensiva, pero mis barreras se caen cuando, veo que es Cris quien pasa a mi lado, dándome una mirada por el rabillo del ojo, al avanzar puedo ver su outfit, camisa blanca con las mangas arremangadas, la silueta de su espalda trabajada, jeans pitillo rasgado y la tinta en su piel que lo hace ver como un bad boy, avanza dejándome pasmada, cuando por fin recuerdo a donde me dirigía, ¿habrá sido suficiente vodka por hoy? ¿O mi coeficiente intelectual, ha comenzado a disminuir con tanto Cris por ahí? Giro y avanzó hacia la terraza, me reúno con las chicas comienzo a fumar de forma inmediata, necesito el tabaco para que calme mi ansiedad, por devolverme y tirarme a sus brazos, ¿patética o no? Coni me mira extrañada - Qué te pasó Cata, estas bien? - Nada creí que había perdido el móvil- le respondo tratando de sonar convincente. Se lo oculto a mi mejor amiga, no porque no le tenga confianza, sino por vergüenza, deja pasarlo, pero sé que a ella no la engaño. Nos adentramos cuando comenzamos a sentir frío, avanzamos lento, porque se ha formado un atochamiento y ahí lo veo nuevamente, apoyado con el codo en la barra mientras en su otra mano sostiene un vaso, que por el tamaño sospecho que es una piscola, está reunido con 4 chicos más, todos con edades similares, 30 años hecho al ojo, entre ellos divisó a Pablo, que conversa con una rubia estupenda, como diría Kika: se nota que tomaron buena leche, tiene la típica pinta de las que no comen pasadas las 17.00 hrs y que solo comen pasto, mientras las otras 2 rubias, directamente de rubilandia también, bailan frente a Cris, con el fin de captar su atención, ruego por nunca verme así de desesperada, él no les presta atención, mantiene la mirada fija en la pista de baile como si buscará a alguien y eso me da alivio, como si fuese fiel a mí, rio en mi interior, mientras mis enanos imaginarios bailan felices. Pablo levanta la mano para hacerle una señal a Nicole, mientras se acerca al oído de la rubia mamushka, quien, al identificar, quién le ha quitado la atención, nos lanza una mirada en llamas. Pablo se acerca con total seguridad y nos saluda a todas con una exagerada reverencia, charlamos un rato y con las chicas decidimos darles espacio, nos damos vuelta y le hacemos musarañas, Paula hace una gesto para que le de un beso con lengua y yo le levanto el dedo pulgar, nos sonríe con cara de querer matarnos, donde están nuestros 30 años? Perdidos en algún multiuniverso. Ya comenzamos a avanzar hacia la entrada, cuando nos interviene Nicole – Chicas Pablo nos ha invitado a un after a la casa de Víctor, vamos, digan que siiiii- la verdad, a mi me gusta bailar pero a cierta hora ya comienzo a anhelar mi cama, antes de los 25 no me lo hubiese perdido, pero los años comienzan a pesar, así que negamos con la cabeza con coni, - Amiga perdóname, pero ya estoy muertaaaa- intervengo, miramos a Paula -No me queda de otra, más te vale que me tenga algún "amiguito" que valga la pena, para no tocar el violín- coloca los ojos en blanco con fingida molestia. Comenzamos a avanzar hacia la salida - espérame en la entrada, no aguanto las ganas de hacer pis, por mientras pide el Uber-me grita Coni, apurando el paso. Salgo mientras me voy colocando mi chaqueta, escucho la voz de Cris, que se encuentra apoyado en la baranda de los escalones, desprende masculinidad por los poros, apoya los ojos en mi – Te vienes? - mientras esquiva la mirada, como si le molestara verme- titubeo mientras intento subir el cierre de mi chaqueta, ya que los dedos se me han puesto torpes al verlo - Eh... no... - digo con voz temblorosa-que vergüenza, pero que me pasa!, donde está la Catalina extrovertida y segura de sí misma!, Él me regala una sonrisa de lado, mira el suelo y oculta su risa y repite con un tono más fuerte -Pa-blo-te- vienes? – mi cara es un poema, que verguenzaaaaa trágame tierra y escúpeme en mi cama con el calientacamas puesto por favor!. Claroo , le hablaba a Pablo que estaba atrás de mi, tonteando con Nicole -¡Si bro, voy con Nicole y su prima, estoy pidiendo el Uber, voy, voy! – mientras saco mi teléfono como salvavidas, con la esperanza de recuperar la poca dignidad y cómo un milagro llega Coni, quien me toma del brazo -viste fue rápido- sonríe con suficiencia, para mí, fue una eternidad. Mira a Cris, me mira a mí- Mmmm, ya entiendo- me dice como un susurro. El trío de rubias, se acercan al grupo que se ha formado y me entra la rabia, son estupendas, debo llegarle al hombro con suerte, es obvio que una de ellas se terminará enrollando con Cris, si es que no, las tres, siento como se me arma un nudo en el estómago, tengo deseos de amarrarlas a un poste con cinta maskingtape, pero mejor, borro esa idea y nos encaminamos para despedirnos. avanzo y lanzo una mirada fugaz a Cris, la cual conecta con la de él, por 1 segundo. Debo darle lastima por el vergonzoso momento. Le doy un abrazo a Pablo - por favor cuida a mi amiga- el sonríe - creo que yo, debería tener cuidado de ella- Nicole, le da un golpe coqueto en el brazo, le doy un abrazo a Paula que se encuentra hablando con un chico, nada feo, pero no es mi gusto, el famoso Víctor por lo que alcance a escuchar. Las rubias nos ignoran de forma intencional. Llega nuestro Uber avanzamos a la puerta, puedo comprobar por el vidrio polarizado del auto, que Cris me mira con detención, boto el aire que tenía aprisionado los pulmones, nos acomodamos y miro por última vez al grupo que se ha quedado en frontis de Liv, particularmente a él, Cris.
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