ECLIPSE No sé qué es lo que me sucede, jamás me he sentido de este modo, en cuanto esas putas se burlaron de las cicatrices de mi espalda, nació en mí, el instinto asesino que me ha mantenido con vida desde los seis años. Quise clavarles en el cuello la navaja que me dio Marvin, hundirla en su piel, una y otra vez hasta que su sangre salpicara y cubriera gran parte del mármol del suelo. No se rieron frente a mí, fue a mis espaldas. Después de eso, él entró, busqué en su mirada el miedo, la decepción, la lástima, pero no encontré nada de eso, solo… paz. Y cuando mis piernas flaquearon por el dolor que sentí en el cuerpo desde la mañana, estaba preparada para caer al suelo, no fue así, porque él me atrapó antes del impacto. Su aroma a loción maderosa, un ligero toque del olor a vainilla q

