Recuerdo que mañana debo ir a buscar los exámenes y que debo dormir pronto, así que me arropo y consigo conciliar mi sueño, el problema es que “sueño” precisamente con él, con el momento en que todo terminó por dar vueltas en mi vida. “- Es un buen momento para que te vayas. - Si me voy de aquí, alguien a quién desprecio me va a hacer mucho daño. - Si te quedas, el daño te lo haré yo y no quieres eso, niña. - Entre un tipo al que no conozco y uno al que odio, prefiero que sea contigo, total, mañana ya no te tendré que ver. - Promete que no te tendré que volver a ver. - Entonces, promete tú que no volveré a saber de ti. - Jamás.” Sí, yo misma prometí no volver a verlo jamás, no puedo ahora querer romper esa promesa por más que se aparezca hasta en mis sueños con su cuerpo perfecto,

