Amina Me alegra que Emiliano esté tan cansado por trabajar hasta tarde, porque ceno sola y luego digo un rápido “Buenas noches” a través de la puerta de la oficina antes de desaparecer a mi habitación. Sola. No es que pueda dormir mucho. Las fotos me están quemando en mi cerebro, incluso después de prenderles fuego en mi bañera, reduciéndolas a cenizas para que nunca las encuentren. Pensé que había resuelto el problema. Repaso las posibilidades toda la noche, y para cuando llega la mañana, todavía tengo demasiada energía nerviosa acumulada. Así que me pongo mi ropa deportiva y mis cómodos tenis para correr. Tal vez la actividad física y el aire fresco me ayuden a despejar la mente. El aire de la mañana es brumoso, lo que me hace sentir más seguro. Sera difícil sacar buenas fotos

