—No te usamos, simplemente te hicimos una propuesta y la aceptaste sin dudarlo. Y gracias a eso estás libre, porque de lo contrario aún estarías en la cárcel. —Si, tiene razón, pero también sepa que gracias a mí, se deshicieron de Robert, porque de lo contrario aún estuviera viviendo en esta casa como amo y señor. —No por eso voy a permitir que lastimes a Liam. —¿Quién dijo que lo voy a lastimar? —Astrid, ya cumpliste con tu parte del trato, ahora ve y cobra tu venganza con Robert, no vengas a meter a Liam en eso. —No me dirá que hacer, señor Bruce. Richard la miró con el ceño fruncido —No me digas que ahora quieres ser la Robert Johnson, versión mujer. Astrid se alzó de hombro —Tal vez si. Dicho eso se propuso a salir, pero la amenaza del hombre la detuvo en seco —Le haré sab

