Como se había hecho costumbre, era ella mi primer pensamiento al despertar. Suspiré y me senté en la orilla de la cama, volviendo a suspirar profundamente. Me gustaría, tener el poder de cambiar las cosas, de volver atrás el tiempo. Pero dejé escapar todo el aire contenido y relajé mis hombros. Luego tomé conciencia de cómo debía comportarme y tragué en seco, remojando mis labios por el mal sabor que me dejaba, tener que seguir mirándola de lejos, sin poder tocarla, sin poder besarla y hacerla mía. Sin embargo, eso quería ella. Así que, desperté a Viviana, que estaba sumida en un profundo sueño. Reaccionó rápido, por la ilusión que le hacía el famoso viaje que íbamos a hacer. _ Aj! ¿Me quedé dormida?? ¿Estamos tarde amor? _ Me dijo tirándose de la cama apresurada. _ No. Todavía tenemos

