Cosas que no sabes

1461 Palabras

Rose cruzó las puertas de la villa con pasos medidos pero pesados, como si sus piernas apenas le respondieran. Maximiliano apareció en el recibidor como siempre, impecable y servicial. —Señora Rose, buenos días. ¿Desea que le prepare algo? La voz de Maximiliano la sacó abruptamente de sus pensamientos, haciéndola volver a la realidad… aunque no a una más tranquila. En lugar de eso, una oleada de recuerdos se apoderó de ella: el día en que sus pastillas desaparecieron, su búsqueda desesperada… y la voz calmada de Maximiliano apareciendo con el estuche en la mano. "Las encontré en el lavadero, señora. Debieron haberse caído por accidente." En aquel entonces no dudó. Pero ahora… Rose lo miró. Por primera vez, lo miró con detenimiento, más allá de su actitud serena y su sonrisa discreta.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR