La expresión de Asher cambió de golpe, volviéndose sombría. —¡Ni siquiera lo pienses! ¡Estaremos enredados toda la vida! Rose soltó una sonrisa burlona. —¿De verdad lo crees? La verdad era clara. La única persona que podría estar enredada con Asher por el resto de su vida era Isabel, el Grupo White, y la familia Hamilton. No ella. No Rose. ¡Nunca sería ella! Asher frunció los labios con fuerza. Rose retiró su mano con un tirón seco, justo cuando las puertas del ascensor se abrieron. Sin mirar atrás, volvió a la oficina del departamento de diseño y comenzó a empacar sus cosas. No tenía muchas, así que las guardó con rapidez en una bolsa. Cuando estaba a punto de tomar su termo… ¡Asher lo arrebató de repente y lo lanzó al suelo con furia! El termo de acero inoxidable quedó cas

