Christopher se quedó parado junto a la puerta, como si hubiera recordado algo importante justo antes de salir. Volvió a mirarla con una expresión seria. —Gabriela, hay algo más que debes saber. Este fin de semana tendremos una presentación con los demás accionistas en un hotel de lujo. También asistirán representantes de otras empresas navieras para buscar negociaciones con nosotros. Gabriela lo miró con escepticismo. —¿Y qué? ¿Esperas que vaya contigo? ¿Para qué? ¿Para qué todo el mundo vea lo perfecta que es nuestra vida de mentira? Christopher apretó los dientes, tratando de mantener la calma. —No, Gabriela. Necesito que vengas porque es importante para la empresa. Mostrar un frente unido es esencial. Además, tu presencia como nueva accionista es crucial para las negociaciones.

