Esos recuerdos del pasado que te hacen combatir los días más peligrosos y negros, te nubla la razón hacen que sea sosa pasos atrás y solo puedas dar uno de vuelta.
Mi noche fue fabulosa, no miento que tuve miedo y estube de retractarme, pero Louis fue bondadoso conmigo, me ayudó a superar el miedo y la pena; claro que él es un hombre muy experimentado y yo ...pues una novata, pero me ayudó a enfrentar la situación.
Está mañana Louis me llevo el desayuno en la cama, platicamos solo por unos momentos, pues ya no puede faltar al trabajo. Al llegar a la oficina me despedí de él con un largo y hostigoso beso, Jiménez me estaba esperando, (si...le llamé para que Tocino no sospechara), subí al último piso y camine hacia su secretaria.
- Buenos días Denisse - sonreí - ¿Cómo estás hoy?
- Buenos días señorita Becca... Jiménez - pauso - bien gracias y usted.
- Bien gracias, dime ¿ya llegó tocino? - sonreí.
- Tocino - pauso - ¿Cuál tocino? - pregunto extrañada.
- ¡Lucca! - exclamé - bueno yo le digo tocino y el a mi manzana.
- Entiendo - sonríe - le diré que estás aquí - camino hacia la oficina de Tocino.
- Dime Jiménez - le susurro- ¿Que hubo de nuevo en estos días? - le pregunto.
- Bueno de echo - pauso mirando si venía Denisse - llevo a una chica a casa.
- ¿Que dices? - grite - ¿Pero quién se creé? ¿Quién es?
- No lo sé - contesto alzando levemente sus hombros.
- Señorita Becca - llamo Denisse - que pase - señala la puerta.
-Gracias amiga - contesté caminando hacia la puerta.
Toque la puerta por educación, ya que Tocino se enoja con una entrada sin previo aviso.
- ¡Adelante! - se escuchó desde adentro.
- ¡Buenos días tocinito! - exclamé riendo y acercándome a él.
- ¡Manzana! - exclamó, levantándose y dándome un beso en la frente - ¿Dónde te has metido estos días? - pregunto enojado.
- Tranquilo, no he hecho nada malo (y si supiera), he pasado tiempo con Louis - sonreí.
- Parecen que no se llevan mal del todo - arqueo las cejas.
- Él es guapo - pause - detallista, respetuoso, cariñoso h ahora que lo pienso - suspiré - empiezo a recordar cosas de la niñez - sonreí.
- Me alegro por ti - sonrió.
- Además hemos olvidado el contrato - suspiré.
- No entiendo - me miró confundido.
- Me lo propuso LUCCA - enseñándole el anillo.
- ¡No! - grito - en una broma - rio.
- Claro que no bobo - le di un golpe en su hombro izquierdo - primero fue con un listón, pues no tenía un anillo - pause - y ayer fuimos a escoger el anillo.
- Esto es una sorpresa, que le has hecho, solo han tenido una cita....- lo interrumpen, al tocar la puerta.
- Adelante - responde tocino, se abre la puerta y entra Louis.
- Disculpa, no quise interrumpir - hablo Louis.
- Claro que no hermano, ven pasa - responde tocino, levantándose de su asiento - Becca ya me contó todo - pauso - es sorprendente lo que has hecho - tomándolo de sus hombros.
Louis se quedó perplejo no sabía ni pi no pa de la que mencionaba tocino, pensó tal vez el hecho de que me hubiera quedado a dormir con él o lo de anoche; Louis me miró con cara de preocupación, solo me ríe de su cara así que para ayudarlo levanté mi mano que reaccionara al ver el anillo.
- ¡Oh¡ - suspiro - si, perdón por haber improvisado.
- ¡Por Dios ADRIEN!, pedirme perdón - bufo tocino - al contrario estoy feliz que sea por amor - giro para verme.
- Gracias Tocino - acercó dime a él.
- Los quiero - abrazándonos - bueno esto hay que celebrarlo, vamos a almorzar a un restaurante, es justo.
- Me parece bien - exclamé - pero, ¿Porqué no lo dejamos para la cena? - pause - así sirve que....conozco a la chica misteriosa - le dijo a tocino.
- ¿De que hablas Becca? - dice tocino algo sorprendido.
- No te hagas , yo los escuché anoche - dándole un codazo.
- Manzana... por favor...- lo interrumpí.
- No seas guayaba podrida tocino, sabes de lo que hablo, si no la llevas a la cena... - pause - te conseguiré una cita.
- Ada, por favor - me habló Louis - no te molestes en insistir, recuerda que él no es más que un hombre de... - lo interrumpe Lucca.
- ¡Está bien! - grito Tocino - ¡Santas sandías, denme paciencia con estos dos! - exclamó.
- Bueno decide el restaurante y la hora - le indique.
- Bien - bufo - ¿Necesitabas algo ADRIEN? o veniste a molestar al igual que Becca - pregunto enojado.
- Tranquilo - rio Louis, extendió una carpeta a Lucca - son los nuevos ingresos del porcentaje del nuevo envasado, para el café - suspiro - trate de mejorarlo y las encuestas dan que el diseño que tú sugeriste fue el elegido, así que - pauso - en hora buena.
- Perfecto, lo checaré y firmaré para que se envíe a la fábrica - sonrió.
- Ok, entonces los dejo, debo revisar más papeles - sonrió Louis
- ¡Yo voy contigo! - di un grito y me levanté rápidamente - quiero platicar algo contigo - me puse sería, pues al ver mi reacción, tocino me vio con cara de extraño.
- Claro, ve hablaremos más al rato - sonrió.
Salimos de la oficina de Tocino y caminamos hacia el elevador, bajamos al quinto piso donde ya estaban las pasantes esperando a Louis.
- Buenos días señor ADRIEN - esa fue Ximena - señorita Becca.
Me acerque a ella y le sonreí, subí mi mano izquierda tomando un mechón de cabello para pasarlo atrás de mi oreja.
- Buenos días Xime - le respondí - lo vez, ¿Está hermoso verdad? - le pregunté mostrándole el anillo.
- Lindo - dijo cortante y con una sonrisa más falsa que la del Jocker.
Pase todo el día en la oficina con Louis, trate que el ambiente no fuera tan deprimente, puse música, me ponía a bailar enfrente de el, entraba y salía como loca al baño por tanta soda, cuando la pasada de Ximena llegaba, corría antes de que Louis le permitiera entrar (como lo sé, pues por su voz), corría hacia el escritorio y me sentaba frente de Louis, (a Ximena no le parecía, se enojaba, pero que se aguante), entregaba carpetas y salía hecha furia (Louis solo se reía); hubo un momento en el que por hacer que me viera le lance una hoja echa bolita y al parecer terminamos en una pelea, que hizo que todo el piso quedará lleno de bolas de papel.
Cuando trono el día, nos dirigimos al departamento de Louis para vestirnos formalmente (por suerte Jiménez me llevo un vestido que Agust escogió entre tardó la colección que mi madre compro para su hermosa hija. Salimos camino al restaurante que para nuestra fortuna era el mismo donde tuvimos el percance en nuestra primera cita, así que le pedí a Tocino que pensara en otro. Llegamos a la nueva ubicación que los mando Tocino, en cuanto entramos y vimos a mi hermoso hermano caminamos hacia él
Estaba acompañado de una chica muy guapa por cierto, alta tez blanca, cabellera negra, ojos azules y sus labios gruesos.
- Llegan tarde chicos - hablo tocino, acercándose a darme un beso en la mejilla.
- Tocino, perdón porrón por hacerte cambiar de improviso el restaurante.
- No hay problema, lo que mi hermosa hermana quiera - respondió tocino.
- ¿Quien es ella? - pregunté mirando a la chica sentada.
La toma de la mano y la acerca a ella.
- Becca, déjame presentarte a Zara, mi novia - sonrió.
- Mucho gusto Becca - habla Zara saludándote de mano y beso - Lucky me ha contado mucho de ti.
- Pues que raro, porque él nunca te ha mencionado.
- Ada - ese fue Louis - Adrien, soy Adrien - saludandola de mano y beso - amigo de Lucca y prometido de Ada.
- Encantada - rio - se ven lindos los dos juntos.
- Gracias - respondió Louis.
Nos sentamos y en cuanto trajeron nuestros platillos empeze como la detective.
- Y dime Zara - pause - ¿Cómo conociste a mi hermano?
Tocino solo intentaba no atragantarse con la comida.
- Chocamos de frente - rio - iba corriendo cuando di vuelta en una intersección choque con él.
- ¿Cuánto llevan de novios? - pregunté sin tacto.
- Haremos cinco años el mes que viene - respondió.
- ¡Cinco años! - grite - Lucca Granada Soto, ¿Cómo pásate ocultar me algo así? - lo mire con cara de querer asesinarlo.
- Manzana, por favor... - lo interrumpí.
- Cinco miserables años , la ocultas te, a mí me lo ocultaste - afirme y señale hacia él.
- Ada, este no es el momento, ni el lugar - ese fue Louis tratando de tranquilizarme.
- Quiero salir de.aqui - dije levantándome de mi silla.
- Becca, enana, por favor - hablo tocino, quien se paro de su silla y me sigue a la salida del restaurante - ¡MANZANA! - me grita ya afuera del restaurante - para ya por favor.
Volteó a verlo con una cara fulminante - Me lo ocultaste Lucca, a mi, Ami que te he contado todo hasta el cansancio.
- Manzana, ya no soy un niño, entiende - suspiro.
- ¡Ya no lo somos! - grite - no somos los niños que jugábamos a los esposos con nuestros amigos, o a las escondidas, o al fútbol o cosas así - rei sarcásticamente.
- Se que no debí ocultartelo - dice acercándose a mi - yo solo, quería ocultarlo de nuestra madre.
- ¿Te has escuchado? - grite.
- ¿Te preocupa que tenga una novia? - pregunto enojado.
- ¡Guayabas, LUCCA! - grite - la novia es lo de menos - pause - llevas cinco años con ella. ¿Agust lo sabe?
- No - pauso - nadie lo sabe - giro su rostro para verme.
- ¿Porqué? - pregunté - Gretta es lo de menos (mi madre).
- ¡Ya basta Becca! - me grito - la relación que yo tenga no es de tu incumbencia - pauso, tratando de tomar aire - no tengo porque darte explicaciones, si la escondí es por esta misma situación - pauso - porque nunca escuchas y porque tus celos de hermana hacen que mis relaciones sean dolorosas.
- Yo no quería... - me interrumpe.
- Tú no querías que....molestar a todas las chicas de la preparatoria, a la que llevará a casa, dime - pauso - ninguna te gusta.
- ¡Yo solo quiero que estés con la chica ideal! - grite - quiero una chica linda, fuerte, agradable, respetable, honesta, juguetona- pause - que te ame, que te en bobes todos los días con ella y nunca te canses de mirarla.
- Becca yo... - pauso - yo....
- ¿La amas? - pregunté - ¿Porqué no le has propuesto matrimonio?
- Yo...yo...yo... - su ojos se llenaron de lágrimas
- Olvídalo LUCCA - pause - tal vez tengas razón, yo te espanto a las novias.
Camine en dirección contraria, Louis me esperaba recargado en el Lamborghini, subimos a este y arrancó para luego irnos a su departamento. Estaba furiosa no solo con LUCCA sino conmigo misma.
Cuando entramos al departamento un olor a cigarrillo y uno a colonia barata; la misma chica con la que Louis llegó al restaurante a Madrid, ahí está frente a nosotros, fumando un cigarrillo y tomando whisky muy tranquila como si nada.
- ¿Que haces aquí Elicia? - pregunto Louis - (deberás ese es su nombre), ¿Cómo entraste? - le grito.
- Querido no te enojes - respondió ella mientras caminaba hacia él.
- Creo que te deje claro que te largas - dijo Louis.
- Y creo que yo te dije que no te desaras de mi - dijo ella.
- Eres un asco de mujer, ¿Cómo te atreves? - pregunto Louis.
- Claro que me atrevo, porque eres mío y no de esta copia pirata - mirándome con asco.
- ¡No le hables así a mi prometida! - grito.
Louis la tomo del cuello, la puso contra la pared ahorcando la.
- Eres una maldita zorra - bufo Louis - no tienes vergüenza.
La cara de Elicia se puso pálida, la respiración ya le faltaba, Louis la apretaba más y más el cuello.
- ¡Louis, no! - le grite, mientras me acercaba a él - por favor suéltala - pause - Louis, no lo hagas - le suplique.
Él la soltó, provocando que ella cayera agresivamente al piso, trato de respirar muy rápidamente tratando que el aire llegará a sus pulmones; Louis lanzo un golpe fuerte a la pared.
- ¡Lárgate! - le grito - o de lo contrario si te mataré.
Rápidamente Elicia gateo hasta donde estaba su bolso y su maleta, se levantó temblando y corrió al elevador; de la nada Louis arrojo un florero al elevador, hizo la misma acción hasta que se abrieron las puertas y Elicia entro a este precionando rápidamente los botones.
- No te quiero volver a ver, perra desgraciada - grito Louis.
De pronto de la nada, Louis empezó a empujar, aventar, patear y golpear todo lo que encontrara a su paso. Me quedé perpleja, no entendía lo que mis ojos veían,se ha convertido en una bestia, no podía controlar su ira, de pronto mis oídos se taparon, no llegaba ningún ruido ni grito de él, ni siquiera me escuchaba a mi misma.
Me tomo un tiempo para poder tranquilizarme, me levanté del piso, camine hacia la cocina, hasta llegar al pequeño comedor, estaba todo tirado, roto y golpeado, me detuve a unos cuantos pasos dónde se encontraba, golpeando la mesa de vidrio, luego tomo las sillas y las arrojo a la ventana, las cuales rebotaron, porque el vidrio están protegido, empezó a golpear la pared una y otra vez, sus nudillos estaban llenos de sangre, no escuchaba sus gritos ni los golpes, no podía reaccionar pero de pronto una pequeña vos llegó a mi oído.
=AYÚDALO, PECOSA=.
Ese murmullos helo mi piel, haciendo que mi cuerpo se herizara.
=TE NECESITA, PECOSA=.
Sentí dos golpes pequeños en mi nuca, una lágrima bajo por mi mejilla y sentí como la limpiaban, seguido de un beso sobre mis labios.
=REACCIONA PECOSA, AYÚDALO SOLO TÚ PUEDES=.
No me quedé pensando más, camine hacia Louis están recargado viendo hacia la pared, rodé su cintura con mis brazos, pegue mi rostro a su espalda; él seguía gritando y golpeando la pared, poco a poco sentí su cuerpo más pesado hasta que caímos los dos juntos al piso, coloque su cabeza en mis piernas, cuando de nuevo la voz llegó.
=CANTA LA CANCIÓN, SI NO PUEDES SOLO TARAREA=.
Respire hondo y profundo, empeze a tararear y poco a poco Louis empezó a cerrar los ojos, se había desmayado, llore por unos minutos, no podía levantarme estaba en shock, pero de nuevo esa vos llegó.
=LEVÁNTATE PECOSA, PIDE AYUDA=.
Dos golpes llegaron de nuevo a mi nuca, puse levemente la cabeza de Louis en el piso, me levanté y corrí a buscar mi bolso, saque mi celular y marque al número de Tocino, pero no contestaba me mandaba a buzón, así que rápidamente le marque a Jiménez.
- Señorita Becca, buenas noches, ¿Se le ofrece algo? - pregunto.
- ¿Estás junto a mi hermano? - pregunté sollozando
- ¿Qué tienes? ¿Qué pasó? - pregunto alarmado.
- ¡Pásame a Tocino! - grite descontrolada.
- ¿Que quieres Becca? - pregunto muy cortante tocino.
- Lucca, por favor ayúdame - le respondí aún sollozando.
- ¿ Qué pasó? - pregunto Lucca - ¿Porqué lloras?
- Es...es...Louis, ven...ven al departamento, corre es urgente Jiménez sabe dónde es - dije desesperada.
- Voy para allá - respondió y corto la llamada.
Corrí rápidamente al baño y tome una toallas pequeñas, las.minoe.con un poco de agua y corrí devuelta al lado de Louis; le coloque las toallas en los nudillos de Louis, coloque su cabeza entre mis piernas y empeze a limpiarle las gotas de sangre que habían en su rostro y cuello.
Esté día no podía ser peor, después de la pelea con Manzana, decidí ir a dejar a Zara a su departamento; cuando íbamos de regreso a casa empeze a recibir varias llamadas de Becca pero las ignore, tenía suficiente por hoy; pero de pronto sino el celular de Jiménez al parecía que estaba en apuros, me pasó el celular y así era, estaba llorando y sollozando, había pasado algo con Adrien y me pidió que fuera, me temo lo peor así que no lo pensé, le pedía Jiménez que indicara por donde esta el departamento de Adrien, pero ay se había adelantado.
Al llegar le pedí a Fernández y Valencia que nos siguieran; llegamos al piso y mis ojos no podían con lo que veían, todo el departamento era un caos, Jiménez corrio hacia la cocina, así que lo seguí y ahí estaban, mi pequeña hermana en el piso con la cabeza de Adrien entre sus piernas, abrazando su cabeza, arrullando lo, tarareaba una canción, le daba besos en la frente, no paraba de llorar, temblaba de miedo.
Me acerque a ella y la abrace, no le pedí explicaciones, Jiménez le tomo el pulso a Adrien y estaba estable, los chicos lo levantaron llevándolo a la habitación, Valencia bajo a la camioneta por el botiquín, que siempre llevamos uno por cualquier emergencia, Becca corría al baño con un balde para llenarlo con agua, entro al clóset y salió con varias toallas.
Los chicos le limpiaron los nudillos de sus manos, le limpiaron la cara, revisaron su nuca pues llevaba varios pedazos de cristal y podría estar sangrando.
- Lucca, hermano - se dirigió Becca a mi - por favor ayúdalo, no lo dejes aquí - me dijo llorando.
- Claro que no, lo llevaremos a casa - le digo dándole un beso en la frente.
- Haré sus maletas - camina hacia el clóset.
- Yo te ayudo - le digo siguiéndola.
Cuando los chicos acabaron de curar a Adrien, bajaron las maletas, Jiménez y yo cargamos a ADRIEN hasta la camioneta; Becca me dió las llaves del automóvil de Adrien, para que me lo llevará a casa.
Una vez que llegamos Jiménez y Fernández lo subieron a una habitación que Agust había preparado, detrás de nosotros llegó el doctor para revisar las heridas.
- Becca, ¿Podemos hablar? - señale la puerta.
Ella solo salió y se recargo en la pared, frente a la habitación.
- Perdóname Manzana - pause - yo...yo no quería decirte esas cosas.
- Eso ya no importa - pauso - Lucca...tengo miedo.
- ¿De qué manzanita? - pregunté tomándole la mano.
- No quiero que se vuelva a hacer daño - pauso - esa chica.
- ¿Cuál chica? - pregunté extrañado.
- Su ex novia, tan solo con verla - pauso - estubo a punto de matarla - suspiro - luego todo el daño que se hizo.
- Tranquila, no va a volver a pasar - pauso - para eso estamos los dos - sonrió.
- Puedes arreglar esto, no quiero que está tipa se vuelva a cercar a Louis - suspiro.
- Claro, eso déjamelo a mí - sonreí.
- Gracias - dándome un abrazo.
Agust salió para decir que él doctor había terminado, entramos y nos dió indicaciones, la receta de las medicinas y que regresaría en unos días para revisar sus heridas; le dimos las gracias y Agust lo acompaño hasta la entrada; Becca salió a su habitación para darse una ducha y cambiarse, pues hoy dormiría con Adrien para vigilar lo; me senté a un lado de la cama y lo observé, a pesar ver qué ya no somos unos niños, si no unos hombres, quien diría que aún seguimos metiendo la pata y esos demonios nunca nos dejarán en paz.