SIN CONTROL

2278 Palabras
=CONTENIDO EXPLÍCITAMENTE PARA +18, NO ME HAGO RESPONSABLE DE SUS MENTES TAN SUCIAS Y COCHAMBROSAS=. Mis sentidos están locos, bizarros, revueltos, solo me guió por lo que mis neuroticas hormonas huelen; se que Louis ya no piensa en Lea, eso fue hace años atrás cuando éramos unos locos chiquillos, así que no tengo porque enojarme, además en el poco tiempo que llevamos de conocernos, (estás en tu 3ra cita manzana, o eso creo), me ha demostrado que me he incrustados fuertemente en su corazón. La puerta está abierta, así que decidí entrar, (lo bueno es que la puerta no rechina y la de la puerta ; buena en realidad no hay puertas, ni cristal), camino lentamente y sin respirar fuertemente, me tomo de la barra de fierro en dónde está colgada la toalla, entro sigilosamente y ahí está de espaldas hacia mi, con una espalda gruesa, ancha y larga, con su cuerpo inclinado hacia la pared sosteniendo de estación sus largos y musculosos brazos, deja caer el agua entre su espalda y el cuello; salen unos murmullos de su boca, los cuales no se llegan a entender. Di cuatro pasos grandes con mucho cuidado sosteniendome de otra pequeña barra de fierro que está en la pared de la ducha, alzo mis brazos y pongo con delicadeza las palmas de mis manos sobre su espalda y al mismo tiempo acercó mis labios en la misma; él reacciona con un pequeño salto por el susto e intenta voltear pero mis manos apricionan rápidamente sus caderas; él se queda estático y se escuchan unos gemidos que salen de su hermosa boca, voltea sigilosamente me toma del rostro y empieza a besarme, pego mi cuerpo al suyo (demonios, ¿Cuando subí mis pies encima de los suyos?), él i tenta subir mi cuerpo al suyo, pero fracasa (el agua hace que se resbalen nuestros cuerpos). Salimos de la ducha para ir a la recamara, salí dando saltitos, pero antes de llegar a la cama me alza levemente y se acerca a mis labios, depositando un pequeño beso para luego introducir nuestros cuerpos cuerpos a la cama; mi cuerpo queda debajo de él, pone su brazo izquierdo bajo mi nuca y los dedos de su mano derecha interceptan los míos, quedando entramados. Nos apricionamos a un beso profundo del que no queríamos salir (pero por falta de aire nos detuvimos), su boca empezó a bajar a mi cuello, su mano izquierda empezó a viajar por todo mi cuerpo hasta llegar a mi muslo, sus labios llegaron hasta mis pequeños Montes los cuales apriciono lenta y suavemente (SAN RAMÓN POR FAVOR, REZA POR ESTOS INDECENTES). Mi cuerpo y mi ser ardían en llamas, ese  en las piernas hace que se resbalen entre las sábanas, santos caer las gotas de agua de su cabello en mi cuerpo, sus músculos se tornaran más duros, las venas resaltaban en sus brazos, con su mano apretaba mi entrepierna, sus labios fueron bajando hasta mi abdomen, soltó mi mano y la posicionó en mi otra entrepierna; beso mi abdomen hasta llegar a mi ombligo al cual le dió un pequeño languetazo. - ¡Adrien! - le grite después del languetazo en el ombligo. - Perdón - hablo sexy mente y riendo - ¿En la cama soy Adrien? Llegó besando mi entrepierna derecha hasta llegar a mis dedos de mi pie, hizo la misma acción con mi otro pie pero regresando a mi =ZONA VENUS=; antes de bajar más de lo debido giro su vista a mi sonriendo y esperando mi aprobación, antes de asentir con la cabeza de la nada apareció el pedazo de pera del hipo....como lo odio. - Que sexy - dijo Louis - la chica de las pecas con hipo - rio. - ¡Ca...calla! - exclamé con el hipo y esperando a que prosiguiera. Está vez tardó un poco más que la primera vez; de pronto cuando empeze a sentir el climax lo detuve, él no entendía el porque lo detuve, tal vez por una razón pensó el sus palabras de aquel primer encuentro. Tomo un poco de aire y se levantó, dió dos pasos hacia el baño, pero salte de la cama como un grillo y brinque a su cuerpo apricionandolo (si, está vez si logré enrollar mis piernas), él se quedó estático, mi cara se encontraba entre la mitad de su rostro y su nuca (jajajaja, nunca olvidare esa escena). (SAN FABRICIO, GRACIAS POR EL BRINCO).   No lo voy a negar, sentir su cuerpo junto al mío es un verdadero paraíso, esas curvas tan delineadas pero a la vez tan pequeñas, esos dos pequeños montes tan perfectos suaves y duros a la misma vez, ese abdomen bien trabajado pero no tan marcado, sus piernas sus piernas son un atributo único (no son tan largas no delgadas con puro hueso, como mis aventuras y novias anteriores); por Dios sus bien formados muslos. Es una Diosa, es perfecta de pies a cabeza, me vuelve loco, es única no hay otra Iguala ella, llevo pocos días de conocerla y no es como las demás; a ella no le importa el dinero, ni las joyas, ropa de diseñador, viajes exóticos, ni nada por el estilo que se le parezca. Sabe lo que es ganarse el dinero, el trabaje con esfuerzo y dedicación, como ella no hay muchas es por eso que la amor no sé cómo pero lo sé, la amo  Ella enrollo mi cuerpo con el suyo, al principio no entendía el porque me detuvo, pero recordé las palabras que la dije; aunque también llegaron  a mi mente varias preguntas; ¿Será su primera vez? ¿Quiere esperar hasta la luna de miel? ¿No está preparada para hacerlo conmigo? No entendía lo que sucedía, todas esas preguntas rebotaban en mi cabeza, no sabía que hacer o que decir. - ¿Porqué huyes? - me preguntó Ada. - Esto no está bien - le respondí mientras tomo sus brazos. - ¿Porqué no? ¿Tienes miedo a lastimarme? O es que...¿Acaso piensas en otra? - pregunto triste. - No,no,no...es solo que... - me interrumpe. - Es solo que... - pauso - ¿No te gusta lo que vez? - pregunta murmurando a mi oído - no puedes dejarme así - suspiró - te necesito - mordiéndome mi oreja. - Ada....yo... - me vuelve a interrumpir poniendo un dedo en mis labios. - Ssshhh... - pauso y suspiro - no hables, no digas nada, yo también tengo miedo - murmuró - pero quiero enfrentarlo...de una buena vez por todas - besando mis mejillas. - ¿Estás segura? - pause - no quiero... - me vuelve a interrumpir. - ¡Sin palabras! - exclamó - te necesito ADRIEN, eres una droga para mí, quiero tenerte, besar esos lindo cachetes de bebé, ( esperen, acaba de decir que mis cachetes son de bebé); quiero hacerte mío, solo mío, Adrien por favor - pauso - quiero ser la que te quite el sueño por las noches, que solo sueñes conmigo, con mi cuerpo, con mi aroma, - (mientras me hablaba, con una mano bajo la mía hacia su muslo y luego la otra e hizo que mi mente se desestabilizara, la posicione enfrente de mi cuerpo para así poder quedar frente a frente, sus piernas estaban muy bien cruzadas en mi cintura y sus ojos brillaba de pasión); - que  rías con mis estupideces, que grites mi nombre hasta ya no poder más, que cuentes mi pecas una y otra vez, que nunca te canses de poder ver mis ojos, que cepilles mi cabello por las mañanas y lo despeinar por las noches - pauso dándome besos pequeños encima de mis labios (Dios me está volviendo loco) - que nunca te canses al caminar a mi lado y lo mejor de todo - pauso - que nunca te canses de besarme. Sus palabras taladraron mi cerebro, todas mis neuronas corrían por doquier, no dejaba de verla, sus ojos hermoso y brillantes, su cuerpo es una escultura deliciosa, esas pecas son las mismas estrellas del cielo y sus labios son la manzana prohibida del Edén. Tomo mi rostro y lo acerco al suyo, empezó a darme unos besos hasta notar que su lengua entro en mi boca, paso su mano a mi cabello, tomo un mechón y me jalo hasta donde estaba el clóset, (Dios me jalo mi hermoso cabello, a mí me dolió); logré captar su idea la lleve a una pared donde estaba un espejo, abajo del espejo (a un cuatro de pared), estaba un taburete mediano, ahí la senté y empezamos la batalla de besos y caricias. Sentí una fría y delicada mano en mi erección; mi mano bajo a su =ZONA VENUS=, la cual acaricie por unos minutos, la jale hacia ami y lentamente introduje mi m*****o, sus ojos reflejaban exitación, pero tambien dolor; arque su espalda cerro sus ojos y gritaba de dolor. - ¡Mírame! - le exclamé - Ada, pequeña mírame - pause - amor, mi pequeña Ada - tome su nuca para poder poner su rostro frente al mío. Su rostro reflejaba angustia y dolor, no me permitía verla así, decidí parar pero mi cuerpo no me lo permitía y mi mente redobló el esfuerzo de este, (si hoy paraba, mañana el dolor seguiría al volver intentarlo). - ¡ADA! - exclamé - mírame, abre los ojos por favor, abre los ojos, solo mírame - pause - quiero ver tus lindos ojos  Poco a poco abrió sus ojos y cayeron dos lágrimas por sus mejillas, ví que no entendía el dolor, (tal vez no pensó en el dolor). - Eso es, tranquila - dije limpiando le la lágrimas - ya hermosa, tranquila - pause - si me detengo, cuando lo intentemos de nuevo, te volverá a doler igual o más fuerte, así que - suspire - tú eliges. - Está bien - respondió son sollozos - sigamos pero... ¿Me ayudas? - Solo dilo cariño - dandole un beso en sus labios. - No recuerdo que hacer - suspiro - solo...lo hice una vez. - ¿Porqué no lo mencionaste? - pregunté. - No lo preguntaste - pauso - además tus hace años y no pensé que dolería como antes - hablo con voz tierna y haciendo pucheros. - Bien, entonces vamos por partes pequeña - dandole un beso en la frente. - Ok - suspiro - ¿Que debo hacer? - pregunto. - Respira ondo y profundo, no te pongas dura, ¿Recuerdas que pasa te ponen una inyección? - Si, te lastimas si no te pones blandita - contesto con ojos de cachorro. - Exacto, trata de ponerte suave, no tendrá tu cuerpo. - Está bien, hagámoslo - suspiro y sonrió. Saque mi m*****o de su zona y trate de lubricar la una vez más para que no le doliera demasiado. Le indique con los ojos para saber si estaba preparada, respiro fuertemente y exhaló despacio; poco a poco la fui penetrando, la fui guiando para ir respirara y no se pusiera dura; la hacia preguntas raras para que olvidar por momentos el dolor, (si se escucha extraño, pero fue el único método que encontré). Se fue olvidando poco a poco del dolor, pues sus gemidos ya no eran de dolor, por lo que agradecí escuchar los de placer, se sentía bien el saber que ya no le molestaba no le dolía; cuando los dos llegando ha nuestro clímax, salí rápidamente de ella y carro al baño, (no me iba a permitir embarazarla en nuestra primera vez, además nuestra boda es en cinco meses). Me tranquilice y tome aire, regrese al clóset para asegurarme que Ada estaba bien, pero no estaba ahí así que tome unos calzoncillos y mi pantalón pijama para ponerme los, salí a buscarla y ahí estaba desnuda en la cocina sirviéndose un vaso de agua. - Ada, pequeña - suspiré - ¿Estás bien? - pregunté. Había llenado su boca de agua por lo cual al voltear a verme sus mejillas se veían como las de una ardilla; eso me hizo reír. - ¿Te encuentras bien pequeña? ¿Te duele? - pregunté consternado. - Solo un poco, pero creo que es la primera vez en años - suspiro. - ¿Quieres contarme? - pregunté alzando mis cejas. Tomo aire en sus pulmones y luego exhaló. Fue hace seis años, mi novio de la preparatoria y yo decidimos hacerlo, fue muy doloroso para los dos porque no éramos experimentados, volveríamos a repetirlo pero él nunca llegó, yo pensé...que solo me había usado, que jugó conmigo - suspiro - no salí de mi habitación por semanas hasta que  Tocino entro y me contó que lo habían secuestrado...al parecer su abuelo era un líder de EUA, que contrabandeaba armas y joyas preciosas, al parecer tuvieron problemas con un cartel de droga por no entregar la mercancía y robarles la de ellos, así que secuestraron a la familia, a los que vivían aquí en México - suspiro - los torturaron, violaron - empezó a llorar así que me acerque y la abrace. - Con eso basta - le murmuré - es suficiente, perdón por preguntar, tranquila - le dije arrullando la en mis brazos. - Prométeme que no te irás - dice sollozando - promete que no me dejaras. Tome su hermoso rostro y lo puse frente a mi, rozando nuestras narices. - Jamás, nunca me oyes, y si me voy tu vendrás conmigo - sonreí y la bese. No podía imaginar cuánto sufrió hace años, lo que tuvo que lidiar para olvidar a su primer amor que ahora no es más que un fantasma.
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