El remordimiento es aquel que te picotear la conciencia después de haber cometido un pecado, tu cerebro no deja de repetirte el mal que has hecho, te pide que lo reveles, insiste en que te irá mal si no dices nada.
=Pues les diré algo, a la "GUAYABA" el remordimiento, no me arrepiento de nada, será un secreto entre ustedes, Louis y yo".
Después de mi linda y desastrosa cita, las monarcas no se iban de mi estómago (creo que invernaran ahí) así que me estoy acostumbrando. Estos últimos días no he visto a Louis y no es porque este avergonzada, Louis ha tenido mucho trabajo, ha recibido cientos de documentos que le envían desde New York; LUCCA le prestó una de las oficinas del quinto piso del edificio de " ONE COFFE", ya que nadie las ocupa, también puso a su disposición dos pasantes de un programa con la empresa y varias universidades; hay día que Tocino se queda para ayudarlos llega hasta altas horas de la noche, pero bueno que le vamos a hacer así son los negocios.
Hoy me levanté con energía, Jiménez me levanto a las seis de mal mañana para salir a trotar y ejercicio; cuando regrese me di una ducha y me arregle sencilla pues no tenía planes para salir, baje a desayunar como todos los días a la cocina, salude a todos con un beso en la mejilla y sonriendo de más o eso creo, porque les extraño a todos mm comportamiento y Tocino me veía con cara de pocos amigos.
- ¡No me mires así! - le grite a Tocino.
- Parece que comiste payaso - dice mientras toma su café.
- El payaso es otro - dije mientras le lanzaba una galleta.
- Toma cariño - esa fue Agust, quien me puso un plato con tostadas.
- ¡Gracias Agust! - exclamé mientras intento darle una mordida a la tostada.
- ¡ADA! - esa fue mi madre - no te atrevas a darle una mordida a eso - dice apuntando a la tostada.
Todo el mundo se conmocionó y volteamos a verla.
- ¡Agustina! - le grito mi madre a Agust - te prohíbo que le vuelvas a dar esa comida alta en grasa y calorías excesivas.
- ¡Por Dios! - le grite - ¿Te has vuelto loca? - pregunté exaltada.
- Vas a engordar y no entraras en el vestido - grito.
Todo el mundo rio ante las palabras de mi madre.
- Madre - hablo Tocino - no molestes.
- Perdón por interrumpir - hablo Jiménez ante la presencia de mi madre - llegó esto para usted " señorita Becca" - hablo despreocupado (y es que enfrente de Lucca y mi madre nadie me puede tutear, solo Agust).
En sus manos llevaba una bolsa mediana de regalo, la cual puso frente a mi mientras LUCCA quitaba el plato con las tostadas; todo el mundo guardó silencio y me miraban con ojos de chisme, estaba nerviosa así que dude por unos segundos; tome delicadamente la bolsa y la abrí, quite todo el papel que están adentro para luego casi caerme de la silla en dónde me encontraba sentada.
(SAN GERÓNIMO, ERES TAN BUENO).
Un SmartPhone último modelo, llevaba un paquete de varias fundas para éste, una caja de chocolates y audífonos nuevos.
Estaba tan emocionada que empeze a bailar ahí enfrente de todos como una niña chiquita cuando recibe el regalo de Santa Claus; tome a August bailando con ella y dando de vueltas, trate de tranquilizarme después de mi espectáculo.
- Esto también viene con el paquete - hablo Jiménez estirando un ramo de rosas con un girasol enmedio.
- ¡Es el mejor día! - grite, puse el ramo en la silla de al lado y empeze a buscar si había alguna nota, y bingo ahí está.
"Espero me disculpes por el mal rato que te hize pasar y que te haya gustado mi obsequio". PD: MÁRCAME. ///9512219. ADRIEN.
Mi madre se acercó para leer la nota, pero me perdiste así que rápido la escondí, salí como ráfaga de viento hacia mi habitación, saque el celular de su empaque, lo registre y tome la nota de Louis para marcarle, no sin antes registrarlo, "Mi Adonis".
- Bueno, ¿Quien habla? - contesto del otro lado.
- Pensé que no te escucharlas como un ogro por el celular - dije riendo.
- ¡ADA! - exclamó - discúlpame ,aún no tengo registrado tu número - suspiro - ¿Te gustó mi obsequio?
- Mmmmmm...podíamos decir que un poco - bufé.
- Dime , ¿Que me faltó? - pregunto rápidamente.
- No lo sé - pause - tal vez un repartidor sexy, apuesto, con ojos verdes y no mi guardaespaldas - suspiré.
- Lo siento, no volverá a pasar - ríe.
- ¿Estás ocupado? - pregunté.
- Estoy saliendo para la oficina - dijo un como apresurado.
- ¿Saldrás a alguna junta? - le pregunté.
- No solo son documentos que tengo que revisar - pauso - ¿Necesitas algo?
- Solo pregunto - rei - te dejo, parece que has arrancado al hermoso.
- Hermoso, ¿Cuál hermoso? - pregunto confuso.
- A mi hermoso Lamborghini - contesté riendo.
- De acuerdo, debo dejarte espero y disfrutes tu obsequio - rio.
- Claro besos y mil gracias - brinque de la emoción mientras colgaba la llamada.
Puse a cargar el celular y baje a desayunar, pero para mi suerte mis tostadas no estaban.
- Agust, mis tostadas, ¿Dónde están? - le pregunté.
-Lucca se las comió, pero ya te hice otras - dice mientras me pone un plato enfrente de mi.
-Gracias Agust, me las pagará ese Tocino.
- ¡Becca! - grito mi madre - debemos hablar.
- ¿De qué? - dejo mientras mordía mi tostada.
-No es bueno que andes como si nada pasara y.... - la interrumpí.
- Si es por el celular, ni te molestes le pagaré - dije respondiendo sin voltear a verla.
Mi madre salió muy enojada y eso no me importo en absoluto, así pude desayunar a gusto; después de un rato en la cocina y entretenido me por hacer 2 cheesecake, subí a mi habitación a lavarme la cara y las manos, me arregle muy bien, con una falda de mezclilla negra y una campesina verde con girasoles, unos Vans verdes, un bolso n***o con brillos me trence el cabello unas arracadas medianas, maquillaje sencillo y perfume porsupuesto.
Una vez en la camioneta con Jiménez le indique que me llevará alas oficinas de "ONE COFFE", si voy a ver a Louis para agradecerle por el obsequio...y si también porque lo quiero ver, ya contentos.
Cuando llegamos al edificio Jiménez me ayudó con una canasta, la cual me había preparado Agust y el Chef Mauro con el almuerzo y uno de los cheesecake; fue un fastidio subir subir por el elevador aunque solo eran cinco pisos.
Me asome a la oficina y estaba él solo, ni siquiera se dió cuenta que abrí la puerta un poco, tenía unos lentes puestos (SAN ANTONIO QUE BUEN MANJAR ME MANDASTE), entre con cuidado a la oficina y cerré la puerta con llave (aunque le dije a Jiménez que no permitiera que nos interrumpieran y si escuchaba ruidos extraños que se pusiera sus audífonos aunque no había ni un alma en pena que echara un ojo), Louis pensó que era una de las pasantes.
- Ximena me conseguiste la información que te pedí - hablaba mientras leía sus hojas.
Tome aire y profundice una vos chillona.
- ¡Claro que sí señor, aqui está lo que me ordeno! - dije riendo.
Louis levanto el rostro, pues le extraño el sonido de mi voz....es obvio que no habla así la pasante.
- ¿Que haces aquí? - pregunto sorprendidos.
- Pasaba por aquí y te dedique un minuto de mi hermoso tiempo - hablé sexy mente.
- Mmmmmm... - dice mientras se lleva un dedo a los labios - ¿Podías darme más de ese minuto, por favor? - acercando de mano para tocar mis caderas.
- No lo sé - pause - solo si vale la pena - dije con cara de sería.
Tomo mi cuerpo y me sentó en sus piernas, tomo mi rostro con sus manos acercó sus labios a los míos y lentamente me beso, nos detuvimos cuando el aire nos faltaba.
- Bien CEO sexy, termina de firmar esas hojas para que almorcemos - señale los documentos que tenía en el escritorio.
- De acuerdo - murmuró besando mi cuello.
Termino de leer y firmar unos papeles mientras yo abrí la canasta para ver qué había el ella.
Unos toquidos irrumpieron en la puerta (Jiménez, no que echarias un ojo), quite el seguro a la puerta y abrí, una de las pasantes que lleva una falda negra pegada que le hacía notar sus atributos, la llevaba por arriba de la rodilla, una camisa color guinda con los tres primeros botones desabrochados, cabello suelto, zapatillas un poco altas y muy bien maquillada.
- Disculpe - pauso - ¿Interrumpo? - pregunta si riendo coquetamente.
Louis no contesto solo espero a que yo reaccionara.
- No -pause - pasa - abriéndole la puerta y quitándome del camino.
Al verla como caminar hacia el escritorio de Louis, ví como contoneaba las caderas, parecía que decirme ; camine rápidamente hasta llegar aun lado de Louis.
- Señor aquí está el documento que pidió - extendiendo la carpeta y doblando su cuerpo hacia enfrente.
Louis tomo la carpeta sin siquiera voltear a verla.
- Gracias - respondí muy serio - toma todos estos documentos y que se envíen con urgencia a New York - señaló los documentos que estaban en el escritorio.
- Claro señor, como ordene - dijo sexy mente.
Mi mente ardía de coraje, la huarachuda de Ximena están coqueteando le a Louis, quiera hablarle las.extenciones que traía, pero me contuve y decidí mejor usar la táctica Keira.
- ¿Te eres una de las nuevas pasantes? - pregunté.
- Si - sonrió - espero que con esta pasantía me den puntos para New York - exclamó.
- ¡Oh! - sonreí - que bien, bueno pues cuando estés por allá no olvides visitarnos en nuestra residencia - exprese (si como tengo una bocota...o aprendí de la mejor).
- ¿Ustedes son cazados? - pregunto nerviosa.
Louis quedé helado no sabía si contestará o salir corriendo de ahí.
- No - contesté - pero ya vivimos juntos , venimos a México a pasar tiempo con la familia y a preparar la boda.
Ximena se quedó helado por la noticia, solo sonrisa por cortesía; Louis toca al escuchar la palabras ponzoñosas de mi boca, así que le pase una botella de agua rápidamente para calmar su tía.
- ¿Estás bien amor? - pregunté a Louis.
- Si, si cariño estoy bien - tratando de sonreír.
- Una pregunta - dijo Ximena - si están comprometidos - pauso - ¿Dónde está tu anillo de compromiso?
(Guayabas en todo se fija, le quiero arrancar los ojos).
- ¡Oh ! - exclamé - bueno es que tuvimos un incidente en un restaurante, por más que lo buscaron por todos lados no apareció - suspiré - por eso estoy aquí hoy, los del seguro hablaron y podemos ir a buscar otro - ríe.
- Claro, se le ofrece algo más señor Williams - pregunto Ximena.
- No - dice Louis aún tosiendo levemente - retirate - haciendo señas.
Ximena salió y yo corrí a la puerta para volver a cerrar con seguro.
- ¿Que fue eso? - pregunto Louis levantándose de la silla.
- Solo marcaba mi territorio - dije hablando sexy mente.
- Sabes que no tengo ojos para mirar otros que no sean los tuyos - dice acercándose a mi.
- Más te vale - pause - ¡ O te los arrancaré! - grite.
Me tomo del de la cintura y empezó a besar mi cuello.
- Hueles delicioso - dice mientras respira el olor de mi colonia.
- Y tu eres muy sexy con esos lentes - respondí.
Luego de eso suceso tan espantoso con la pasada de Ximena, sacamos todo el contenido de la canasta y lo devoramos, incluído el cheesecake, absolutamente todo (vamos a engordar, golosos); estuve todo el resto del día con él en la oficina, hasta que dieron las ocho de la noche le pedí a Jiménez que se fuera y le dijera a Agust que me quedaría con Louis y me ayudara con Tocino para que no se diera cuenta.
Cuando nos retiramos al departamento de Louis, me dió las llaves del hermoso (Lamborghini), para que conducirá, pasamos a un súper mercado antes, pues Louis menciono aún no haber hecho compras, ( y si tomo productos para hacer un cheesecake), una vez que terminamos de cenar me dispuse a hacer el cheesecake, no sin antes hacer que Louis se uniera a ayudarme.
- Toma - hablo Louis (extendiendo la sudadera que me prestó la ocasión pasada) - para que duermas a gusto - exclamó sonriendo.
- ¡Gracias! - tomando la sudadera - oye - pause - lo de anillo....
- Mañana iremos por uno, si es que lo deseas - tomándome de la cintura.
- No es, eso - pause - es solo que ..yo siempre soñé con una...propuesta decente - dije haciendo un puchero.
Louis se quede pensativo, las palabras que mencione una a una le taladraban la cabeza, camino rápidamente a su clóset, tardó dos minutos en regresar, llevaba en las manos un pequeño listón dorado, se inco ante mi, tomo ti mano y tomo aire para que pudiera llenar.sus pulmones.
- Ada - pauso - Ada Becca Granada Soto, quiero que olvides el contrato, eso no significa nada para mí, no desde que supe que eras tú - respiro - has cambiado mi vida en estos días - exhaló - quiero estar contigo todo el resto de mi vida, de hoy en adelante quiero que seas mi amiga , esposa, confidente, doctora y madre de los hijos que el destino nos quiera dar - soltó unas lágrimas - Ada ¿Te casarías con logo?
Las lágrimas ya inundaban mis ojos y viajaban por mis mejillas, se que dirán que porque en tan poco tiempo menos hemos enamorado, pero es que lo nuestro va más allá y aún nos falta por conocernos, pero eso ya no es tan relevante para mí.
El momento está plasmado en mi cerebro y escuchar esas geniales palabras de si boca (SAN GERÓNIMO, NO LLEVAMOS MAS DE DOS CITAS) , asentí con mi cabeza, porque la verdad ni podía decir ni pío.
Tomo el listón y lo amarro en mi dedo, poniendo de adorno un moño. Me lance a su cuello y lo llene de besos por toda al cara, y limpiaba esas lágrimas que salían de sus ojos, mientras él había lo mismo con las mías, le pedí que no se fuera a dormír al sillón y que durmiera conmigo (no no hicimos nada indecente).
Dios santo vamos muy rápido...bueno aún así estaba el contrato de por medio o no.
SANTAS GUAYABAS, espero sea un sueño, está mañana dormía plácidamente cuando un rico olor a café calientito y ese rico olor a tocino (obvio no LUCCA); quería seguir durmiendo pero mi nariz no lo permitía, el olor de la comida se colaba por mis fosas nasales haciendo que las solitarias empezarán a molestarlo lindo estómago; trate de abrir mis ojos pero el sueño no me lo permitía, así que me levanté de la cama y camine tratando de no tropezar como la última vez (llevaba los ojos cerrados), en mi cabeza llevaba la imágen de todo el departamento, como si viera atraves de una pantalla.
Hiba arrastrando los pies, con la espalda un poco erguida, solo seguia el olor de la comida, cuando sentí llegar más y más cerca de esta, choque con un bulto..o eso creo, lo cual me hizo caer de nalgas al piso.
- ¡ADA!, ¿Estás bien? - hablo Louis tomando mi brazo para levantarme.
- Eso creo - respondí aún con los ojos cerrados.
- ¿Porqué no abres los ojos? - pregunto.
- Trate - pause con un bostezo - pero no quieren abrir - agachando la cabeza - tienen sueño.
Louis soltó una carcajada - ¿Cómo que no quieren? - pregunto riendo - eso no es posible.
- Lo es, creeme - tratando de abrir mis ojos - ¿Puedes darme de comer en la boca? - pregunté bostezando.
- No lo puedo creer - ríe nuevamente - ¿De verdad no los abrirás? - tomándome de los brazos.
- No puedo - acomodando mi cabello revuelto.
- Ni porque estoy desnudo - hablo sexy mente.
-No te creo, además no te quieren ver, quieren seguir durmiendo - bostece.
- Está bien mi pequeña durmiente, te daré en la boquita - dice, tomado mi barbilla y moviendo de un lado a otro.
- No te burles es enserio - pause - no quieren abrirse.
- Dije que te daré de comer en la boca, no que los abras a la fuerza - dándome un beso en la frente.
- Más te vale - empeze a tiquetes su abdomen (para ver si era cierto eso de estar desnudo, por lo menos el abdomen lo estaba y que músculos, que olor delicioso) - ¡Guayabas! - grite mientras me daba cachetadas leves - abrance ajos, abrance ya - dije muy enojada.
- Tranquila te harás daño - exclamó.
- Me estoy perdiendo del más hermoso momento - suspiré - y estos malditos ojos no reaccionan.
- Eso veo - tomando mi cuerpo y ayudándome a sentar
Se escuchará cursi que un hombre como Louis hiciera esto, pero la verdad si lo hizo, aunque después de dos tazas de café despedirte, pero no moví las manos.
Al terminar de mi desayuno, decidí tomar una foto de mi listón; coloque la mano de Louis en su pecho y la mía encima, se veía genial y claro la subí a las r************* .
Después de una buena ducha, salimos rumbo a mi casa para conseguir ropa limpia, llevándome.una.maleta chica con más ropa y accesorios; Tocino lo están y mi madre ni sus luces, Agust y Jiménez me cubrirían.
Louis me llevo a un centro comercial, fuimos a ver una películas, compramos, helado, pizza y una que otra cosa.mas; pasamos frente de una joyería (de la cual no me percate), Louis me tomo de la mano jalandome hacia dentro de está.
- ¿Qué haces? - pregunté mientras arreglaba mi postura.
- Buenas tardes, sean bienvenidos en que les puedo ayudar - sonrió el empleado
- En esto - ese fue Louis quien tomo mi mano izquierda y enseño mi dedo con el listón
- ¡Oh! - grito el empleado - que maravilla - sonrió - no puede ser una mejor manera que proponer matrimonio improvisando - aplaudió.
- ¡Gracias! - exclamó Louis - me tomo solo dos minutos.
- ¡ Pues felicidades, en hora buena! - exclamó él empleado una vez más - dígame señorita, ¿Cómo que desea?
Quedé atónita, no sabía que decir, la verdad no soy de gustos extravagantes y no sabía que escoger.
- Hay diamantes, rubíes, zafiros... - interrumpí al empleado.
- Solo déjeme ver por la tienda y yo le digo - dije confusa.
- Claro no se preocupe - expreso el empleado.
Di vueltas por todo la tienda, la verdad nada llamaba mi atención.
- Si no te gusta nada, podemos ir a otro lugar - ese fue Louis.
- No es eso, es solo que - suspiré - nunca me llamaron la atención cosas como estás - exprese.
- Por mi te puedes quedar con el listón - sonrió - pero cuando se desgaste, ¿Qué harás? - cuestiono con alzando sus cejas.
- Ok, buscaré una vez más - dije sonriendo.
Recorrí la tienda una vez más pero no encontré nada y no quería decepcionar a Louis.
- Ada, pequeña - me habló Louis acercándose a mi - ven nos mostrarán más.
- ¿No es todo la colección que tienen? - le pregunté asombrada.
- No - rio - ven encontraremos uno que te guste - sonrió.
Nos dirigieron a una sala privada donde se había muchas cámaras de seguridad, la puerta solo se habría con huella digital y de retina ( estoy en las grandes ligas....esperen y si me desmayo ay no por Dios)
Nos pusieron enfrente de la mesa dos cajas, que al abrirlas se veían los anillos más costosos y exagerado; los vimos uno por uno hasta que lo encontré; mi gusto no es exquisito pero me enamore de el, una argolla de playa con una amatista con la figura del símbolo infinito y alrededor de esta varios pequeños diamantes dándole forma y línea a la amerita para que no se.perdiera; Louis vio mi cara de emoción así que lo probó y si justo al dedo ( dedos gorditos y chiquitos, pero lindos así los quiero); el vendedor y el gerente estaban muy agradecidos con la compra.
Después de unas compras largas decidimos regresar al departamento de Louis, bajamos mi maleta y las compras, las cuales acomode en un rico cito del clóset dónde no estorbaran.
Cenamos tranquilamente, con uno que otro momento divertido, me retire a.dsrme una ducha mientras Louis atendía unas llamadas, busque la pijama en mi maleta pero por alguna razón no están, así que tuve que ponerme la sudadera de Louis; me coloque mi anillo y mi listón, tome una foto y la subí a las r************* , después de tres minutos mi teléfono sonó con una video llamada.
- Hola - contesté.
- Cuentanos todo - esa era Keira.
- ¿Cómo se te propuso?, ¿No qué era un contrato? - pregunto Lea.
- ¿Cómo es él? - pregunto Thiago.
- Hola chicos, ¿Cómo han estado?, yo bien y ustedes - contesté.
- No puede ser Becca, no seas así - dijo Lea.
- Queremos saber cómo es nuestro futuro cuñado - dijo Keira.
- ¿Te ha tratado bien?, por que si no ... - lo interrumpí.
- Tranquilos chicos todo está bien, relájese - les respondo con cara de enojo.
- ¿Esa es tu habitación? - pregunto Lea.
- No...no es... - Louis entro interrumpiendo.
- Pequeña Ada - pauso al ver que estaba ocupada en la video llamada - disculpa no quería interrumpir - pero era demasiado tarde estaba frente a mis amigos, mis herman@s.
- No, no te vayas - dije tomándolo del brazo - te quiero presentar a mi familia.
Él arqueo sus cejas y apenado regreso junto a mi.
- Chicos les quiero presentar a Adrien Louis, mi prometido - señalando lo con la mano - Louis te presento a mis hermanas y hermano, Thiago, Keira y.... - no pude terminar porque Louis me interrumpió.
- Yo te conozco - señalando a Lea - eres la chica de las trencitas y los braquets, no es así - pauso - eres...eres..deja recordar...Lea o me equivoco - dijo muy sonriente.
Lea no daba crédito a lo que escuchaba, ¿realmente la conocía y de dónde?, ella no lo recordaba.
- ¿Cómo sabes quién soy? - dijo Lea.
- Luego te cuento - le respondí - bueno chicos luego les llamo, los quiero, bye - y colgué.
- ¿Enserio conoces a Lea? - preguntando y volteando a ver a Louis.
- Bueno - pauso, mientras su rostro veía al suelo.
- Continúa - camino hacia él.
- Yo sentía algo por ella, cuando estaba en la secundaria y ustedes en la primaria - rio.
- Guau - suspiré - es por eso que la defendías de las brabucones y por no saber pelear LUCCA te ayudaba.
-¿Aún lo recuerdas? - suspiró.
- Vagos recuerdos - bufé.
- ¡Hey Ada! - exclama Louis mientras detiene mi caminar - oye tranquila eso fue pasado, ahora estoy contigo.
- Lo sé...es solo que... - me interrumpió.
- No tienes que pensar en nada ok - dándome un beso en la frente.
No es que estuviera celosa pero me había sorprendido con su respuesta, en ese entonces él quería con Lea, mientras que ella se había enamorado del tonto de Tocino de Lucca, algo irreal. Se que no es culpa de él y debe de estar que arde por haberme dicho esas palabras, así que me acerco al baño para tratar una conversación amena mientras se ducha.
Cuando ví su ropa en la cesta me puse algo roja, tomo su camisa y la olfateo, el rico aroma de su colonia es indescriptible, intento tocar la puerta pero está abierta, mi mente empieza a tambalearse, recuerdos de la primera cita que marco el deseo entre nosotros, y ahí empiezan las preguntas; ¿Entraré o solo tocó la puerta?. Mis sentidos se agudizan no sé que hacer, trato de controlarme, doy un respiro y decidí entrar.