= CONTENIDO EXPLÍCITAMENTE PARA +18, NO ME HAGO RESPONSABLE DE SUS MENTES TAN COCHAMBROSAS=
Salimos al patio de la entrada, y para mi mayor sorpresa se encontraba estacionado un Lamborghini Sián FKP 37, color verde olivo (si igual que sus ojos).
Salte los últimos tres escalones y corrí dando saltitos hasta llegar al Lamborghini, pase mis manos sobre el espejo y empeze a caminar alrededor de este y gritando de emoción.
- ¡No lo puedo creer! - grite y con ojos de sapo - ¡Esto es un sueño!
- Parece que conoces de autos - dice el ojiverde acercándose.
- ¡Yo lo sé todo! - exclamé - ¡Es un sueño hecho realidad! - grite - dime qué es tuyo...y no de tu papá - murmuré.
- ¡Claro que es mío! - grito muy indignado - ¿Cómo crees que entraría ahí mi padre?, le daría un infarto - dijo con voz burlona.
- ¿Puedo manejarlo? - pregunté muy sonriente.
- No lo sé, poner mi Lamborghini en manos de una desconocida...no - dijo muy burlón
- Por favor, por favor, por favor.. .- le suplico poniendo cara de cachorrita.
- Solo con una condición - dice suspirando.
- La que quieras, solo dilo, dilo, solo - le vuelvo a suplicar tomándolo del brazo derecho.
- Un beso - pauso acercándose a mi rostro.
- Eso es fácil - le dije sonriendo
Me acerque lentamente a sus labios y lo empeze a besar, nos separamos en cuanto se escuchó ma puerta de la casa abrirse.
- ¡Aún siguen aquí! - ese fue Liam, el regordete del contrato - ¿No piensan irse? - exclamó.
- Si ya nos vamos - respondió Louis
Tomo las llaves de su bolsillo y me las extendió, estaba tan feliz que que mi expresión de felicidad salió muy rápido, ya con las llaves en manos empezé a festejar, (agite las manos como si tuviera en ellas unas maracas, moví las piernas como si estuviera zapateando un baile folklórico).
Liam solo se quedó sorprendido ante tal actuación, LUCCA solo se reía de mi y mi madre...pues que les cuento solo se tapaba su rostro con sus manos por la vergüenza; Louis solo se reía sin que lo vieran .
Corrí rápidamente a la puerta del piloto ya que Louis se acercó a abrir la puerta en cuanto cerré todo el aroma de su loción llegó a mis fosas nasales, me puse el cinturón de seguridad arranque el hermoso Lamborghini y espere a que Louis subiera al asiento del copiloto, estoy tan emocionado, amo conducir autos de carrera, (aunque no tenga uno).
Luego de dirigirme por la carretera llegamos a un restaurante muy pipiris nays, la entregué las llaves al ballet parking y entramos; es un restaurante muy grande con candelabros grandes, brillantes y hermosos; nos dieron una mesa hasta el fondo dónde no nos vieran, (solo digo que no me está gustando esto de escondernos). Después de que llegara nuestra comida empeze a romper el hielo; o eso creo.
- ¿Cuál es tu nombre? - pregunté con un bocado en la boca.
- Te lo dije hace una hora - dice dando un bocado a su comida - ¿No lo recuerdas? - dice un poco enojado.
- Co...con...completo - dije con mi tartamudez, como la odio.
- Adrien Louis Williams Zuckerman - contesto.
- Entonces si te llamas Louis - dije tomando aire para que no saliera con mi tartamudez.
- Si ese en mi nombre - pauso - y tú ¿Cuál es el tuyo?, Ada- dijo con voz ronca.
- Ada Becca Granada Soto- dije rápidamente.
- Lo sé - respondió dando un bocado a su comida - solo quería escucharlo de tus labios - dice con una sonrisa sexy
Después el silencio regreso hasta que llegaron con el postre; al probar un bocado de mi pastel de doble chocolate, mi paladar se llenó de un sabor amargo, insípido, salado; era un sabor desagradable, así que saque con la servilleta el pedazo que no había podido masticar, me levanté corriendo hacia el sanitario dónde trate de lavarme los dientes, ( es bueno de cargar con un cepillo y pasta de dientes); no recuerdo cuántas veces los he lavado, limpie mi rostro y maquille mis labios con gloss, salí hacia la mesa un poco incómoda, con el cuerpo flojo, arrastrando los pies, muy decepcionada de aquel apetecible pastel estaba acuerdo a perder, me senté en la silla en dónde estaba antes de lo sucedido, Louis no estaba así que me imagino que también le sucedió lo mismo con su postre, luego de unos segundos apareció, limpiando su vocación una servilleta de papel, muy enojado.
- ¡Que asco! - exclamó - que pésimo servicio - dice sentandose.
- ¿Podemos irnos? - pregunte- quiero olvidar lo que pasó - suspiré.
Louis pidió la cuenta y la pago mientras el regresaba a los sanitarios yo me adelante a la salida (despistada como siempre), hiba arrastrando los pies (que maña la mía), a tan solo un metro de llegar a la salida sentí como un líquido se filtraba por todo mi cabello, seguido de un empujón el cuál me hizo caer boca bajo a unos centímetros de la puerta, sentí mis brazos y piernas mojadas; una señora que creo estaba cerca de la escena se acomedio a ayudarme a levantar, me dió una servilleta para limpiarme, mientras ella quitaba los pedazos de espaguetis que estaban en mi cabeza, la empleada de la recepción se acercó a darme mi celular que gracias a la caída rebotó en el piso y se rompió, (pues ya no encendía; ¡Coyotes asesinos, porqué!)
Unas lágrimas cayeron por mis mejillas asiendo notar mi tristeza; pero de pronto un golpe hizo que todo el mundo cambiará su vista.
- ¿Cómo te atreves? - grito Louis - acaso eres torpe - bufo.
- ¡No señor! - grito el mesero asustado.
Louis tenía al mesero ( que me echo la comida encima), tomado del cuello y alzado en la pared, estaba a punto de darle una golpiza. Sus venas se notaban en todo el rostro, sus ojos estaban rojos y llenos de irá, tengo su mandíbula, ( estaba lleno de rabia).
- ¡Louis! - le grite - no lo hagas, por favor - rogué con lágrimas y temblando.
El solo me miró por unos segundos y lo bajo con brusquedad.
- Te salvó la campana - expreso Louis - ten mucho cuidado para la próxima - dice rechinando los dientes - ¡Pésimo servicio! - grito.
Salí corriendo del restaurante, Louis le entrego la ficha al vallet parking y camino lentamente hacia ami.
-¡Perdóname! - exclamó Louis - no pensé que esto sucedería.
¿Puedes llevarme a casa? - pregunté mientras sollozo y tiemblo.
- Perdóname - dice mientras toma mis manos - no me dejes solo, por favor.
- ¡Solo quiero regresar a casa, por favor! - exclamé llorando.
Cuando crees que tus planes están rindiendo frutos y empiezas a cerrar los ojos, todo se viene a la borda, llegan los tropiezos y le pides al mundo cósmico que te lleve a otro lugar, dónde el dolor y el miedo no lleguen, pero por una tonta razón note lleva, será tal vez que el destino que está preparado para ti no es fácil y necesitas sufrir, (ustedes dirán solo fue un accidente, pero el ver a tu prometido tratando de matar a la persona que tuvo un tropiezo sin querer, hace que quieras regresar el tiempo, pues en tan solo segundos él se había convertido en una BESTIA, quería arrasar con todo, aunque solo fue un error.).
Junto mi cuerpo con el suyo, me abrazo como si me fuera a quebrar, me acurruque en su pecho y me solté a llorar, después de que saque mi irá, me quito mi chaqueta, me coloco su abrigo, me subió al auto, coloco el cinturón de seguridad, subió al auto y arranco.
No supe en qué momento me quedé dormida, pero lo que si se es que de vez en cuando sentía caricias en mi cabeza.
Después de un rato mi sueño fue interrumpido; Louis intentaba despertarme, así que cuando lo hice reaccione aventando un puño al ojiverde, (si, desgraciadamente así reaccionó cuando me despiertan, bueno solo de vez en cuando....o eso creo); por suerte el ojiverde lo esquivó...que buenos reflectores.
- ¡Perdón! - exclamé apenada - no fue mi intención.
- No te preocupes - sonrió, sorprendido.
- ¿Dónde estamos? - pregunté algo confundida.
- En mi departamento - dice saliendo del automóvil.
Mis nervios llegaron a flor de piel, no sé cómo llegamos aquí, (hay pues en el automóvil sonsa), y no a mi casa.
Bueno aquí vamos, empezamos con tremendos tropezones, no sé que más nos repara el resto del día, aunque para mi primera cita ya hubiera corrido en dirrección contraria, pero no hay otro remedio.
Todas las personas nos miran como bichos raros y créanme no es nada satisfactorio ser el centro de chismes, ¿A dónde me he metido?; la verdad nunca pensé en ver demasiada gente en un estacionamiento subterráneo, así que apresure mi paso para salir de aqui.
Louis me condujo hacia el elevador, pero di dos pasos hacia atrás, (San Pascual, ayúdame), Louis tomo mi mano muy extrañado jalandome hacia el elevador obligada a subir con él; cuando el elevador empezó a trabajar rápidamente rodé con mis brazos el gordo de Louis sin pedirle permiso, cerré los ojos y empeze a tararear una canción, él solo pudo su mano derecha en mi espalda. Cuando se detuvo el elevador y sus puertas se abrieron salí corriendo hasta caer el piso y abrazarlo.
- ¿Que sucede?, ¿Que fue eso? - pregunto Louis.
Trate de tomar un poco de aire.
- La temo a las alturas - pause - y sufro de claustrofobia.
- ¿Porqué no lo dijiste? - poniéndose de cunclillas.
- No pensé pasar esto contigo - dije tratando de controlar mi respiración.
- Lo siento yo... - lo interrumpí.
- No te preocupes, algún día lo podré soportar y superar - dije riendo.
Me ayudó a levantarme y me guió hacia su recamara, no era tan grande, pero si un poco como para una cama Kin zice.
- De aquel lado está el baño - señalando una puerta blanca en la esquina de la recamara, pero enfrente de la cama. - ponte esto - poniendo en la cama una sudadera.
- ¿Cómo dices? - pregunté confusa y con ojos de sapo.
- A me no la que te quieras quedar así....- lo interrumpí.
- No, no, está bien me duchare - le exprese
- Deja tu ropa en esta cesta - señala una pequeña que está a un lado de la puerta del baño - regresaré Po ella para lavarla.
- ¡Ah! - me quedé atónita. (Dijo que lavarla mi ropa.....mi tipo interior.).
- Regreso - dice mientras sale de la habitación.
Una ves en la ducha mi mente empezó a recordar todas las imágenes de Louis, aquel chico con desesperación por ser atendido rápidamente, la bestia que se convertirá por un insignificante error, o aquel hombre romántico y atrevido con sus besos.
Cuando salí de la ducha mi puse la sudadera, espere por unos cuantos minutos hasta que escuche un ruido, (de unos sartenes), parecía que provenía de la cocina, así que decidí salir y ver lo que estaba pasando, y si efectivamente Louis estaba en la cocina, tenis un mandil puesto (que sexy se ve).
- ¿Está todo bien? - pregunte (y está vez sin tartamudear).
- ¡Ah! - se quedó sin habla al voltear, me miró con unos ojos de sapo.
- Pensé que yo era la tartamuda - dije sonriendo y acercándome a la isla de la cocina.
- Lo siento estoy muy ocupado - expresó.
- ¿Te puedo ayudar? - pregunté pero no contesto - ¿Vives tú solo aquí?; tenía entendido que vivías en New York - señale.
- Si...no, es decir - respondió tartamudeando un poco.
En un descuido tratando de responder y voltear a verme, bajo su mano pegándole fuertemente al monto del sartén, lo que provocó que se voltear y callera todo el co tenido encima de él.
(SANTAS GUAYABAS, ¿PORQUE NO LO GRABÉ?; PORQUE SE ROMPIÓ TJ CELULAR TONTA MANZANA.).
- ¿Estás bien?, ¿No te quemaste? - le pregunté con poca risa.
- ¡Demonios! - grito - ¡Maldición! - exclama tratando de quitarse la pasta de la cabeza.
- Déjame verte - dije caminado de puntitas hasta él - creo que es el karma - dije riendo.
- Si , pues yo no creo en eso - expreso enojado.
- Ve a ducharte, yo limpio - le dije mientras buscaba los utensilios de limpieza.
Cuando hiba camino a la habitación, se escuchaban sus murmullos, (maldita sea, eres un tinto Adrien, demonios, eres torpe), limpie el desastre ocasionado el el piso, ma estufa y lave las trastos.
Empeze a buscar o gradientes para la cena, pero para mi sorpresa no había nada; en el refrigerador solo había un jugo caducado, un yogurt con lo y unos cuantos limones, así que busque en la alacena pero nada; me subí en una silla para alcanzar las alacenas de arriba (si estoy muy chaparra), en una encontré dos paquetes de sopa instantánea, pero como estaban hasta el fondo empeze a dar pequeños bronquitis, los cuales no rendían frutos; en un brinco más brusco, la silla se tambaleó haciendo que está misma se cayera (dirán que bruta manzana calló sobre la silla, pues no.), esperaba caer y sentir el golpe, pero nada....lo que sentí fue su cuerpo, sus manos apricionaban mi pequeño y torpe cuerpo, (¿Cómo llego tan rápido?, no creo que sea flash); su cara estaba pálida, asustada, su respiración muy agitada; yo solo veía sus lindos ojiverdes y reía como si nada hubiera pasado.
- ¿Te encuentras bien? - pregunta, mientras trata de controlar su respiración.
Asentí con la cabeza riendo un poco, mordiéndome los labios y sin dejar de verlo.
(VIENDOLO DETENIDAMENTE LA VERDAD...ESTA BIEN BUENO).
Pretendía bajarme, pro rápidamente subí mis manos rodeando su cuello, intenté cruzar mis piernas a su cintura... pero fracase; al ver mi plan fracasar el piso sus manos en los piernas y me ayudó a acomodarme, deposite mis labios en los suyos y poco a poco nos empezamos a besar; camino lentamente hasta llegar al otro lado de la isla de la cocina, me sentó en ella.
Detuvimos el beso por falta de aire, pero una vez repuestos proseguimos al segundo beso (creo que me he vuelto adicta a sus besos, o soy muy golosa), tome su rostro y poco a poco baje su cuello dándole besos apasionados.
Mi cuerpo estaba ardiendo (échenle un balde de agua fría); sus besos me hacían sentir electricidad.
Sentí sus dedos recorriendo mis piernas hasta llegar a mis muslos, volví a cruzar mis piernas alrededor de su cintura, él me tomó fuertemente de mis muslos y me puso contra la pared, puse mis manos sobre sus hombros para tratar de sostenerme; pasamos varias veces los besos para tomar aire.
Empezó a besar mi cuello lentamente, sus manos masajeaba lentamente mis muslos, hasta que sentí dos de sus dedos llegar a mi =ZONA VENUS=; los detuvo antes de tocar más, me miró fijamente a los ojos buscando una aprobación para continuar; asentí con la cabeza. Así que prosiguió con el tacto de sus dedos en mi zona, sexy mente solté un gemido, las malditas monarcas aparecieron, en mi mente aparecieron todas esas cursis y empalagosas estrellas, unicornios, corazoncitos y cosas así.
Levemente me llevo cargando hasta la sala, dónde me depósito en uno de los sillones sigilosamente; subió la sudadera dejándola un poco abajo de mis pechos, piso un mano atrás de mi cintura y con la otra volvió a tocar mi =ZONA VENUS=, lentamente empezó a regar un montón de besos en todo mi abdomen, ( para entonces el pera de hipo y el mordisqueo del labio se hicieron presentes); bajo lentamente a mi =ZONA VENUS= y empezó a besarla, arque un poco mi espalda y varios gemidos inundaron el departamento; él paro después de unos minutos, respiro profundamente y se acercó a mi dándome un beso.
- Perdón - murmuró - no puedo seguir más allá - pauso - no al menos antes de la boda.
- Lo sé - sonreí - apenas si te conozco - pause -pero...eso no me impide volverme loca por ti.
- No lo digas - pauso tratando de controlar su respiración - no quiero llevarte al manicomio - los dos soltamos una carcajada.
Me ayudó a levantarme, me acomode la sudadera y caminamos a la cocina; él no sabía hacer sopa instantánea así que mientras las preparaba le hiba explicando, cuando acabamos de cenar Louis salió a buscar mi ropa, toda olía muy sabroso, me cambie rápidamente en la habitación; cuando salí de esta el ojiverde ya me esperaba en la entrada del elevador.
- ¿Lista? - pregunto pidiendo mano.
- Si - tomando aire y la mano de Louis.
Bajamos al estacionamiento ( si hice mi escuelita otra vez en el elevador), me dejó manejar su Lamborghini, antes de despedirnos nos dimos unos cuantos besos más (que golosos); la verdad no quería que se fuera pero no hay remedio.
Y si todo la noche soñé soñé con sus besos y a caricias; quien diría que este Adonis sería mi prometido mi futuro esposo. (Toma eso güera oxigenada).
Después de todo no está tan mal mi prometido y realmente a distancia se ve que babea por mi, como yo por él, así que el aprecio es mutuo; ahora que lo pienso empiezo a creer más en el destino, casualidad o coincidencia, como lo quieran llamar.