Aurora: El día había sido largo, pero lo disfruté. Me levanté despacio del sillón, sintiendo el peso de mi vientre cada vez más prominente. Caminé hacia la ventana, notando cómo mis pasos se volvían más lentos, pero me recordaban cuán cerca estaba de tener a mi bebé en brazos. Respiré hondo y dejé que el aire fresco me llenara. Estos últimos meses habían sido tranquilos, una calma que me había ayudado a recoger los pedazos de mi vida y comenzar a reconstruirla. Aquí, lejos de todo, finalmente me permitía soltar lo que había dejado atrás. Nicolás… Su familia… todo eso ahora parecía lejano, como un recuerdo difuso que se desvanecía lentamente. Ya no quería pensar en lo que fue, sino en lo que estaba por venir. Afuera, la lluvia caía suavemente contra los cristales, formando pequeños riac

