El mesero se siente contrariado, a lo mejor no se dio cuenta que a quien estaba tratando mal era alguien tan importante, y en realidad necesita el trabajo, por esa razón contesta: —Lamento mucho lo sucedido, señor Montalván, pero tiene que entender que te reciban con un puñetazo en la cara no es nada grato, y más sin haberle hecho nada a ese niño—.
—No acostumbro a dar este tipo de explicaciones, pero ese niño que tu vez ahí, no te acaba de pegar porque quisiera, se sintió agredido por ti, si me dirás que tu no le acabas de hacer nada todo lo contrario, y yo eso lo sé, pero tan solo el acercarse tanto, él lo tomo como un maltrato, y por eso reacciono de esa forma—. Le explica tranquilamente Arthur, el mesero parece entender lo que él le ha dicho, pero responde de la forma más despectiva que pueda existir:
— ¿Es retrasado? —. Arthur se molesta en gran medida, y responde a la defensiva: —Más retrasado eres tú, ese niño que está ahí es mucho más avanzado que cualquiera de su edad, y no lo digo yo, lo dice su coeficiente intelectual, si agilidad y destreza, así que es mejor que cuide su manera de expresarse—.
Pobre mesero, lo que menos habría esperado es semejante balde de agua fría, todo eso tan solo por ser afectivo con un niño, pero él comprende que es un niño diferente, y lo que hizo no fue adrede, entonces el mismo mesero propone: —Entiendo muy bien lo que dice, y sabe que me quiero ir a la mese a disculpar con la señora y el niño—. Arthur agradece el gesto y se dirigen nuevamente a la mesa.
El mesero pide disculpas, y es llamado por su jefe, pues, se ha demorado mucho resolviendo el percance, Arthur pide hablar con el encargado, el mesero se preocupa, piensa que dará quejas de él, pero todo lo contrario, Arthur felicita a gerente por contar con tal excelente personal, el gerente queda muy satisfecho, y el mesero grandemente agradecido, es que así es Arthur, un hombre altruista, a él no le importa si tienes o no dinero, si eres o no de clase alta, lo que le importa es que seas una buena persona.
Pero hay algo que si no toleraría, y es que mujer sea una bailarina de cabaret o algo similar, además que es algo posesivo, ha sido criado bajo un criterio de “moralidad” el cual hace que vea eso de forma denigrante, no le parece que una persona viva mostrando su cuerpo a otros hombres, lo ve tan bajo, como las personas que venden estupefacientes, o comente cualquier otro delito; ero la vida está a punto de darle una lección que jamás olvidará.
Luego de cenar, se dirigen a dejar a Carlitos en la casa hogar. Daniela le dice a Arthur que ella puede tomar un auto para el lugar donde vive, que no hay ningún problema. Arthur se niega insiste él mismo en llevarla. Ella solo piensa en ser descubierta, perdería completamente el derecho de ver a su hijo, y de negarse tendría que llevárselo a otro lugar. Al fin acepta, pero le advierte que la señora donde ella vive no les deja recibir visitas, así, que tendrá que dejarla afuera.
Ya casi es el turno de entrada del Bar. Así que le pide que la lleve rápido a su residencia. Pero ella planea no dejarlo llegar hasta allá, piensa que lo mejor es que la lleve a unas cuadras, pues, las personas que residen ahí saben a qué oficio se dedica, quiere evitar a como dé lugar que en la casa hogar se enteren de la verdad. Ellos van el automóvil, escuchando música suave y hablando de sus vidas, pareciera que se conocieran desde siempre, en un momento Daniela dice a Arthur:
— Tu novia te debe de estar esperando ¿Ella no es celosa—. A lo que él responde: —Yo no tengo novia, bueno desde hace muy poco, la verdad tenía a una chica, desde ya hace un par de años, era algo formal pero eso no iba a nada—.
Ella le dice: —No quiero pasarme de imprudente, pero ¿Por qué no funcionaría? Cualquier mujer estaría muy feliz con tener a alguien como tú a su lado.
—Me alagas, bueno, ella era una buena mujer, pero comenzó a controlar mi vida, a querer controlarla en realidad, y eso no me comenzó a gustar, eso solo mostraba en ella inseguridad, y no me agradan las personas inseguras.
Al escuchar eso Daniela comenta: —Sería extraño que dijeras que fue por ti, por quien terminaron, claro no lo digo por nada malo, solo que las personas solo cuentan su versión de los hechos, es decir, lo que más les conviene—. —Pues señorita este no es el caso, te comento, ella es una mujer muy bella, habla 3 idiomas, estudios en Italia, es de muy buena familia, es la mujer que mi madre quería para mí y no te lo niego, llegue a quererla mucho, no es una mala persona, pero no la llegue nunca a amar—. Contesta él.
Al terminar de decir eso suspira muy profundamente, y la verdad se ve realmente sexy, Daniela se queda hipnotizada al verlo, y él voltea sonríe y le pregunta: — ¿Y tu Daniela, consideras que alguna vez te has enamorado? —. Daniela se queda pensando, y ella misma no tiene una respuesta para esa pregunta, pues, desde que quedo embarazada dejo a un lado ese asunto y solo se centro en su pequeño Carlitos. Responde entonces:
—No me vas a creer, pero en verdad no lo sé, solo he vivido la experiencia, que no fue nada grata con el papá de mi hijo, uno de esos amores tontos de adolescentes, donde crees que te vas a echar a morir si te dejan—. Bromea. Y continúa explicándole a Arthur:
—Para una persona como uno la vida no es nada fácil, y más cuando no cuentas con el apoyo que necesitas, y te toca salir adelante sola, y con un pequeño hijo, pero no importa, con todo lo que he tenido que pasar en la vida, ahí va mi pequeño, quizás me he equivocado en muchas cosas, pero solo Diosa sabe que todo lo he hecho por amor a él, a mi pequeño niño—. Entonces él le pregunta:
—Sabes que me causa curiosidad, ¿Cómo hiciste para que él niño se acostumbrara a la fundación, y no ha estar contigo? —. Daniela se ríe, la pregunta le causa gracias, y Arthur no comprende el porqué de la risa, dice ella entonces: —Es que mi pequeño siempre ha estado cuidado por terceras personas ¿O cómo crees que lo iba a mantener? —.
Arthur responde: —La vida no es fácil para nadie, bueno no se puede negar que hay personas que les toca más difícil que ha otras, y es muy lamentable que tan joven hayas pasado por tantas cosas, y bueno ni preguntarte, como hiciste para llegar aquí a los Estados Unidos, por qué más nada con que me digas que eres ilegal, y llegaste aquí con un niño sola, debía haber sido de todo menos fácil—.
Daniela suspira muy profundo al recordar la travesía, nadie tiene idea lo difícil que ha sido todo, pero por su pequeño todo. Ve la hora y ya es súper tarde, de aquí que llegue al Bar, el regaño va a ser majestuoso, sin contar lo referente a la nueva administración, que no deja mucho que desear.
Le dice: —Debo alistarme rápido para irme a trabajar, de verdad muchas gracias por todo, en mi vida había vivido un día tan bonito junto a mi hijo, nadie había tenido un gesto así con nosotros de verdad muchísimas gracias—. — ¿Te volveré a ver? Me podrías dar tu w******p? —.
Daniela acepta, le da su w******p y se despide, y espera unos instantes hasta que el automóvil se vaya, para salir corriendo a la residencia.
Ella pidió que la deje ahí, pero en realidad eso es unas cuantas calles de donde vive en realidad, y ya es tarde para llegar al trabajo a tiempo. Luego de correr varias calles, llega a la residencia, se alista lo más rápido que puede y se dirige la Venus Bar, hoy será un día sin pago, según “las nuevas normas” de Leonard, pero tampoco se puede dar el lujo que la despidan, y bueno con la propina por lo menos podrá pagar el taxi a donde vive, y le quedará algo para comer el día de mañana.
Son las 6:30 pm y su turno de entrada era a las 6:00 pm, llega y de una vez llega Kendra a llamarle la atención: — ¿Será que ayer papito mi rey no fue claro? No puedes estar llegando a la hora que se te dé la gana—.
—Creo que el jefe es Leonard, o ahora tu eres encargado, cuando él no está, porque él no dijo nada de eso, que sea su “amiguita” no te da derecho de venir a dar órdenes y reclamos, eso lo debe hacer él—.
En ese momento, Kendra se enfurece y se le va encima a Daniela.