08

1749 Palabras
Golpeaba su lápiz contra la mesa en señal de total aburrimiento, el reloj parecía que se había quedado parado y eso desesperaba más al pelinegro, quería salir de su aburrida clase de matemáticas de una vez e irse con su mejor amigo a la casa de éste, luego irían a recoger al perrito a la veterinaria y tal vez se quedaría a dormir con su mayor, aunque aún no había pedido permiso, lo haría llamando a su madre cuando salieran de clases y fueran por a casa. Había considerado el quedarse con el pequeño peludo, pero al recordar que su madre había negado la entrada de Minnie a su hogar la vez anterior prefirió buscarle un hogar donde estuviera seguro. ―Muy bien chicos, para mañana quiero todos los ejercicios de la página quince resueltos en una hoja aparte ¿Entendido? ―múltiples bufidos se escucharon por el salón, a veces el maestro de matemáticas podía ser muy malo, las páginas tenían demasiados ejercicios. ―Dejen de quejarse que... ―el sonido del timbre interrumpió al maestro Choi y todos los alumnos se levantaron sin siquiera dejarlo terminar y salieron rápidamente del salón. Jimin comenzó a recoger sus cosas y salió del salón como todos, siendo uno de los últimos en salir. Taehyung se había ido al baño unos minutos antes de que la clase terminara, así que recogió sus cosas antes de salir para llevárselas e irse a la casa del pelirrojo. Jimin aun no olvidaba que Tae le debía una historia que contar. Los baños no quedaban muy lejos del salón así que camino sin prisa alguna. Al acercarse a los mismos vio a Taehyung salir mientras se limpiaba las manos con papel y arreglaba su cabello. ― ¿Se te hará costumbre el escaparte de matemáticas en el baño? ―le tendió su mochila y el pelirrojo la tomó riendo. ―Me estaba durmiendo, el señor Choi es muy aburrido y dijo que si volvía a dormirme en su clase llamaría mi madre―bufó molesto al recordar a su maestro lleno de canas regañándolo hace unos días y amenazándolo con su madre. Comenzaron a caminar para salir de la cárcel, como la llamaban todos, para ir a casa de Taehyung para esperar que sea la hora de ir a ver el estado del perrito. Jimin había encontrado unos viejos ahorros en su cajón de calcetines y era suficiente para pagar la mitad que le correspondía para el perrito, también tenía un poco más para comprarle un pequeño saco de comida, no sabía cuánto tiempo tardaría en encontrarle un dueño, así que tenía que estar preparado. Unos minutos de charlas y empujones por la calle, llegaron a la casa del mayor y entraron felices al ver que estaba vacío, pondrían el karaoke en la sala a todo volumen para distraerse un rato y luego hacer la tarea de matemáticas, Jimin tenía que hablarle a su madre para preguntarle si podía quedarse o no. Lanzaron sus mochilas al sofá y el dueño de la casa fue a buscar a su mamá y Jimin llamaría a la suya con el teléfono de la casa. ―Buenas tardes― se escuchó la voz de su madre. ―Hola mamá, soy Jimin. ― ¿Qué teléfono estas usando, no te quedó claro que no puedes usar teléfonos? ―comenzó a regañarlo y por primera vez Jimin rodó los ojos. ―Es el teléfono de la casa de un amigo, te llamaba para preguntarte si podría quedarme en su casa esta noche, iría a casa por la ropa si me das permiso y haré mis tareas en este momento― preguntó respetuoso como siempre, con la esperanza que su madre lo dejara. ―No. Jimin esperó unos segundos anonadado, tal vez diría algo más, pero al parecer por su largo silencio era todo lo que tenía para decir y Jimin se entristeció. ―Por favor, madre― pidió por última vez con voz melosa, sabía que no funcionaría de igual forma, pero quería probar si el corazón de su madre se descongelara por unos segundos. ―Dije no, te quiero en casa a las 6― y colgó la llamada, Jimin miró el teléfono con tristeza y lo colocó en su lugar, para ser sincero se había ilusionado con que le daría permiso, pero su madre no era así. Taehyung bajó las escaleras con un par de micrófonos del juego de karaoke y una sonrisa gigante en su rostro, al ver la carita triste de su cachetón amigo le pellizcó una de sus regordetas mejillas y la besó. ―No te pongas triste, te iré a recoger mañana a tu casa para ir a clases y veré al perrito un momento― le lanzó el micrófono ya conectado― ahora vamos a cantar con todo lo que nuestras gargantas aguanten. Pusieron la lista de canciones y eligieron una de Seventeen, boomboom para comenzar. Seventeen-teen-teen Neowa na saileul C'mon, c'mon, c'mon Jimin comenzó con la letra de forma animada, movía las caderas al ritmo de la canción y hacía gestos exagerados y le indicó a Tae que le tocaba seguir. Nunape isseodo Bogo sipeojineun oh wuh I neukkimeul mworago Seolmyeonghalkka jeongriga andwaetji Eoneu sungan nae haengboke Rootga neoin geol alge doenikka Neoui juwireul Turn right and turn left Maeil bingbing doneun na Luego ambos comenzaron a cantar con todas sus ganas, ambos tenían voces preciosas, dignas de escuchar, pero en ese momento estaban exagerando y haciendo notas desafinadas a propósito, en algunas partes sí se ponían serios y cantaban de forma armoniosa. Boom boom, boom boom, yeah. Boom boom, boom boom. En medio de la canción unas llaves se escucharon desde afuera de la casa, ambos adolescentes estaban demasiado ocupados cantando y no escucharon que dos personas entraron a la casa, así que ellos seguían cantando a todo pulmón, pero sin dejar de escucharse hermosos por sus voces. La canción estaba por terminar y ambas personas que habían entrado a la casa los miraban desde la entrada. Everyday boom boom Neo ttaemune boom boom You got me like Boom boom, boom boom, yeah Boom boom, boom boom Terminaron y ambos se lanzaron al suelo para terminar su concierto y la música dejó de sonar, mostrando sus puntajes en la pantalla. Se incorporaron asustados al escuchar un par de aplausos de la nada, asustados porque según ellos estaban solos en la casa, al ver de quienes se trataba Taehyung frunció el ceño molesto. ― ¡Suni Noona! ―gritó feliz Jimin al ver a la progenitora de su mejor amigo, corrió a abrazarla como era costumbre, ignorando a el adulto a su lado. ―Mi pequeño Jimin ¿Cómo has estado? ―tomó al menor de las mejillas y besó su frente con amor. Kim Suni era la madre de Taehyung, como su nombre significaba ella era una persona muy bondadosa y amable, era una madre increíble que tanto Jimin como su propio hijo amaban, Jimin sentía que era su madre, ella le brindaba el amor que su propia madre no le daba. ―Hola mamá― se acercó por fin Taehyung a abrazarla sin dejar de ver de forma despectiva al desconocido, quien no había dicho ni una palabra. ―Oh Jimin, quiero presentarte a Kwan, él es mi actual pareja― le presentó al menor, Jimin abrió los ojos sorprendido y vio la cara de asco de su mejor amigo a la hora de presentar al adulto. ―Un gusto, Park Jimin― se presentó el menor con una reverencia, la cual fue correspondida. ―Un gusto conocerte muchachito― dijo en tono neutro, la tensión entre la familia se sentía y Jimin no quería eso, tenía que hablar con Tae, algo tuvo que haber hecho el adulto para que el pelirrojo lo viera de esa manera. ―Solo venía por unas cosas que olvidé chicos, pueden seguir con su karaoke, cantan precioso― Tae no podía enfadarse con su madre, ella era la mejor, a pesar de ser mala eligiendo hombres según el criterio de su hijo. Recogió unos papeles de la mesa de la cocina y antes de irse besó la frente de ambos chicos, Kwan solo se despidió con un movimiento de cabeza y ambos adultos se fueron dejando la tensión aun en casa. ― ¿Me contarás qué pasó? ―preguntó Jimin cuando lo vio apropiado. Tae asintió y ambos se sentaron en el sofá, dispuestos a hablar. ―Ayer mi madre me dijo que quería hablarme de algo importante, hace unos días atrás la notaba muy extraña y nerviosa; se notaba que estaba ocultando algo, pero no quería decirlo aún, el caso es que me dijo que ella jamás me iba a descuidar y que quería que lo tuviera en mente a la hora de presentarme a alguien. En ese momento tuve la sospecha de lo que se trataba e intenté, te lo juro Park Jimin que intenté el tener la mente abierta a cualquier persona que cruzara esa puerta y al verlo todo fue normal, se me hizo un poco mayor para mi madre, pero no le di mayor importancia― se detuvo por unos segundos, los cuales Jimin aprovechó para acercarse y abrazarlo por los hombros y darle su apoyo. ―Si no quieres seguir puedes detenerte― acarició su espalda y se sintió feliz al ver a su amigo negar, no era demasiado fuerte lo que sea que haya pasado, ya que podía contarlo. ―Él se presentó y yo también todo estaba normal en ese momento, hasta que mi mamá dijo que haría el almuerzo y él se ofreció a ayudarla, dije que iría a darme una ducha y que me avisaran cuando la comida estuviera lista. Cuando iba a subir las escaleras escuché un golpe y quise ir a ver lo que sucedía, mi mamá estaba acorralada en la isla de la cocina y él la tomaba de las muñecas. Me acerqué para escuchar lo que decían ya que desde donde estaba no se escuchaba bien, y él le decía: ―Vamos ¿Cuándo vas a dejarme? ―Mi hijo está aquí, será luego. ―No me interesa que el mocoso este ahí, quiero tocarte. Mi mamá le decía que no y él seguía insistiendo y fue donde quise intervenir y lo separé de ella, él me dijo que me calmara que no debía meterme ni empujarlo así y mi madre dijo lo mismo, yo le reclamé a él por querer tocarla sin su consentimiento, pero por alguna razón mi mamá no cooperaba, en cambio lo defendía― Taehyung terminó de narrar lo sucedido con una mirada furiosa, estaba realmente molesto por todo. ― ¿Y tu madre no ha hecho nada? ―preguntó Jimin espantado, la señora Kim era una gran mujer y no merecía que alguien la intentara controlar, no después de todo por lo que ha pasado. ―Ha actuado como si nada y eso me molesta más. Jimin abrazó a su amigo por completo para darle su total apoyo, él también amaba a Suni y sabía la frustración que su amigo estaba pasando. Jimin solo rogaba porque ese hombre no le hiciera daño a nadie. 
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