Capítulo 7CUANDO se acercaban a la casa, el Marqués dijo, —Voy a bajarte aquí. —Debemos entrar por una puerta lateral— opuso Carola—. ¡Seguro que tengo un aspecto horrible después de haber estado cubierta con ese asqueroso saco! El Marqués la miró, con el cabello rizándose sobre su frente y una gran onda cayendo sobre un hombro. —¡Yo te veo preciosa!— dijo. Por un momento, ella sintió que se le contraía el corazón al oír la profundidad de su voz y ver la expresión de sus ojos. Al momento se dijo que, debido a que Mary-Lee podía oír lo que decía, el Marqués sólo estaba actuando. Volvió la mirada hacia otro lado y no lo miró de nuevo hasta que se detuvieron en la parte posterior del jardín. —Entren por la puerta del jardín— les indicó él—. Nadie las verá hasta que ya estén en su dormi

