Mal, muy mal es una perfecta descripción de mi estado actual. Ello vistiendo un pantalón lleno de un revoltijo a medio procesar del desayuno de Liliana. Y es que fue lo más predecible del mundo, que tratando de evitar que esta mujer llenase la cabeza de Jaz con comentarios en mi contra, ella me contra atacase con su… vómito. En shock quedó y con las manos hacia arriba como si eso hubiese servido de algo. —¡Lily! ¿Estás bien? — exclama preocupada Jazmín, cargando a Pablo con su brazo derecho y acercándose a su hermana por el lado opuesto a donde estoy. Ella toca su hombro. —Creo que sí — dice sin dejar de lucir igual de mal que antes y luego me mira a mí, toma una servilleta y me la ofrece — cuñado, lo siento tanto. Me habla con la mayor de las preocupaciones, pero el “cuñado” era una s

