No podía negar que me sentía mal al ver cómo me había dejado en la sala de aquel centro médico sola. El verlo cruzar la puerta de salida me hizo pensar que sería la última vez que lo vería la última vez que hablaría con el. me quedé allí sentada por unos minutos no quería toparmelo de nuevo.
Luego de unos diez minutos allí sentada, esperaba que al salir ya José se hubiese marchado del lugar y al salir del centro médico mire a un lado y al otro y al confirmar que no se encontraba cerca decidí ponerme en marcha camino a la avenida
Iba pensando por el camino que abría pasado si José no me hubiese estado allí que abría Sido de mi. Entonces empecé a sentirme mal por haberlo tratado mal. el tan solo de estaba preocupando por mi y no supe agradecerle su buen gesto. al contrario Fui muy déspota y grosera al hablarle.
Y entonces sentí unos pasos apresurado detrás de mi y empecé a sentirme nerviosa. aunque no tenía nada de valor que perder tenía miedo que me atracaran. Mi corazón latía a mil latidos por segundo la sangre bombeaba más rápido mis mejillas las sentí frías y la manos temblorosas. no sabía si detenerme o seguir caminando así que opte por la primera opción.
y al cabo de unos segundos sentí como unas manos suaves y ese aroma que ya reconocía me tomaron en brazos. Era José allí estaba terco como siempre. Pero no puedo negar que me agradaba su terquedad
— ¡Qué demonios haces! José, creí que te había quedado claro que no quiero ir contigo a ningún lado, ¡bájame! ya o empezare a gritar —
— ¡Claro que te voy a bajar pero cuando lleguemos al hospital —
Esta escena fue vista por todos las personas que se encontraban en camino , muchos reían, otros simplemente los observaban con una mirada de incertidumbre.
La gente pensaría que estábamos enamorados. y aunque no se encontraba muy lejos de la realidad no quería admitirlo.
— Ok si me bajas te diré lo que ocurre —
Respondí con seriedad
Inmediatamente José me baja
— ¿Tu sabes lo que tienes? —
— ¡Sí! pero te lo diré solo si prometes alejarte de mi —
— ¿Por qué quieres que me aleje de ti? ¿Qué tienes? —
— ¡Solo promételo no preguntes! —
— No te voy a prometer tal cosa, no comprendo por qué quieres que me aleje de ti, ¿acaso no te das cuenta que tú me gustas?, me gustas mucho estoy enamorado de ti, así tú me pidas que me aleje de ti, no lo haré —
— ¡Tengo Novio? ¡ Si eso tengo novio por eso no puedo estar contigo —
— ¿Tienes novio? No te puedo creer ¡Díme la verdad! —
— Es eso tengo novio y es muy celoso no le gusta que salga con otros chicos —
— ¿ A ver y como se llama tu novio ? —
Haciendo comillas con sus dedos al pronunciar la palabra novio
— El se llama Manuel —
— Un con que Manuel —
— Si, por qué ¿Algún problema?—
— Si, ¿ese novio tuyo dónde estudia? —
— El está en otra universidad —
— ¿Y no te deja tener amigos? —
_ ¡Claro que sí! —
— ¿Y entonces? tu y yo solo somos amigos por qué me tengo que alejar de ti —
En ese momento, hubo un silencio que José no tolero y rompió diciéndole
— ¡María, responde, ¿Qué ocurre? ¿Acaso no puedes tener amigos? —
— ¡Ya te dije que si —
— ¿Entonces por qué no puedes ser mi amiga? —
— ¡Por qué...por qué el se molestó, alguien le dijo que estaba contigo y casi me termina —
— ¿Acaso tu novio te domina? —
— ¡No! Como crees —
— ¡Sabes que!, no te creo nada —
— Eso es tu problema, yo me tengo que ir —
— Bueno a mí no me importa, si tienes novio o no, pero tú vas al médico —
— ¿Qué me quiere decir con eso? —
— Que tengas novio o no igual vamos al medico —
— No, yo no voy a ningún lado, yo estoy bien —
— Bueno está bien, pero dejame acompañarte, no quiero que te desmayes de nuevo y te vayas hacer daño —
— ¡Dios mío! Que sobre protector eres —
— Bueno por lo menos, no soy celoso y egoísta como Manuel —
— ¿Como quien? —
— Como tú novio —
— Claro debes tener miles de novias y quieres que yo también lo sea —
— No estaría ni mal, tu eres muy linda. Lastima que a Manuel no le gusta compartir —
— Sabes que, ¡Vete! —
— Wooo, Con calma, no te alteres, tampoco es para tanto —
— ¿Acaso tampoco te puedo decir que eres linda? a ti también te gustaría que yo fuera tu novio —
— ¡No, Vete! —
— ¿Por qué no? —
— ¡Ya basta de preguntas!, Me voy —
— María, ¡No te vayas! —
— ¡Déjame en paz! —
— María... —
Sabía que José no me había creído lo del novio. se notaba que simplemente me estaba siguiendo el juego pero pero solo quería que ya no
me buscará más y se alejara de mi. Pero no lo conseguía y al contrario cada vez me enamoraba más y más de él
Pero no quería hacerle daño a José y mucho menos que el sintiera lastima por mi al enterarse de lo que tenía. o peor aún que me dejara como s un perro en la calle al decirle la causa de sus desmayos.
Pero solo por esta vez José me había dejado tranquila se dio por vencido y me dijo abordar el autobús de camino a casa.
....
Pasó el fin de semana y el no me escribió por lo que asumí que se alejaría de mi. quizás después de todo se dió por vencido y quién no lo haría con lo mal que lo trate.
Pero llegó el lunes y me lo encontre de nuevo en los pasillos de la universidad, solo se quedó mirándome y yo lo mire a el de pies a cabeza. y allí estábamos mirando el uno al otro sin decir una sola palabra.
Yo sigo mi camino y José se pega detrás de mi
— María... Espera vamos hablar —
— No tengo nada que hablar contigo —
— ¡Claro que si tenemos que hablar!—
— ¡Yo no tengo nada que hablar contigo! —
— Ok... no hablemos ahora pero al terminar las clases nos vemos en la plaza por favor no me vallas hacer esperar —
Sin dar respuesta alguna me fui alejando poco a poco y durante las clases estuve pensando que hacer, que era lo correcto
¿Debía ir ? o debía dejarlo esperando, al finalizar la hora de clase pase por la plaza sin intención alguna de quedsme solo quería comprobar que José se encontraba allí, y para mis sorpresa esta vez él se le había adelantado, y decidía seguir de largo.
—María... —
Segui mi camino sin detenerse ni voltear hacia atrás, José se levanta y corre detrás de mi gritándo
— ¡María.. detente por favor ¿Qué te ocurre? Vamos hablar por favor —
— No quiero hablar contigo ¡Déjame en paz! —
Responde María siguiendo su camino
José, apresura su paso, impactando contra mi y me lanza sobre su hombro diciéndo
— Solo quiero ser tu amigo, pero no me lo permites ¿siempre eres así de hacerte rogar? —
—¡No entiendes que quiero que te alejes de mí! —
— ¿Por qué debo hacerlo? Tu no me has dado una razón contundente para ello —
— ¡Ya te dije que tengo novio! —
— ¡Mentira!, Miriana me dijo que tú le dijiste que no tenía novio —
— Haha, y que va estar sabiendo ella si tengo o no novio—
— Tú te molestaste cuando ella te dijo que te buscaras un novio y al mes le dijeras que tenías cáncer para comprobar si existían los hombre como los de ese ridículo libro que estás leyendo —
— ¡Más ridículo eres tú! Y ya dejame en paz, esa Miriana es una metiche. —
— Ella no es ninguna Metiche, yo mismo lo escuche cuando se lo decías, y si quizás ahora sea un ridículo, porque eso es lo que me has hecho hacer tu, tengo que seguirte y rogarte que me des una explicación contundente, porque eso que tienes novio no me creo —
— ¡Bueno ya te dije que es tu problema! —
— Y de aquí tú no te vas, hasta que me digas que es lo que ocurre realmente —
Responde José Cargándome a en sus brazos
— ¡Bájame! Acaso tú crees que me puedes cargar cada vez que te da la gana —
— Bueno, no cada vez que me da la gana, solo cuando lo considero necesario, ya que no hablas por las buenas, hablaras a mi manera —
— Ok, ok bájame y te diré la verdad —
— Ah no señorita, esa tampoco me la creo ya me engañaste una vez, dos veces no lo harás —
— ¡Coño! Que me bajes —
— Ya hable, cuando me digas la verdadera razón lo hago, de resto olvídalo y si tu novio es celoso, pues aquí nos iremos a matar —
Se imaginan, que fuera cierto lo del novio y que se pelearan en medio pasillo de la universidad, que locura, gracias a Dios el pasillo se encontraba relativamente solo, los estudiantes que se encontraban cerca solo observaban aquel penoso espectáculo